Colmenar de la Sierra

Colmenar de la Sierra es una pequeña aldea de Guadalajara, pedanía del vecino pueblo de El Cardoso de la Sierra. Está ubicado en el «Entorno de los pueblos abandonados de la Sierra de Ayllón». Su singular enclave a orillas del río Jarama, rodeado de verdes praderas entre los Cerros de Corralejo y San Cristóbal, lo convierte en un pueblo de especial belleza y encanto.

Se desconoce el momento de su fundación, pero se sabe que en 1278 el pueblo recibió la condición de villa y un territorio propio. En el siglo XV, siendo los Mendoza los señores feudales de esta sierra, el término de Colmenar de la Sierra incluía los pueblos de La Hiruela, Peñalba de la Sierra, La Hiruelilla, Bocígano, Cabida, Corralejo y La Vihuela. En el siglo XIX pierde La Hiruela, Peñalba y Bocígano, pero obtiene a cambio la Casa Cuartel de la Guardia Civil (hoy en día sigue estando de pie, aunque algo derruida). En 1833 pasa a pertenecer a la provincia de Guadalajara y a finales del siglo XIX, en 1891, los habitantes de Colmenar compraron las tierras del pueblo al Duque de Colmenares. A principios del siglo XX, Colmenar contaba con una población de unas 600 personas, tenía una economía boyante y 400 telares en funcionamiento. El comienzo de la Guerra Civil supuso para la aldea el principio de la decadencia. El pueblo quedó inicialmente bajo dominio republicano, pero a principios de 1939 fue recuperado por los nacionales. Entre los años 50 y 60, Colmenar empieza a despoblarse y pierde su condición de villa grande. En 1973, el pueblo y sus tres sus aldeas subsidiarias (Corralejo, Cabida y La Vihuela) se unieron al Ayuntamiento de El Cardoso de la Sierra.

Hoy en día, Colmenar se está recuperando gracias a que los hijos de quienes se fueron, vuelven para construirse casas. Actualmente viven en el pueblo unas 10 personas de forma permanente, aunque en verano el número aumenta de forma significativa por la llegada de familiares a pasar sus vacaciones estivales.

Colmenar de la Sierra celebra sus fiestas de San Cristóbal el 22 de agosto. Entre sus bonitas casas de piedra destaca la Iglesia de Santa María, ubicada próxima a la salida del Camino de Matallana. A la entrada del pueblo hay una pequeña cueva a modo de Ermita en la que los vecinos guardan una pequeña Virgen de Fátima, una de las tres existentes en la provincia de Guadalajara, donde hay una enorme devoción por ella.