Pico Mustallar o del Mostallar (1935 m), techo de Los Ancares gallegos

El Pico Mustallar o del Mostallar, emblema de Los Ancares, es una montaña compartida por León y Galicia. A tierras bercianas asoman sus caras sur y noreste, mientras que la cara noroeste lo hace a tierras lucenses. Sus 1935 m de altitud lo convierten en el techo de Los Ancares gallegos y de la provincia de Lugo, y en la tercera cumbre de la sierra tras el Cuiña (1992) y el Miravalles (1966 m). En El Bierzo se lo conocía tradicionalmente como el «Mostayal«, al parecer por los bosquecillos de mostajos ubicados en sus faldas.

El pico está ubicado en el cordal principal de la sierra, entre el Penalonga y el Pico Lanza o de Lagos, con los que conforma un espectacular anfiteatro que es cabecera del Valle glaciar de Piornedo.

Desde el punto de vista geométrico, el Mostallar es una pirámide triangular. Sus tres caras, NO, NE y S, son bastante diferentes entre sí.

Cara Noroeste

Es la de pendiente más suave y amable. Asoma al Valle da Veiga Cimeira o de Piornedo y su ladera está tapizada mayoritariamente por pasto alpino y canchales. En ella se ubica el pequeño Circo glaciar del Mustallar, uno de los 4 que alberga el valle. La hoya que hay a sus pies se conoce como la Meixón Vella, donde está la Fonte de María González.

Cara Sur

Bastante rocosa y de fuerte pendiente, asoma al Valle de Vilouso y a sus lagunas glaciares.

Cara Noreste

Es la cara oculta que hace a esta montaña tan especial. Una escarpada y vertical pared que asoma al Valle de la Grandela, cabecera del Valle del Burbia, y a la Lengua de Finolledo.

Se mire por donde se mire parece inexpugnable, pero por increíble que parezca, en medio de la enorme masa rocosa hay una brecha por la que se puede ascender. Se trata de un estrecho corredor conocido como «O Calello do Mostayal«, apto sólo para escaladores expertos.

Fotografía de O Calello expuesta en el Hotel Piornedo en 2021.

Recreacción virtual de las vías de ascensión por la cara NE: vía convencional por la arista (línea azul), aproximación al canal (línea verde), corredor de O Calello (línea roja), variante final por el Diedro Ana María (línea magenta).

En invierno, el canal suele tener nieve helada y hielo. El acceso al mismo se realiza desde el Collado da Pedra o Mallada del Mostallar, salvando la cornisa por la zona más favorable y bajando por la Cuesta de la Retunvia. La entrada tiene resaltes de hielo de 90º. Luego viene una larga rampa de nieve dura hasta el Diedro Ana María, una vía expuesta. La parte final es una rampa de 45-50º que termina en una portilla (1891 m) abierta entre dos cornisas. (Fotografía del montañero krr).

Sus hombros y su collado

El Mostallar tiene dos hombros y un collado que lleva su nombre:

  • Hombro occidental: es la Pena do Portelín (1881 m), también llamada del Castillín o del Portillín (1881 m), una singular mole rocosa cuyo paso, bastante aéreo por cierto, supone un pequeño escollo técnico a la hora de recorrer la cuerda principal de Ancares.
  • Collado NO: es la denominada Mallada del Mostallar, también conocida en tierras gallegas como Golada do Porto (1709 m) o Collado del Marco. En el lado leonés de la sierra se refieren a ella como Collado o Colada da Pedra, porque albergaba un monolito o menhir neolítico donde las vacas restregaban su panza. Se trata de un pequeño paso de montaña que separa al Mustallar del vecino Pena Longa. La vieja y oxidada valla que lo surca separa tierras leonesas y gallegas. Al E, el berciano Valle de la Grandela, donde se esconde la Braña del Mostallar; y al O, el lugués Valle de Piornedo o da Veiga Cimeira. Por ella pasa el Camino de Piornedo, una travesía ancestral que comunicaba la aldea de las pallozas con la de Burbia.

La cima y las vistas

Su cima es amesetada y está rematada por un gran hito y un curioso monigote similar a los de otros picos norteños como el Miravalles o Peña Orniz.

Las vistas son el otro tesoro del Mostallar. Un auténtico privilegio que invita a sentarse y a quedarse un buen rato disfrutando del espectáculo.


Por todo ello y por ser un pico que tengo el honor de haber subido con mi padre y con mi hijo, el Mostallar es y será siempre una de mis montañas favoritas.

Rutas de ascensión