Picos El Campanario, Cuiña y Brañutín desde el Puerto de Ancares (Circo glaciar del Cuiña)

  • FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
  • FOTOGRAFÍA: iPhone 6s.
  • ZONA: Sierra de Los Ancares, provincias de León y Lugo, Comunidades de Castilla-León y Galicia.
  • DESDE: Puerto de Ancares (1669 m), Lugo* (ver nota aclaratoria al final).
  • CERCA DE: Balouta, Suárbol, Piornedo, Vilarello.
  • ÉPOCA: julio de 2019. Tiempo: niebla inicial, despejado al final. Tª: 10-20 ºC.
  • TIPO DE RUTA: raqueta, ida y vuelta.
  • DATOS TÉCNICOS:
    • Nivel de dificultad: alta (de senderismo), moderada (de alpinismo).
    • Datos descargados de GPS SUUNTO Ambit3: Longitud: 10,06 km. Desnivel acumulado positivo: 801 m. Desnivel acumulado negativo: 801 m. Cota máxima: 1989 m. Cota mínima: 1647 m. Tiempo empleado: 6 h 42 min (con calma, paradas para fotos y para comer algo).
  • MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, piolets, crampones (con nieve, hielo).
  • AGUA: No hay fuentes. Lagunas glaciares al pie del Cuiña.

ITINERARIO:
Alto del Puerto o Alto de Balouta (1669 m) – Refugio del Puerto de Ancares (1648 m) – Bajocima de Peña Venera – Collado 1765 m – Cabana – Refugio del Cuiña (1760 m) – Lagunas glaciares inferiores – Laguna del Cuiña o Pozo Ferreira – Collado entre Penas Apañadas y Dos Hermanitos (1836 m) – El Campanario, Hermanito Menor (1898 m) – El Campanario, Hermanito Mayor (1901 m) – Collado 1836 m – Laguna glaciar del Cuiña – Penas Apañadas (1930 m) – Pico Cuiña (1992 m) – Collado 1833 m – Brañutín (1886 m) – Bajocima de Peña Venera – Refugio del Puerto de Ancares (1648 m) – Alto del Puerto (1669 m).

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Picos El Campanario, Cuiña y Brañutín desde el Puerto de Ancares (Circo glaciar del Cuiña)

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la Sierra de Los Ancares en nuestro blog “Montaña y Corazón”:
Los Ancares

LA RUTA:
La ruta de hoy recorre el Circo glaciar del Cuiña pasando por sus cuatro cumbres principales (Peña Venera, Brañutín, Cuiña y El Campanario o Dos Hermanitos) y visitando las lagunas glaciares ubicadas en la Hoya del Cuiña.

Salimos del Puerto de Ancares (1669 m), también conocido por los lugareños como “Alto de Balouta” o “Alto del Puerto“, con esa niebla espesa tan típica de esta sierra que empapa silenciosamente y crea un atmósfera de agradable misterio. A un lado de la carretera sale un sendero hacia Sierra Bruteira y el Miravalles y al otro, en dirección SO, el camino hacia el resto del cordal, que fue el que tomamos. Comenzamos a subir por la llamada “Ruta del Lago de Cuiña”. Tras pasar por un primera loma (1676 m), bajamos al refugio (1648 m) que hay donde el mapa del IGN sitúa el Puerto de Ancares (al otro le llama Alto del Puerto).

Alto de Balouta o Alto del Puerto (1669 m).
Atravesando la primera loma previa el refugio.
Bajando al refugio.
Refugio del Puerto de Ancares (1648 m).

Desde allí, iniciamos la ascensión al pico más septentrional del Circo glaciar del Cuiña, Peña Venera (1813 m). Comenzamos a empaparnos, pero no de arriba abajo, sino de abajo arriba, debido a ese curioso fenómeno tan típico de Ancares por el que el encharcado brezo te moja primero los calcetines y la parte de abajo del pantalón. La senda pasa por la ladera oeste del pico, unos 60 m por debajo de su cumbre. Si se quiere subir a ella, hay que desviarse. En otra ocasión lo hemos hecho y merece la pena por asomarse a su escarpada vertiente sur. Hoy, como no se iba a ver nada por la niebla, no lo hicimos.

El Valle de Ancares empezaba a verse entre la niebla.
Enfrente, entre la espesa niebla, Peña Venera.
Ascendiendo a Peña Venera.
Por la ladera oeste de Peña Venera.

Peña Venera está separada del Brañutín por un doble collado, en cuyo medio hay un pequeño risco que el camino salva por su derecha. A la altura del segundo collado (1765 m), abandonamos la senda, desviándonos a la izquierda en dirección a El Campanario. Poco a poco, la niebla fue dejando paso al sol.

