Cascadas del Aljibe y aldea negra de Matallana desde Roblelacasa

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.  
FOTOGRAFÍA: iPhone 6s.
ZONA: LA Tierra Media o Entorno de los pueblos abandonados de Ayllón - Sierra de Ayllón, Sistema Central. Provincia de Guadalajara.
DESDE: Roblelacasa (1100 m), Guadalajara.
CERCA DE: Majaelrayo, Robleluengo, Campillo de Ranas, El Espinar, Campillejo.
ÉPOCA DE REALIZACIÓN: mayo de 2019. ÉPOCA RECOMENDADA: cualquiera, pero la peor en verano.
TIPO DE RUTA: lineal, ida y vuelta.
NIVEL DE DIFICULTAD: bajo.
Datos descargados de GPS SUUNTO Ambit 3: Longitud: 9,17 km. Desnivel acumulado positivo: 348 m. Desnivel acumulado negativo: 348 m. Punto más alto: 1111 m. Punto más bajo: 929 m. Tiempo empleado: 3 h 33 min. Tiempo en movimiento: 2 h 31 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: 3 fuentes en Roblelacasa. Se cruza el Arroyo del Soto y el río Jarama.
TIPO DE FIRME: sendero, trocha.
SEÑALIZACIÓN: Marcas blancas y amarillas de los PR-GU 02 y 09.

ITINERARIO:
Roblelacasa – PR-GU 02/09 – Alto de las Quemadas (1087 m) – Mata del Aceitero – El Fresno – PR-GU 09 – Puente sobre el Arroyo del Soto – Cascadas y Pozas del Aljibe (Mirador sur) – Desembocadura del Arroyo del Soto en el Jarama – Playa fluvial del Jarama – Puente sobre el Arroyo del Soto – Cascadas y Pozas del Aljibe (Mirador norte) – PR-GU 09 – PR-GU 02 – Puente de Matallana o Puente de los Trillos – Matallana (1000 m) – Puente de Matallana – El Fresno – Roblelacasa.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Cascadas del Aljibe y aldea negra de Matallana desde Roblelacasa

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Sierra de Ayllón
La Tierra Media o Entorno de los pueblos abandonados de Ayllón
Roblelacasa
Matallana

LA RUTA:
La ruta de hoy une los pueblos de Roblelacasa y Matallana pasando por las Cascadas y Pozas del Aljibe.

Dejamos el coche a la entrada de Roblelacasa, al lado de la Iglesia. Callejeando en dirección S, llegamos a la Plaza de los Bolos, donde giramos a la derecha para bajar por la preciosa Calle de la Fuente. En el nº 2, una inscripción sobre una puerta nos recuerda que la casa es de 1822 !!!

Al final de la calle, giramos a la derecha por un sendero por el que discurren los PR-GU 02 y PR-GU-09, el primero en dirección a Matallana y Colmenar de la Sierra, y el segundo hacia las Pozas del Aljibe.

Enseguida pasamos por una fuente (año 1965) y un poco después, atravesamos una cancela.

Tras unos 300 m a la vera de un bonito robledal, cercado intermitentemente por una valla de pizarra, nos juntamos con un ramal que viene por la derecha desde Rozado del Lugar.

A partir de ahí desaparecen los árboles y caminamos cómodamente entre jaras, hoy pobladas con sus llamativas flores blancas, hasta Alto de las Quemadas (1087 m), desde donde disfrutamos de una magnífica vista del Valle del Jarama.

Flor de la jara. Variedad Cistus Ladanifer (Jara pringosa, Jara negra o Jara de las cinco llagas). Lo de las «cinco llagas» deriva de las 5 manchas púrpuras que hay en la base de los pétalos.

Desde allí bajamos de forma tendida por la Mata del Aceitero y El Fresno, donde pasamos una barrera, y luego con mayor pendiente hasta llegar a una bifurcación en la que se separan los PR (km 2,8 de ruta). El PR-GU 02 sigue por la derecha, por donde iremos a la vuelta, y el PR-GU-09 por la izquierda, por donde continuamos ahora.

La nueva senda transita cómodamente por el margen izquierdo del Cañón del Jarama bajo la ladera de Matallanilla.

A los 500 m parece bifurcarse, pero ambos ramales confluyen junto al Arroyo del Soto, que cruzamos por un puente hecho de tablones de madera, alguno un tanto inestable.

Al otro lado nos separamos del PR-GU-09, que gira a la izquierda en dirección a El Espinar. De frente nos encontramos con el paraje de las Cascadas y Pozas del Aljibe, sin duda uno de los más hermosos de la Sierra de Ayllón. Este sorprendente capricho de la Naturaleza se lo debemos al Arroyo del Soto, un afluente del Jarama que nace en Casa Yerma, en la falda SO del Pico Ocejón. Su curso discurre inicialmente en dirección O-SO, pasando bajo Campillo de Ranas y Roblelacasa, donde vira hacia el S para terminar vertiendo sus aguas al Jarama casi en la cola N del Embalse de El Vado. Unos metros antes su desembocadura forma unos espectaculares saltos de agua conocidos como las “Cascadas y Pozas del Aljibe“. Se trata de dos chorreras que se precipitan sobre sendas balsas de agua o «aljibes», con una altura total de unos 15 m.

