Sierra del Forgoselo

La Sierra o Montes del Forgoselo (Serra do Forgoselo) es un macizo granítico situado al norte de Las Fragas del Eume, dentro de la Comarca de Ferrolterra, en la provincia de La Coruña. Sus algo más de 1400 hectáreas se extienden mayoritariamente por el municipio de A Capela y en menor medida por el de San Sadurniño y As Pontes. Sus límites naturales son: el Monte das Louseiras (oeste), la Mina de As Pontes o Escombreira (este), el Valle del Rego do Castro (norte) y los márgenes del Rego do Ameneiro (sur). En el año 2000, fue incluido en el Espacio Protegido Xuvia-Castro, declarándose como Lugar de Interés Comunitario (LIC).

Uno de los mejores miradores del Forgoselo es el vecino Monte Fontardión (665 m), techo de las Fragas do Eume.

Vista del Forgoselo desde la cima del Fontardión (Autor: Xan Ramírez, Club de Montaña Ferrol).

Sus montes, en torno a los 500 m de altitud media, son pequeños cerros redondeados y de lomas suaves, salpicados de grandes «penedos» o bloques de piedra granítica de más de 300 millones de años de antigüedad. Estos batolitos graníticos, llamados «bolos» por los lugareños, adoptan a veces formas curiosas, como la “Pena dos Tres Pés” (Peña de los Tres Pies), un auténtico capricho de la Naturaleza y la erosión.

Los «Bolos do Forgoselo«: estas singulares formaciones geológicas se originaron a partir de enormes bolsas de magma existentes en el interior de la corteza terrestre, que con el tiempo derivaron en grandes cuerpos graníticos. Posteriormente, los movimientos tectónicos los hicieron aflorar a la superficie y finalmente, las progresiva erosión de las rocas sedimentarias que las cubren dio como resultado estos penedos de gran tamaño y forma redondeada.

Dicen que su techo es el Pico de Racamonde* (540 m), ubicado en la Parroquia de Narahío (municipio de San Sadurniño).

(*) En realidad, siendo puristas, el Racamonde no es la cumbre más alta del Forgoselo, ya que otras montañas ubicadas en el extremo SE de la sierra, como Pena Abelleira (602 m), Pena da Caseta (592 m) y Pena dos Monteiros (561 m) son más altas. No obstante, por su posición central dentro del macizo, por albergar un vértice geodésico y por su vistosidad, se considera al Racamonde como el icono y el techo del Forgoselo.

La mayoría de las cumbres más relevantes se agrupan en torno al Parque Eólico, cuyos aerogeneradores se extienden, en dirección NO-SE, a lo largo de 3 pequeñas alineaciones montañosas paralelas:

  • Cordal Sur: Pena de Sueiro (488 m), Pena Cachela (481 m), Pena do Convento (514 m) y Pena da Sombra (528 m).
  • Cordal central: Pena Daza (536 m), Pico Racamonde (540 m), Pena dos Bois (508 m), Alto da Vesura (470 m) y Alto de Pereiro Seco (452 m)
  • Cordal Norte: Pena do Escoitadoiro (513 m).

En el más boscoso extremo oriental, lindando casi ya con la Escombreira y Mina de As Pontes, encontramos varios cerros dispersos: Coto de Castro Pepín (496 m), Pena Redonda (503 m), Pena da Colmea (521 m), Pico do Rei (531 m) y el Coto do Castro (497 m). En el extremo SO, cerca del límite con el Monte das Louseiras, se alzan Penas Louseiras (465 m), Pena da Lama (481 m) y Pena da Moa (429 m). Y finalmente, en el extremo SE están el Pico Ventoso (536 m), Pena Habilitada, Pena da Caseta (592 m), Pena Abelleira (602 m), Penedo de Porto Xan (557 m) y la Pena dos Monteiros (561 m).

Pena da Caseta (592 m). En su cima, ubicada cerca de Goente, hubo en tiempos una caseta de vigilancia forestal.

Fotos de archivo cedidas por Xan Ramírez (Club de Montaña Ferrol).


Sus montañas delimitan bonitos vallejos y barrancos por los que bajan, alegres todo el año, regos y pequeños regatos. Los de la vertiente norte (Rego de Racamonde, Rego de Vilarvello, Rego de Mariaqueira y Rego da Costeira) drenan al Rego do Castro, mientras que el de la vertiente sur (Rego do Ameneiro) lo hace al Rego da Graña, afluente a su vez del Belelle.