Bajando de Peña Venera.
A nuestra izquierda, una excelente panorámica de la cabecera del Valle de Ancares.
Enfrente (dirección S), nuestro objetivo, el Pico Campanario o Dos Hermanitos, que comenzaba a mostrase amenazante al disiparse la niebla.
Llegando al primer collado.
Vista atrás desde el segundo collado.
Punto en el que nos desviamos a la izquierda. La flecha señala el sendero hacia El Campanario por la ladera E del Brañutín.

El nuevo sendero desciende inicialmente en dos tramos separados por un pequeño descanso por la zona de Cabana, para luego ascender por un amplio corredor de la cara E del Brañutín.

Abajo, un grupo de rebecos descendiendo por la cabecera del Valle de Ancares, donde nace el río Cuiña.
Canal de Cabana, en la cara E del Brañutín.
Subiendo por el corredor.

Al final del canal, giramos a la izquierda y en apenas 400 m llegamos al Refugio del Cuiña, ubicado a unos 1760 m de altitud. Pequeño, de piedra y con tejado de pizarra, está actualmente abierto y en muy buen estado de conservación. Por encima de éste, identificamos las dos plataformas, inferior y superior, en las que están las lagunas glaciares inferiores y el Pozo Ferreira (Laguna del Cuiña), respectivamente.

Llegando al refugio.
Refugio del Cuiña y detrás, El Campanario.

Subiendo hacia el oeste, alcanzamos la plataforma inferior, en cuyo fondo hay varias pequeñas lagunas glaciares. Algunas estaban casi secas, pero delante de un extraño artilugio blanco había una grande que, con El Campanario de fondo, tenía una bonita foto.

Ubicación de las Lagunas glaciares inferiores.
Laguna glaciar inferior (flecha).

Sobrepasando la laguna, seguimos de frente durante unos metros en dirección a Dos Hermanitos, para a continuación realizar una exigente pero corta (100 m) subida hacia la derecha hasta llegar a la plataforma superior, ubicada a unos 1800 m de altitud. En ella está la hermosa Laguna glaciar del Cuiña, también conocida como Pozo Ferreira.

Ascendiendo a la plataforma superior.
Abajo, la plataforma inferior. Al fondo, el Brañutín (izquierda) y Peña Venera (derecha).
Laguna glaciar del Cuiña o Pozo Ferreira.

Desde el extremo oriental de la laguna son visibles dos senderos que salen en dirección E. Nosotros seguimos por el de más arriba. Por delante, un espectacular tramo de unos 600 m hasta alcanzar la cuerda entre el Cuiña y Dos Hermanitos. Primero, transitamos bajo un gigantesco cortado de la vertiente norte de Penas Apañadas. El ancho del sendero es el justo para que camine una sola persona. A nuestra izquierda, la ladera precipitándose hacia la cabecera del Valle de Ancares. Unos metros más abajo nace el río Cuiña. Posteriormente, atravesamos un pequeño canchal y finalmente, por una zona rocosa algo más enrevesada, terminamos por alcanzar la cuerda a la altura de un pequeño collado (1836 m) al este de Penas Apañadas.

Senderos hacia El Campanario (flechas).
Sendero superior.
Bajo el cortado de Penas Apañadas. Al fondo, el Pico Miravalles.
Subiendo por el canchal.
Al fondo, la bífida cumbre de El Campanario.
Valle de Ancares.
Mi hijo Carlos frente a nuestro objetivo.
Pico El Campanario (vertiente norte).
Descripción de la cumbre de El Campanario.
Llegando al collado (a la derecha).

Al estar a caballo entre dos valles (Finolledo-Burbia al sur y Ancares al norte), las vistas desde el collado son impresionantes.

Collado entre Penas Apañadas y El Campanario (1836 m).
Vista SO. Al fondo, la espectacular cara E del Mustallar.
Valles de Finolledo y Burbia.
Vista panorámica S. Valles de Finolledo y Burbia.
Vista N.
Vista NE. Abajo, el Valle de Ancares y al fondo, el Miravalles.

En dirección E, nuestro objetivo, tan cerca y a la vez tan lejos !!!