Con una pequeña subida por el margen izquierdo del barranco, llegamos al Mirador sur. La vista es sencillamente espectacular, más si cabe en primavera, en la que cae tanta agua.

Siguiendo por el sendero y sin apenas esfuerzo, llegamos a dos curiosos lugares: una pequeña playa fluvial a orillas del Jarama, y a escasos metros en dirección N, el punto donde al Arroyo del Soto vierte sus aguas al Jarama.

Nuestra idea era vadear el arroyo para no tener que dar toda la vuelta, pero el caudal era demasiado para pasar sin mojarse, así que volvimos sobre nuestros pasos. Tras cruzar de nuevo el puente, giramos a la izquierda y nos asomamos a las cascadas desde el Mirador norte.

De entrada, en vez de volver por el PR, lo hicimos por una trocha que discurre más abajo por la ladera de Matallanilla, cerca del Jarama, pero a los 400 m nos dimos de frente con un murete y tuvimos que subir para reincorporarnos a la senda. De nuevo a la bifurcación, tomamos ahora el ramal hacia Colmenar de la Sierra (PR-GU 02).

Tras una breve bajada, cruzamos el Jarama por el restaurado Puente de los Trillos o Puente de Matallana, una excelente muestra de la arquitectura negra guadalajareña, con una curiosa historia detrás.

El Puente de los Trillos

La existencia de un puente en este emplazamiento se remonta al S. XVI (año 1594). El puente primitivo estaba un poco más abajo que el actual, como demuestran los restos del pilar de mampostería de pizarra del margen derecho del río y el soporte de la orilla contraria, fácilmente identificables desde el puente moderno. Debía ser un puente sencillo, rústico, apto para peatones y caballerías.

Con posterioridad, se construyó otro puente unos 40 metros cauce arriba denominado «Puente de los Trillos«. Su nombre tenía que ver con su estructura, formada por dos trillos sustentados por vigas de madera. La configuración de este puente es muy similar a otro puente vecino, el que hay sobre el Arroyo de Vallosera en el pueblo de La Vereda (año 1602). Ambos están construidos sobre dos grandes bases o pilones de mampostería de pizarra, con entablado de vigas y tablas de madera como paso. Sin embargo, la obra del Puente de los Trillos fue de mucha más envergadura, ya que a diferencia del de La Vereda, que está situado en un vado, éste fue levantado a mucha más altura en un espectacular cortado del río Jarama. A partir de 1972, año en el que Matallana fue abandonado, el puente dejó de mantenerse por los vecinos y se abandonó a su suerte, sufriendo un deterioro progresivo. Durante los años siguientes, solamente algunos osados ciclistas y caminantes lo cruzaban, mientras el puente se movía y las tablas se rompían a su paso.

Así, hasta el año 2009, en el que se inauguró en el mismo lugar el «Puente moderno de Matallana«, con suelo de madera, barandillas metálicas a ambos lados y petos de mampostería en los extremos. Curiosamente, se quiso conservar como recuerdo la antigua estructura de madera del «Puente de los Trillos» y para ello se dejó intacta bajo la pasarela actual (se puede ver en las fotos adjuntas).

Unos 40 m cauce abajo, se pueden ver todavía los restos de los sillares de pizarra donde debió estar anclado el puente primitivo.

Al otro lado retomamos el sendero, que estrecho y pedregoso, asciende durante unos 700 m hasta alcanzar las primeras casas de Matallana.

Tras vagar un poco por el pueblo y comprobar que había casas habitadas por la comunidad neorrural, así como cierta actividad agrícola y ganadera, emprendimos la vuelta, que hicimos también por el PR-GU 02.

Ya en Roblelacasa, pasamos por la Plaza Mayor y las ruinas de la iglesia, un templo semi-derruido, de nave única con sacristía adosada, aleros de pizarra y porche con estructura de troncos de madera.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad salvo el vértigo que puede dar el asomarse a los miradores de las cascadas, pero con no exponer mucho, tema resuelto.

En resumen, una ruta sencilla de media montaña, de esas que merecen realmente la pena. Une dos pueblos sumamente atractivos: uno muy pintoresco, Roblelacasa, y otro abandonado y perdido en lo más profundo del corazón de La Tierra Media de Ayllón, Matallana. Y entre ambos, un paraje único, paradisiaco y de una asombrosa belleza salvaje, las Cascadas y Pozas del Aljibe.