Del Puerto de Ancares a Piornedo por los Picos Brañutín, Cuíña, Pena Longa, Mustallar, Lagos y la Serra de Villous

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Canon EOS50D.
ZONA: Sierra de Los Ancares, provincias de León y Lugo, Comunidades de Castilla-León y Galicia.
DESDE: Puerto de Ancares, Lugo.
CERCA DE: Balouta, Suárbol, Piornedo, Vilarello.
ÉPOCA: agosto de 2013.
TIPO DE RUTA: lineal, solo ida.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
Datos descargados de GPS GARMIN: Longitud: 14,34 km. Desnivel acumulado positivo: 853 m. Desnivel acumulado negativo: 1324 m. Cota máxima: 1987 m. Cota mínima: 1145 m. Tiempo empleado: 8 h (con calma y paradas para fotos).
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, piolets, crampones (con nieve, hielo).
AGUA: Fonte do Torrón sobre Campo Redondo y fuentes en Piornedo. Se cruza el Río da Veiga Cimeira.
TIPO DE FIRME: senda cimera, sendero.
SEÑALIZACIÓN: hitos aislados.

ITINERARIO:
Puerto de Ancares (1669 m) – Alto del Puerto (1682 m) – Refugio del Puerto de Ancares (1648 m) – Collado de Cabana (1736 m) – Pico Brañutín (1886 m) – Collado (1833 m) – Pico Cuiña (1992 m) – Colada de Soplar (1756 m) – Pico Pena Longa (1896 m) – Mallada del Mostallar (1709 m) – Pico Mustallar (1935 m) – Pena del Castillín o del Portillín (1881 m) – Portillo de Burbia (1817 m) – Pico Lanza o de Lagos (1867 m) – Serra de Villous – Campa de Tormantes (1731 m) – Monte Covachón – Boca da Meixón (1703 m) – Camino de Piornedo – Braña de Piornedo, Cabana da Mallada de Piornedo (1530 m)  – Campo Redondo (1354 m) – Chao Grande (1305 m) – O Campo (1210 m) – Piornedo (1100 m).

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Del Puerto de Ancares a Piornedo por los Picos Brañutín, Cuíña, Penalonga, Mustallar, Lagos y la Serra de Villous

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona y las montañas en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Los Ancares
Valle da Veiga Cimeira
Piornedo
Peña Venera, Brañutín, Cuíña, Pena Longa, Mustallar, Lagos

LA RUTA:
La ruta de hoy une el Puerto de Ancares y Piornedo por la cuerda principal de la sierra, la Serra de Villous y el Valle da Veiga Cimeira.

Partimos del Puerto de Ancares (1669 m) con bastante mal tiempo, frío y niebla. A un lado de la carretera sale el sendero hacia Serra Bruteira y el Miravalles, y al otro, en dirección SO, hacia el Cuíña, por el que arrancamos.

Inicialmente subimos un pequeño cerro, el Alto del Puerto (1682 m) y desde allí bajamos al Refugio del Puerto de Ancares (1648 m), en estado semi-ruinoso.

Tras recorrer el collado en el que se asienta, comenzamos a subir trazando una diagonal por la cara N de Peña Venera (1813 m), al final de la cual la pendiente se endurece. La senda no pasa por la cima, sino que la rodea por el O. Si se quiere subir hasta ella, hay que hacerlo campo a través por una pedrera y luego se puede uno reenganchar a la senda bajando por el SO.

A continuación, atravesamos el Collado de Cabana, un doble rellano de unos 400 m (1736 m y 1763 m, respectivamente) interrumpido por un pequeño risco intermedio. En el segundo rellano hemos de obviar una disimulada senda que sale hacia abajo en dirección al Refugio del Cuíña y el Pico Campanario (ver ruta).