Hasta la cima, un estrecho y rocoso cresterío de unos 700 m con vertiginosas caídas hacia ambos valles. Para los que no somos alpinistas, no es fácil de pasar y es bastante aéreo, por lo que no es muy recomendable si se tiene vértigo. De todas formas, con paciencia y yendo por el sitio adecuado, se hace sin mayores problemas. Como siempre en la vida, la experiencia es un grado y lo recorrimos mejor de vuelta que de ida. Aunque parezca que no, lo mejor es ir cuanto más arriba por la cuerda. Hay algunos hitos y merece la pena seguirlos. A los 200 m, se pasa bajo el espectacular “Cuerno de El Campanario”, a cuyo pie termina el “Canal de la Cuesta el Campanario”, un corredor vertical hacia el Valle de Ancares. A la ida, cometimos el error de dejarnos caer en exceso, primero (antes del cuerno) hacia la vertiente S y luego (después del cuerno) hacia la N y lo pagamos con alguna pequeña trepada. La parte final es bastante más sencilla, con la única salvedad de que la cima del Hermanito Menor (1898 m) es un canchal en el que hay que pisar con cuidado. Desde allí al Hermanito Mayor (1901 m) se llega fácilmente.

El principio es fácil.
Primer error de la ida: descender hacia la vertiente S.
Aunque el error tuvo su ventaja: dejarnos fotografiar el impresionante “Cuerno de El Campanario”, por delante del cual está el final del “Canal de la Cuesta el Campanario”.
“Cuerno de El Campanario” (no hay que subirlo).
Al pie del Cuerno, el vertical Canal de la Cuesta el Campanario. Al fondo, el Miravalles.
De frente, los Dos Hermanitos.
Pasado el Cuerno, seguimos por un pequeño sendero por la vertiente N.
Segundo error: nos dejamos caer demasiado hacia la vertiente N y hubo que trepar.
Al pie del Hermanito Menor, ya todo es más fácil.
Aunque la cima es un canchal.
Cima del Hermanito Menor (1898 m). Al fondo, mi hijo Carlos, ya en la cima del Hermanito Mayor.
Por el collado entre los Dos Hermanitos.
Cima del Hermanito Mayor (1901 m).

La cima es de esos lugares en los que te quedarías horas. Como le pasa a la de El Cornón (Somiedo), las vistas son infinitas, de una belleza y profundidad abrumadoras. Todo alrededor montañas y valles, sin apenas ver casas ni carreteras. Un lujo que pronto nos hizo olvidar el esfuerzo que hicimos para llegar.

Vista panorámica E hacia el Valle de Ancares.
Continuación del cordal hacia la Piedra de Miradelo y el Verdies.
Vista panorámica S hacia los Valles de Finolledo y Burbia.
Vista SO hacia el Mustallar y el cordal principal de Ancares.
Vista O. De frente, la cresta de El Campanario y al fondo, Penas Apañadas y El Cuiña.
Pico Cuiña.
Vista panorámica N hacia el resto del Circo glaciar del Cuiña.

Tras disfrutar de un buen bocadillo con pan de centeno que nos supo a gloria, iniciamos el regreso. Como he dicho, al conocer mejor los escollos de la cresta, la vuelta se nos hizo un poco más sencilla.

Iniciando la vuelta.
Espectacular tramo de la cuerda con una pronunciada caída hacia los dos valles.
Al pie del Cuerno de El Campanario, a la salida del Canal de la Cuesta el Campanario.
Llegando de vuelta al collado.

Desde el collado bajo Penas Apañadas (1836 m), seguimos por el mismo camino de la ida hasta la Laguna del Cuiña.

Abandonando el collado en dirección a la laguna.
Mirando atrás, contemplamos con nostalgia la enorme belleza del pico Campanario.
Llegando a la laguna. Enfrente, el Brañutín.

Una vez en el Pozo Ferreira, nos dividimos. El plan inicial era seguir de frente por el sendero que lleva al collado entre el Cuiña y el Brañutín, pero yo no me pude resistir a subir al Cuiña, cuya cima se nos presentaba imponente coronando el gran circo. El resto de mi familia siguió con el plan establecido y la ruta se puede ver en el siguiente enlace: Pico El Campanario (Dos Hermanitos, 1901 m) desde el Puerto de Ancares.

El ascenso lo hice directamente por el extremo oriental de la Hoya del Cuiña, dejando a la derecha el enorme canchal que tapiza la ladera. La pendiente es considerable, pero se sube sin mayores problemas. Ya en la parte alta, me metí entre las rocas para alcanzar la cuerda en Penas Apañadas (1930 m). En total, desde la laguna, 300 m de subida en los que superamos unos 130 m de desnivel.

Dejando abajo la Laguna glaciar del Cuiña.
Recreación virtual de la ascensión a Penas Apañadas por la Hoya del Cuiña.
La escarpada ladera NE del Cuiña.

Las vistas desde Penas Apañadas (1930 m) del cordal hacia El Campanario, el Valle del Burbia y el Circo glaciar del Cuiña son impresionantes.

Penas Apañadas (1930 m). Enfrente, El Campanario.
Valles de Finolledo y Burbia desde Penas Apañadas.
Abajo, la Laguna glaciar del Cuiña y al fondo, el Brañutín (izquierda) y Peña Venera (derecha).

