Picos Cuiña, Brañutín y Peña Venera desde el Puerto de Ancares (invernal)

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Los Ancares leoneses, Comunidad de Castilla y León.
DESDE: Puerto de Ancares (1669 m), Lugo.
CERCA DE: Balouta, Suárbol, Piornedo.
ÉPOCA: febrero de 2025.
TIPO DE RUTA: lineal, ida y vuelta.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 8,38 km. Desnivel acumulado positivo: 633 m. Desnivel acumulado negativo: 633 m. Cota máxima: 1992 m. Cota mínima: 1642 m. Tiempo empleado: 5 h 32 (con calma y paradas para fotos y para marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 2 h 37 min.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, crampones, piolets (con nieve, hielo).
AGUA: no hay fuentes ni se cruzan arroyos.
TIPO DE FIRME: senda cimera.
SEÑALIZACIÓN: no.

ITINERARIO:
Puerto de Ancares (1669 m) – Alto del Puerto (1682 m) – Refugio Alto del Puerto (1648 m) – Collado de Cabana (1736 m) – Pico Brañutín (1886 m) – Collado norte del Cuíña (1833 m) – Alto de Cuiña (1992 m) – Brañutín – Collado de Cabana – Peña Venera (1813 m) – Refugio Alto del Puerto – Puerto de Ancares.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Picos Cuiña, Brañutín y Peña Venera desde el Puerto de Ancares (invernal)

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona y las montañas en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Los Ancares
Peña Venera
, Pico Brañutín, Pico Cuiña

LA RUTA:
La ruta de hoy es una ascensión invernal al Pico Cuiña desde el Puerto de Ancares, pasando por Peña Venera y el Brañutín.

Salimos del Puerto de Ancares (1669 m), también llamado por los lugareños «Alto de Balouta«. A un lado de la carretera sale una senda hacia Sierra Bruteira y el Pico Miravalles y al otro, en dirección SO, la llamada “Ruta del Lago de Cuiña”, por la que arrancamos. Una senda bien definida que recorre toda la cuerda principal de Ancares desde aquí hasta el Penarrubia, pero hoy ni se veía por la gran cantidad de nieve acumulada, lo que nos obligó a comenzar con raquetas.

De entrada se sube una pequeña loma conocida como Alto del Puerto (1682 m), desde la que tenemos una muy buena vista del Circo glaciar del Cuíña sobre el Valle de Ancares. De frente vemos el impresionante Campanario de Ferreira y a su derecha dos de nuestros objetivos: el Cuiña y la puntiaguda Peña Venera.

Desde allí bajamos al Refugio Alto del Puerto (1648 m), en estado semi-ruinoso. Una pena porque tiene hasta chimenea, pero le faltan la puerta y la ventana.

Tras recorrer el collado en el que se asienta, comenzamos a subir trazando una diagonal por la cara N de la Venera, al final de la cual la pendiente se endurece. La senda no pasa por la cima, sino que la rodea por el O. Si se quiere subir hasta ella, hay que hacerlo campo a través por una pedrera y luego se puede uno reenganchar a la senda bajando por el SO (nosotros pasamos a la vuelta).

A continuación, atravesamos el Collado de Cabana, un doble rellano de unos 400 m (1736 m y 1763 m, respectivamente) interrumpido por un pequeño risco intermedio. En el segundo rellano hemos de obviar una disimulada senda que sale hacia abajo en dirección al Refugio del Cuiña y el Pico Campanario (ver ruta).

De frente vemos el Brañutín, por cuya afilada arista NE retomamos la subida con fuerte pendiente. Tras superar un resalte rocoso con una pequeña trepada (en condiciones no invernales no supone ningún problema), la senda se separa transitoriamente de la cuerda, dejándose caer ligeramente hacia el valle para salvar una precima conocida como Chan da Pena (1859 m). La pendiente lateral es acusada y con hielo hay que extremar las precauciones.

La cima del Pico Brañutín, por su posición central dentro del circo, es un gran mirador de la Hoya de Ancares. Abajo, hacia el O, vemos la aldea de Piornedo. Sorprende que esta cumbre no venga mencionada en los mapas del IGN, pues lo merece. Allí coincidimos con dos miembros del EREIM de Trives, una unidad de la Guardia Civil de Montaña, a la que tantos montañeros les estamos eternamente agradecidos.

Desde allí bajamos fácilmente al Collado del Cuiña (1833 m), de donde sale una senda a mano izquierda, hoy tapada por la nieve, que baja al Pozo Ferreira.

Nosotros seguimos de frente para afrontar la subida final al Cuiña por su arista N, unos exigentes 600 m en los que hemos de superar unos 160 m de desnivel (pendiente media del 26,5%). A la izquierda tenemos una muy buena vista del Campanario, Penas Apañadas y el Pozo Ferreira.

La amesetada cumbre del Pico Cuiña (1992 m) está coronada por un letrero metálico que reza “Cuiña 1997 m” sobre las siluetas de un rebeco y un lobo. La altura es 5 m más alta que la real, pero es bonito.

Las vistas son espectaculares y hacen honor a su condición de techo de Ancares. Hacia el SO, sobre la Colada de Soplar, vemos el Pena Longa y el Mustallar. Detrás, el magnífico cordal principal de Ancares hasta el Penarrubia, identificado por su característico gancho.

Hacia el S tenemos el Valle del Burbia, flanqueado hacia el E por la cuerda que se desprende por el Campanario hasta el Verdies.

Y hacia el NE la Hoya de Ancares y al fondo, la Cordillera Cantábrica, en la que en un día claro podemos distinguir fácilmente picos como Peña Ubiña o el Catoute.

La vuelta la hicimos por el mismo camino de la ida, pero pasando por la cima de Peña Venera (1813 m), otra montaña anónima para el IGN, que cierra por el N el Circo glaciar y que tiene unas caras S y E tremendamente escarpadas y de gran belleza. Su cima alberga una pequeña estación meteorológica y una webcam.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad. No obstante, me ha sorprendido mucho la gran diferencia que hay entre hacer la ruta en verano y en condiciones invernales. Fuera del invierno es una ruta fácil, que discurre por una senda bien marcada entre el brezo. Con nieve, la senda desaparece y las caídas y la sensación de altitud son bastante más acusadas. En el estío es una ruta para hacer en 2,5-3 h a ritmo normal, pero con nieve se tarda bastante más.

En resumen, una ruta preciosa y clásica dentro de Ancares, que en invierno es sumamente espectacular.