Desde el punto de vista de la vegetación, O Forgoselo es una altiplanicie de suelos hiperhúmedos, en la que las charcas, brañas y «turbeiras» son las máximas protagonistas. Escasean los árboles (aunque repoblaciones recientes de pinos han dado lugar a algún pequeño bosque) y por el contrario, abundan los pastos, veigas, tojales rastreros, brezos (queirugas) y espinos. Su clima es hostil, con abundantes precipitaciones, nieblas y bajas temperaturas. Todo ello, ha motivado que a alguno le haya dado por llamar a este entorno “La Escocia Ferrolana”.

La «turbeiras» se forman en zonas anegadas, que por debajo se putrefactan llegando a formar turba (carbón). A veces, de forma característica, si las pisas parece que se mueven «tembladoiras», como se les llama en la vecina Serra do Xistral.


Fruto del aislamiento, de su adversa climatología y del inexorable éxodo del mundo rural a la ciudad, es la despoblación progresiva que ha sufrido el Forgoselo durante el siglo pasado. Huellas de pretéritos momentos más florecientes son las ruinas que hoy pueden verse al E-NE del Racamonde, en las aldeas abandonadas de Carboeiro (Carboados) y Vilarvello.


En sus montañas se cría ganado salvaje (vacas y caballos). La carne de ternera de O Forgoselo se distingue con la marca “Producto do Eume” y se comercializa bajo el amparo de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) “Ternera Gallega”.

Sus caballos salvajes son los protagonistas de la famosa “Rapa das Bestas”, una celebración ancestral con siglos de tradición, en la que se marcan los caballos y se obtienen las crines y las colas, que hace no tantos años se utilizaban para hacer colchones, brochas y otros utensilios. La fiesta tiene lugar en julio y es el momento del año con mayor afluencia de visitantes de O Forgoselo, una sierra por lo demás solitaria e inhóspita.

El Curro do Forgoselo, también llamado do Covelo, es el recinto donde cada mes de julio tiene lugar la tradicional «Rapa das Bestas«. Está ubicado en el llamado «Lugar de Lecer«, en la parte oriental de la sierra.

Este evento no es exclusivo del Forgoselo, ya que se celebra también en otros muchos sitios de Galicia: Sabucedo, Cotobade, Moraña, San Andrés de Boimente (Viveiro), A Pastoriza (Mondoñedo), A Capelada (Cedeira), Oia y Gondomar. Es de carácter anual y tiene lugar durante la primavera y el verano. La fiesta rememora el vínculo ancestral de los caballos con lo divino.

Como curiosidad, decir que el emplazamiento original del curro no era el actual. Años atrás estaba más cerca de la «Cova dos Poldros», una depresión del terreno anexa, más protegida de los vientos. De hecho, aun hoy se pueden ver los restos de la antigua empalizada en esa zona. El cambio de ubicación se produjo al hacer el actual merendero con una subvención europea.

Los corceles, pequeños y robustos, viven libres en el monte el resto del año. Primero, se sube a por ellos: vecinos y visitantes colaboran en grupos, reuniendo por el monte a las manadas y conduciéndolas en impresionante galope hasta los curros. Allí es donde tiene lugar la parte más espectacular del proceso, el verdadero ritual de la «rapa», en el que los ganaderos más expertos, llamados «agarradores o aloitadores«, se enfrentan con técnica y fuerza a los animales hasta inmovilizarlos, cortarles las crines y marcarlos.

En torno a la «Rapa das Bestas» se organiza una auténtica romería, que la convierte en una manifestación popular claramente festiva. Es, sin duda alguna, un auténtico espectáculo y una de las tradiciones gallegas más ancestrales.


Aparte de la actividad ganadera, estos montes son también explotados como fuente de energía eólica. En mi modesta opinión, bajo el pretexto de generar una energía supuestamente «limpia», se ensucia el precioso y salvaje monte con ruidosos armatostes de hierro que tienen de todo menos de «ecológico». Y por último, O Forgoselo también es famoso por sus setas, constituyendo un pequeño paraíso para los amantes de la Micología.


Todo esto y mucho más, que solo se descubre pateándolo, es la Serra do Forgoselo, una tierra hostil, morada de caballos salvajes y tradiciones ancestrales, un lugar para aislarse del mundo y perderse…


Rutas

Descubre algunas de las múltiples rutas de senderismo y bicicleta de montaña que se pueden realizar por o Forgoselo en los siguientes enlaces de nuestro blog:

Rutas de senderismo por O Forgoselo
En bici por la Sierra del Forgoselo


Agradecimientos: a Xan Ramirez, del Club de Montaña de Ferrol, quien siempre de forma desinteresada me ayuda con la toponimia, corrige mis errores y enriquece mi blog con sus buenas fotografías.