Continuando por la cuerda unos 200 m y sin más dificultad que la de superar los 70 m restantes de desnivel, alcancé la redondeada y amesetada cima del Cuiña (1992 m), techo de los Ancares. Coronando la misma hay un gran hito de piedras y al lado, un gran letrero metálico con la inscripción “Cuiña 1997 m”, altitud incorrecta según el IGN y mi GPS.

Ascendiendo por la cuerda hacia la cima del Cuiña.
Arriba, la cima.
Abajo, los riscos de Penas Apañadas y detrás, El Campanario. Desde aquí se aprecia la vertical caída de su ladera sur hacia el Valle de Finolledo.
Llegando a la cima.
Cima del Cuiña (1992 m).

Asomándonos hacia el E, tenemos una excelente panorámica del Valle de Ancares y el Circo glaciar; y hacia el SO, de la continuación del cordal principal de Ancares hasta el Penarrubia.

Vista panorámica E hacia el Valle de Ancares. Abajo, la Laguna glaciar del Cuiña.
Vista panorámica SO hacia el cordal principal de Ancares.

Siguiendo la cuerda hacia el N, descendí del Cuiña hasta el collado que hay a sus pies (1833 m). Por la derecha, se incorpora el sendero que sube desde la laguna.

Descendiendo del Cuiña. Abajo, el collado y al fondo, el Brañutín (izquierda) y Peña Venera (derecha).
Vista atrás desde el descenso. Abajo, el Pozo Ferreira y al fondo, El Campanario.
Collado (1833 m). Enfrente, el Brañutín.
Arriba, el Cuiña.

Desde allí, sin apenas esfuerzo, ascendí al Brañutín (1866 m). Este humilde pico suele pasar desapercibido al lado de su hermano mayor, el Cuiña. De hecho, en los mapas del IGN no tiene ni siquiera el honor de aparecer nombrado. Y sin embargo, tiene una espectacular cara E que, escarpada y rocosa, asoma al Circo glaciar y al Valle de Ancares.

Subiendo al Brañutín.
El Cuiña visto desde el Brañutín.
Circo glaciar del Cuiña visto desde la cima de Brañutín.
Abajo, en dirección oeste, los pueblos de Piornedo y Suárbol.

Al comenzar el descenso, me estaban esperando para terminar la ruta todos juntos. Siguiendo por la senda cimera, descendimos hasta el collado desde donde nos habíamos desviado a la ida hacia las lagunas.

Descendiendo del Brañutín.
El Circo visto desde la bajada del Brañutín.
Abajo, el collado bajo Peña Venera.
Cara norte de El Campanario.

Desde allí, regresamos al Alto de Balouta siguiendo el mismo camino de la ida, pero ahora con mejores vistas.

Enfrente, Peña Venera. El sendero discurre por su ladera oeste unos metros bajo su cima.
Vista atrás del Brañutín y el Cuiña desde la ladera oeste de Peña Venera.
Descendiendo de Peña Venera.
Refugio del Puerto de Ancares (1648 m).
Arriba, detrás del refugio, Peña Venera.
Enfrente, el pequeño cerro que precede al Alto de Balouta.
Mirando atrás, contemplamos orgullosos el cordal que habíamos recorrido.
Llegando de vuelta al Alto de Balouta.
Valle de Ancares desde el Alto de Balouta.

La dureza de la ruta vino determinada por el paso de El Campanario, bastante aéreo y con cierta dificultad técnica si no se sigue la vía adecuada, así como por la exigente ascensión al Cuiña por la Hoya y Penas Apañadas. El recorrido puede simplificarse obviando la subida al Cuiña o ascendiendo a éste por la cuerda directamente desde Dos Hermanitos.

En resumen, una de las mejores rutas que se pueden realizar por mis queridos Ancares. El trazado recorre la cuerda del espectacular Circo glaciar del Cuiña desde Peña Venera hasta El Campanario. Este último es para mi, desde hoy, la montaña más hermosa de esta sierra: por su agresivo perfil, por el pequeño reto que supone recorrer el cresterío de su cumbre, por sus verticales paredes que se precipitan hacia los impresionantes valles de Ancares y Finolledo y por la grandeza de sus vistas.

(*) NOTA ACLARATORIA:
Según un informe elaborado por el Instituto Geográfico Nacional, el Puerto de Ancares (1669 m) pertenece a Lugo, poniendo fin a un conflicto judicial entre los concejos de Navia de Sarna y Candín. Ver enlace:
El Puerto de Os Ancares se queda en Lugo (La Voz de Galicia, 20-12-2017)