Sierra de Queixa

La Sierra de Queixa es un conjunto montañoso ubicado en Galicia, en la parte central del Macizo Central Ourensano, que a su vez forma parte del Macizo Galaico-Leonés. Tiene una orientación de noreste a suroeste dentro de la región centroriental de la provincia de Orense. Limita al norte con el río Sil y el Caurel, al sur con el Parque Natural do Invernadeiro, al oeste con las Sierras de San Mamede y Fial das Corzas, y al este con la Sierra de la Cabrera y los Montes de León. El conjunto montañoso formado por las sierras de Queixa, San Mamede, Fial das Corzas y los Montes de Invernadeiro constituye, con sus 53.000 hectáreas, el espacio natural más completo de la alta montaña gallega.

Las montañas de la Sierra de Queixa no superan los 1800 m de altitud, son de formas suaves y lomas redondeadas, en las que predomina el brezo y el monte bajo. Su cumbre más alta es Cabeza de Manzaneda (1781 m), también conocida como Cabeza Grande. Otras cimas relevantes son Cabeza Pequeña de Manzaneda (1777 m), Alto dos Toleiros (1732 m), Pico de Seixo (1707 m), O Sistil Blanco (1702 m), el Cabezo del Sogral (1369 m), Peña Nofre (1291 m) y la Cabeza de Valdefeira (1288 m). El clima es bastante hostil, con grandes saltos térmicos y frecuentes precipitaciones y nieblas.

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El Pantano de Cenza desde la cima de Cabeza Grande (1781 m).
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Picos del Señor Manuel (Fonte da Crica) .
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Valles Glaciares de As Lamas y As Aguilladas desde el Curro de Requeixo.
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Mar de nubes sobre las Tierras de Trives.

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Entre sus cumbres planas hay múltiples valles perdidos, algunos de origen glaciar, como los de As Lamas-Prada, Munxidoiro Grande-San Lázaro, Corvo do Cabalo, Guelianda, Forcadas, Cernado y Auxiliadoiro. Entre ellos, destaca especialmente el “Aparato glaciar de As Lamas”, que es uno de los mejor conservados de Galicia. En él se aprecian perfectamente los diferentes tipos de morrenas, el valle glaciar en forma de artesa y los tres circos colgados. Tiene una antigüedad de entre 13.000 y 16.000 años y fue originado por la abrasión de un glaciar de tipo “Pirenaico”. En este tipo de glaciar, el hielo se emplaza en rellanos de zonas altas y circos de cabecera de valle, careciendo en general de las largas lenguas que caracterizan a los glaciares “Alpinos”. Las lenguas de hielo arrastraron a su paso grandes bolos graníticos y cincelaron y tallaron enormes piedras de formas redondeadas que, diseminadas por el valle, perduran hasta nuestros días. En el fondo del valle se encuentra A Lagoa Grande y las ruinas del precioso pueblo abandonado de Prada, un lugar mágico, que empapa al que lo visita de nostalgia y melancolía. Dentro del complejo glaciar hay otros pequeños valles como el de As Aguilladas, paraíso de la escalada, o el de Curro das Lagoas.

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Valle glaciar de As Lamas-Prada.
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Valle glaciar de As Lamas-Prada. A Lagoa Grande.

Curiosidades de la Sierra de Queixa:

1) Sobre una de sus crestas se halla O Marco Cavado, el dolmen más alto de Galicia, a unos 1650 metros sobre el nivel del mar. Su nombre hace referencia a las profanaciones sufridas por los buscadores de tesoros. Asimismo, no lejos del Valle del Prada, se encuentra la zona conocida como As Arcas, que también acoge varios dólmenes y petroglifos.

2) En O Penedo dos Lobos (1466 m), un cerro al que da nombre una roca con forma de lobo y que está cerca de la Estación Invernal de Cabeza de Manzaneda, se han encontrado recientemente los restos de un campamento militar romano, el más antiguo que se conoce en territorio gallego. Se cree que este emplazamiento albergó a unos mil soldados, que participaron en campañas de las guerras cántabro-astures, en la época del Emperador Augusto. Al parecer, fue un campamento estacional (para una temporada larga) y no de marcha (construido para que las tropas descansasen uno o dos días).

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Cima de O Penedo dos Lobos (1466 m). Sierra de Queixa.

3) Alrededor de la Estación invernal de Cabeza de Manzaneda existe un recorrido señalizado que permite visitar varios “curros” de la zona y que se denomina ”O Roteiro dos Curros”. Un “curro” en gallego es un lugar descubierto y cercado (generalmente con piedras) a modo de redil y habitualmente bajo una roca, que sirve para guardar el ganado que se cría al aire libre en alta montaña durante la noche, protegiéndolo del frío y de los lobos. Generalmente se acompaña de una pequeña construcción tipo choza o cabaña para el pastor. El recorrido por los diferentes curros (Rozavales, Requeixo, Forxo y da Mosenda) está bien descrito en un panel informativo que hay en la Estación por encima de la pista de Karts.

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Curro de Forxo.