Sierra de O Forgoselo

La Sierra o Montes de O Forgoselo es un macizo granítico situado al norte de Las Fragas del Eume, dentro de la Comarca de Ferrolterra, en la provincia de La Coruña. Sus algo más de 1400 hectáreas se extienden mayoritariamente por el municipio de A Capela y en menor medida por el de San Sadurniño y As Pontes. Sus límites naturales son: el Monte das Louseiras (oeste), el cordal entre el Coto do Castro y el Penedo do Porto Xan (este), el Valle del Rego do Castro (norte) y el Rego do Ameneiro (sur). En el año 2000, fue incluido en el Espacio Protegido Xuvia-Castro, declarándose como Lugar de Interés Comunitario (LIC).

Sus montes son de cimas redondeadas y lomos suaves, en los que se pueden ver rocas con formas curiosas como la “Pena dos Tres Pés” (Peña de los Tres Pies). El cordal principal de O Forgoselo se extiende en dirección O-E desde Penas Louseiras hasta el Coto do Castro, pasando por Pena da Lama, Pena da Moa, Pena Sarnoso, Pena de Sueiro, Pena Cachela, Pena do Convento, Pena da Sombra, Pena Daza y la Pena dos Tres Pés. Al norte de esta cuerda y al sur del Valle del Rego do Castro, justo encima de Pena Daza (536 m), están la Pena do Escoitadoiro (513 m), la Pena dos Bois y la que dicen que es la cumbre más alta del Forgoselo, el Pico Racamonde (540 m), situado en la parroquia de Narahío (municipio de San Sadurniño). Entre a Pena dos Tres Pes y el Coto do Castro nace otro cordal, apéndice del principal, que se extiende en dirección sur hasta la Pena da Loba, pasando por Pena do Rei (531 m), Pico dos Monteiros (559 m), Penedo de Porto Xan y la Pena da Caseta (591 m). Este segundo cordal constituye el límite oriental de O Forgoselo pero teóricamente está fuera de la sierra.

Desde el punto de vista de la vegetación, O Forgoselo es una altiplanicie de suelos hiperhúmedos, en la que las charcas, brañas y turberas son las máximas protagonistas. Escasean los árboles (aunque repoblaciones recientes de pinos han dado lugar a algún pequeño bosque) y por el contrario, abundan los pastos, veigas, tojales rastreros, brezos (queirugas) y espinos. Su clima es hostil, con abundantes precipitaciones, nieblas y bajas temperaturas. Todo ello, ha motivado que a alguno le haya dado por llamar a este entorno “La Escocia Ferrolana”.

En sus montañas se cría ganado salvaje (vacas y caballos). La carne de ternera de O Forgoselo se distingue con la marca “Producto do Eume” y se comercializa bajo el amparo de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) “Ternera Gallega”. Sus caballos salvajes son los protagonistas de la famosa “Rapa das Bestas”, una celebración ancestral con siglos de tradición, en la que se marcan los caballos y se obtienen las crines y las colas, que hace no tantos años se utilizaban para hacer colchones, brochas y otros utensilios. La fiesta tiene lugar el segundo domingo de julio y es el momento del año con mayor afluencia de visitantes de O Forgoselo, una sierra por lo demás solitaria e inhóspita. Aparte de la actividad ganadera, estos montes son también explotados como fuente de energía eólica. Bajo el pretexto de generar una energía limpia, se ensucia el precioso y salvaje monte con ruidosos armatostes de hierro que enriquecen a unos pocos y dan votos a politiquillos sedientos de poder. Y por último, O Forgoselo también es famoso por sus setas, constituyendo un pequeño paraíso para los amantes de la Micología.