De frente vemos el Brañutín, por cuya afilada arista NE retomamos la subida con fuerte pendiente. Tras superar un resalte rocoso con una pequeña trepada (en condiciones no invernales no supone ningún problema), la senda se separa transitoriamente de la cuerda, dejándose caer ligeramente hacia el valle para salvar una precima conocida como Chan da Pena (1859 m).

La cima del Pico Brañutín, por su posición central dentro del circo, es un gran mirador de la Hoya de Ancares. Abajo, hacia el O, vemos la aldea de Piornedo. Sorprende que esta cumbre no venga mencionada en los mapas del IGN, pues lo merece. 

Desde allí bajamos fácilmente al Collado del Cuíña (1833 m), de donde sale una senda a mano izquierda que baja al Pozo Ferreira, Nosotros seguimos de frente para afrontar la subida final al Cuíña por su arista N, unos exigentes 600 m en los que hemos de superar unos 160 m de desnivel (pendiente media del 26,5%). A la izquierda tenemos una muy buena vista del CampanarioPenas Apañadas, así como del refugio y la laguna glaciar del Cuíña.

La cumbre del Pico Cuíña (1992 m), al ser redondeada y amesetada, no es de las más bonitas de la sierra, pero las vistas son espectaculares y hacen honor a su condición de techo de Ancares. Hacia el SO, sobre la Colada de Soplar, vemos el Pena Longa y el Mustallar. Detrás, el magnífico cordal principal de Ancares hasta el Penarrubia, identificado por su característico gancho. Hacia el S tenemos el Valle del Burbia, flanqueado hacia el E por la cuerda que se desprende por el Campanario hasta el Verdies. Y hacia el NE la Hoya de Ancares y al fondo, la Cordillera Cantábrica, en la que en un día claro podemos distinguir fácilmente picos como Peña Ubiña o el Catoute.

Después de un breve descanso, reanudamos la marcha bajando entre brezo a la Colada de Soplar (1756 m), nombre clásico del collado (1756 m) acabalgado entre los Valles de la Grandela (al S) y de la Vega (al N).

Desde allí afrontamos la corta pero dura subida al Pena Longa (1881 m), unos 700 m en los que superamos 130 de desnivel (pendiente media del 18,6%).

La cima, como el resto de la cuerda hasta el Penarrubia, está ubicada en la frontera entre Lugo (Galicia) y El Bierzo (León).

La bajada por la cara SO del pico puede hacerse por dos sitios. Lo más cómodo es continuar unos metros por el espinazo en dirección NO, hasta dar con una trocha que desciende en diagonal a la Mallada del Mostallar (1699 m). De esta forma salvamos unos incómodos y peligrosos canchales. La otra opción es bajar directamente pegados a la valla metálica, lo que es más corto pero también más incómodo, ya que es más pendiente y hay que bregar con el brezo y las piedras. Nosotros escogimos esta vez esta segunda opción.

El alto, llamado también Golada do Porto, Collado del Marco o Collado da Pedra, separa el Valle da Veiga Cimeira (al O) del Valle de la Grandela (al E). Por éste último llega el Camino de Burbia a Piornedo, que hacia la derecha conduce a la aldea de las pallozas. Nosotros seguimos de frente por la cuerda para afrontar la ascensión al Mustallar por su arista NE, unos 600 m realmente duros en los que salvamos 225 m de desnivel (pendiente media del 37.5%). La trocha discurre paralela a la vieja valla oxidada que hace de frontera entre comunidades y que dicen fue obra de los vecinos para evitar que las vacas se despeñasen. 

La cima del Pico Mustallar o Mostallar (1935 m), techo de Los Ancares gallegos, está coronada por un gran hito y es un lugar muy especial, donde merece la pena detenerse, respetar el silencio y dejar que la vista se pierda en el infinito. Hacia el SE podemos admirar los Valles de la Grandela y de Vilouso separados por la arista de las Peñas de los Bodegois y al pie de la cual confluyen en el Valle del Burbia y hacia el SO la cuerda de Ancares hasta el Penarrubia.

