La Maliciosa, la Montaña Maldita

La Maliciosa es mi montaña favorita dentro la Sierra de Guadarrama. Es una cumbre grandiosa, sobrecogedora, que te embruja y te atrae, de perfil amenazador cuando uno se acerca a ella desde Madrid.

En los días invernales de tormenta, uno se imagina el infierno en el que se convierte su abrupta, rocosa y vertical cara sur. No en vano, esta cara fue la elegida por uno de los mejores pintores de la historia, Diego Velázquez, para adornar uno de sus cuadros. El artista había recibido el encargo de pintar una serie de retratos ecuestres para el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro. Pintó uno de Felipe IV y otro de su esposa Isabel de Borbón y ambos se colgaron en la sala. Pero quedaba un pequeño hueco entre ambos sobre la puerta del recinto y para llenarlo, Velázquez pintó en 1635 el retrato del hijo de ambos, el Príncipe Baltasar Carlos a caballo. El paisaje del fondo es una panorámica de la Sierra de Guadarrama vista desde el Monte del Pardo y la montaña nevada que destaca tras el infante no es otra que La Maliciosa.

El Príncipe Baltasar Carlos a caballo, con La Maliciosa de fondo.

Diego Velazquez, 1635.

De nuestra montaña de hoy cuentan muchas cosas, quizá no todas ciertas. Dicen que hace muchos años se la llamaba “La Montaña Maliciosa” o «La Montaña Maldita«, porque su acusada pendiente unida a su orografía escarpada y rocosa hacía muy difícil llegar a su cumbre por una cara distinta a la norte. De esta forma, está emparentada en nombre y apariencia con los Montes Malditos del Pirineo y en especial, con su Pico de La Maladeta (3308 m). También se han referido a ella como “La Monja”, por su parecido al tocado de una religiosa cuando la nieve cubre su cima. Otros dicen que lo de “Maliciosa” le viene por ser terreno “malicioso”, que antiguamente era el no apto para caballerías. Parece que en el Libro de la Montería del Rey D. Alfonso XI (Rey de Castilla, 1311-1350) se hace referencia a La Maliciosa como “la maldecida”, ya que “áspera y negra se transforma en ocasiones en la perversa” y “su roca siempre desolada y desnuda recibe todos los ataques enfurecidos del viento, hielos, aguas y sol”.

Cuenta la Leyenda que La Maliciosa, actualmente una montaña de roca desnuda y matorral bajo, no siempre fue así. Antiguamente, en lo alto de la montaña había un vergel, un auténtico jardín con huerta y todo. Un oasis con agua en abundancia. Las gentes de los alrededores lo veían, pero por más que lo intentaban no podían acceder a él. Únicamente una bruja de un pueblo cercano sabía como hacerlo y gozaba de los frutos del fantástico jardín. La mujer era conocida como «La Maligna«. Un grupo de vecinos decidieron seguirla para ver como llegaba hasta la cima. La bruja, al darse cuenta, montó en cólera, invocó a los poderes más oscuros y se declaró un pavoroso incendio que acabó con el vergel y dejó la montaña completamente vacía de vegetación. Desde entonces La Maligna es simplemente una roca pelada de granito.

En realidad, La Maliciosa es un pequeño macizo, en el que aparte de la cima principal (2227 m), rematada por un vértice geodésico de primer orden, hay una cima secundaria hacia el suroeste, El Peñotillo (2124 m), también llamado «Peñotillo Alto» o “Falsa Maliciosa” (porque se confunde con la cima principal cuando se sube desde la Barranca). Además, la montaña está sustentada en los llamados «estribos de La Maliciosa«: la Sierra de los Porrones (al SE), los Asientos (al S), la Cuerda de los Almorchones (al SO), y la Cuerda de las Buitreras (más al SO).

La Maliciosa está ubicada al noroeste de la Comunidad de Madrid, al sur de un cordal de 2 km, pequeño apéndice de La Cuerda Larga, que partiendo del Alto de las Guarramillas se extiende en dirección sur por el Collado del Piornal (2074 m) hasta nuestra montaña. El pico limita al oeste con el Valle de la Barranca, al sur con la meseta central en la zona de Mataelpino, al este con el Valle del Curso Alto del río Manzanares y La Pedriza, y al norte con el mencionado Collado del Piornal.

Como le pasa a otras grandes montañas como el Mustallar en Los Ancares o La Peñota en Guadarrama, La Maliciosa tiene dos rostros bien diferentes, uno amable y otro agresivo y desafiante.

El lado amable es su cara norte, de suave pendiente y por la que se accede a la cima sin gran dificultad. La ruta más sencilla para subir a La Maliciosa parte de La Barranca, remonta los Barrancos del Regajo del Pez y del Cancho Negro hasta el Collado del Piornal, y desde allí asciende a la cima por su ladera N.

Su rostro agresivo y desafiante está constituido por sus otras caras, más empinadas y escarpadas: la oeste y especialmente, la sur y la este.

La cara oeste está dividida en dos por el cordal que desde los Riscos de la Maliciosa desciende hasta el Valle de la Barranca, conocido como la Cuerda de las Buitreras. Al N de este cordal está la Vertiente del Cancho Negro y el Regajo del Pez y al S del mismo, la Vertiente del Arroyo de las Tijerillas o de la Maliciosa (cara SO del pico), cuyo límite meridional es la Cuerda de los Almorchones.

Las caras sur y este son las que hacen tan especial a esta montaña, una pared vertical de roca surcada por espectaculares canales, barrancos y pedreras, que cae más de 1000 metros hasta Becerril y Mataelpino siguiendo los cursos del Arroyo de Peña Jardinera y del Arroyo de la Gargantilla, respectivamente. Al pie del primero de estos arroyos yace precisamente el Embalse de la Maliciosa, también llamada Laguna de la Majada del Espino.

Varios de los canales de la cara S-SE tienen nombre propio (Canal del Peñotillo, Tubo de la Y, Vía Toñi, Tubo de Todos, Corredor Este) y constituyen un pequeño paraíso para escaladores y alpinistas.

La arista SE, por la que se desciende al Collado de las Vacas (1888 m) y La Maliciosa Baja (1938 m), se continúa con la Sierra de los Porrones, una alineación montañosa de unos 7 km que termina en el extremo sur de La Pedriza, junto a Manzanares el Real. El ascenso por la cresta de esta pequeña sierra partiendo del Collado de Quebrantaherraduras (La Pedriza) es otra vía clásica de acceso a la cumbre de La Maliciosa.

Bibliografía:
101 Curiosidades de la historia de la Sierra de Guadarrama que no te puedes perder
Libro de la Montería del Rey D. Alfonso XI (Rey de Castilla, 1311-1350)