Tras una breve bajada y siguiendo por la senda cimera, nos topamos con el segundo escollo técnico de la ruta, la Pena del Castillín o del Portillín (1881 m), una escarpada mole rocosa que se interpone en nuestro camino. Se puede pasar por su cima, pero ello supone hacer alguna que otra trepada y un curioso destrepe final. Lo habitual es rodearla por la derecha (por la izquierda imposible), lo que en época no invernal no supone más problema que el tener cuidado de no resbalar en el cervuno. Aunque fastidie un poco, es mejor perder algo de altura y seguir la senda que ir pegados a las rocas. En invierno, sin embargo, hay que extremar las precauciones porque suele haber hielo y la pendiente lateral es acusada, por lo que un resbalón nos manda al fondo de la Meixón Vella. Entre los riscos de la Peña podemos ver la cabecera del Valle de Vilouso, conformada por los Circos glaciares de Murteira o del Campo Longo y de Corno Maldito, bajo el que se ubican las Lagunas de Vilouso o Lagos de Burbia.

Superado el trago y pasando por el Portillo de Burbia (1817 m), alcanzamos fácilmente el Pico dos Lagos o Lanza (1867 m), que toma su primer nombre de las mencionadas lagunas y que está señalada por otro hito gigante.

En este punto abandonamos el cordal medular de Ancares, desviándonos hacia el SO para bajar por la Serra de Villous, que separa el Valle do Ortigal (al O) del Valle da Veiga Cimeira (al E). Una trocha bastante bien definida recorre la cuerda pasando por la Campa de Tormantes (1731 m), donde dejamos a mano izquierda una senda que conduce a la Golada de Boca de Campo y el Monte Covachón.

Al llegar a la llamada Boca da Meixón (1703 m) dejamos la senda cimera, que sigue de frente hacia el Pico do Agulleiro y Piornedo (ver ruta), y nos tiramos a la derecha hacia el Valle da Veiga Cimeira. Lo más fácil es bajar por una trocha que discurre en dirección E hasta la Fonte de María González, pero nosotros bajamos hacia el NE para no dar tanta vuelta. Es un error, porque el final es un campo a través difícil por la maleza y la pendiente.

Abajo desembocamos en el Camino de Piornedo, giramos por él a la izquierda y enseguida llegamos a la Braña de Piornedo (1530 m), donde a duras penas siguen en pie las ruinas de la Cabana da Mallada de Piornedo, mal llamada Cabana dos Extremeños.

A partir de ahí, el sendero se empina y se torna pedregoso bajo el Circo glaciar de la Golada da Toca hasta llegar a Campo Redondo (1365 m), una bucólica zona de pasto en la que cruzamos el río por un pontón de madera.

Al fondo de la misma, afrontamos una pequeña subida hasta un portachuelo desde el que se domina el valle y en el que encontramos a mano derecha la Fonte do Torrón.

Desde allí ya todo es bajada hasta Piornedo, poco más de 2 km en los que pasamos por 4 campas vaqueiras. Las dos primeras bajo el Monte de Acevais, estribación septentrional del Pena Longa. La tercera, más amplia, se denomina Chao Grande (1305 m) y la cuarta O Campo (1210 m), a la que llegamos pasando entre acebos gigantes.

Entramos al pueblo por la preciosa Capela de San Lourenzo y finalizamos la ruta recorriendo sus calles y admirando sus pallozas, una reliquia a conservar.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido es fácil (siempre que no haya nieve y hielo), a excepción del paso de la Pena do Portelín y de la comentada bajada campo a través desde la Sierra de Villous.

En resumen, una de las travesías más bonitas de Los Ancares lucenses. Exigente por el desnivel y las subidas a los picos, pero con unas vistas que lo compensan todo. Nosotros la hicimos dejando un coche el el Puerto de Ancares y otro en Piornedo.