La «Ruta das Pallozas» de Los Ancares lucenses (Piornedo, Vilarello, Xantes, Robledo, As Pontes, Donís)

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro.
ZONA: Sierra de Los Ancares lucenses, Reserva de la Biosfera Ancares Lucenses y Montes de Cervantes, Navia y Becerreá.
DESDE: Piornedo (1130 m), provincia de Lugo.
CERCA DE: Piornedo, Suárbol, Vilarello, Xantes, Donís, Robledo, As Pontes, Balouta.
ÉPOCA: agosto de 2022.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
Datos descargados de GPS GARMIN Fénix 7: Longitud: 15,21 km. Desnivel acumulado positivo: 756 m. Desnivel acumulado negativo: 756 m. Cota máxima: 1149 m. Cota mínima: 648 m. Tiempo empleado: 5 h 49 min (con calma y paradas para fotos, marcar waypoints y tomar un bocadillo). Tiempo en movimiento: 4 h.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas (con nieve).
AGUA: 6 fuentes: en Piornedo (2), Vilarello (1), Xantes (1) y Donís (2). Se cruzan los ríos da Veiga Cimeira, da Ponte de Bous, do Ortigal, dos Carneiros, y los Regos da Barcia y de Vilar. 
TIPO DE FIRME: sendero, pista asfaltada.
SEÑALIZACIÓN: letreros de la "Ruta Circular Tralo Sesto" al inicio de la ruta.

ITINERARIO:
Hotel Piornedo – LU-P-1401 – Piornedo (1130 m) – Casa do Sesto – Capela de San Lourenzo – Camino do Agulleiro – Penedo de Tralo Sesto – Río da Veiga Cimeira o Río Piornedo – O Bidual – Río da Ponte de Bous – Vilarello (1053 m) – Cruce de la LU-P-1401 – Xantes (870 m) – Río do Ortigal – Río dos Carneiros – Rego y Molino da Barcia – Robledo (800 m) – LU-P-1409 – Camino de Robledo a As Pontes – Rego de Vilar – As Pontes (640 m), Río das Pontes – Río da Ponte de Bous – Iglesia de San Fiz de Donís – Donís (890 m) – Camino de Alborneiros – Cruce de la LU-P-1401 – Piornedo.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
La «Ruta das Pallozas» de Los Ancares lucenses (Piornedo, Vilarello, Xantes, Robledo, As Pontes, Donís)

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Los Ancares
Piornedo

LA RUTA:
La ruta de hoy es una circular pasando por 6 pueblos de Los Ancares gallegos: Piornedo, Vilarello, Xantes, Robledo, As Pontes y Donís.

Partimos del Hotel Piornedo, un cuidado y acogedor establecimiento con mucho sabor montañero, enfrente del cual tenemos un panel explicativo con algunas de las diferentes rutas que se pueden hacer por la zona.

Salimos subiendo la carretera (LU-P-1401), ignorando dos desvíos: el primero a la derecha, el Camino de Alborneiros (por el que luego volveremos); y el segundo a la izquierda, la carretera hacia Suárbol. Entramos en el pueblo por la Fonte do Marelo, de piedra y rematada por dos bustos apoyados sobre una cruz, que data nada menos que del año 1787.

Cruzamos la aldea callejeando entre sus pallozas y «hórreos de teito», más propios de la vecina Asturias que de Galicia. Piornedo cuenta nada menos que con unas 14 pallozas, la mayoría muy bien conservadas, casi tantas como habitantes tiene (unos 30).

En la parte alta encontramos la Cantina Mustallar, una agradable posada regentada con esmero por Mari Carmen, y a su vera, la palloza museo (Casa do Sesto) y una curiosa fuente de piedra en la que el agua mana de forma intermitente desde una cara, cayendo a un pequeño abrevadero.

Unos metros por encima, vemos de frente la preciosa Capela de San Lourenzo, de donde parte la ruta al Pico Mustallar. A sus pies giramos a la derecha por el camino que conduce a Pena do Oso, al Pico do Agulleiro y a la Serra de Villous. Como por arte de magia, se abre ante nosotros el Valle del río da Veiga Cimeira, también llamado por los lugareños río Piornedo, que desciende desde el Circo glaciar que conforman el Mustallar, Pena del Castillín, el Pico de Lagos y el Penalonga hacia la aldea de As Pontes. El camino principal sigue por la izquierda para cruzar el río bajo Pena do Oso, pero nosotros nos desviamos a la derecha por un estrecho sendero que arranca disimuladamente junto a un zarzo y por el que discurre la «Ruta Circular Tralo Sesto«. Un panel apoyado sobre un enorme bolo granítico, el Penedo de Tralo Sesto, nos informa sobre este tradicional recorrido, señalizado en rojo, y que enlaza varias fuentes, penedos y molinos.

Tras girar a la izquierda por delante de una cabaña, la senda desciende haciendo zetas hasta el río da Veiga Cimeira. En la bajada ignoramos un ramal que va hacia O Penedo y enseguida nos dimos cuenta de que la ruta no iba a ser coser y cantar, porque la espesa vegetación, mayoritariamente helechos y alguna inoportuna zarza, dificultó un poco nuestro avance en algunos tramos.

El río se cruza por un rudimentario puente de madera tendido entre dos enormes piedras forradas de musgo.

Al otro lado, un desgastado letrero señala el camino hacia Vilarello, que, de nuevo algo cerrado, asciende ligeramente por la ladera de A Teixedoira, para luego bajar hasta vadear el río da Ponte de Bous a la altura de O Bidual.

A partir de ahí, un pequeño regato anega durante unos metros el sendero, que continúa bajo la espesa arboleda antes de salir a terreno despejado, desde el que se tiene una buena vista de Donís y Piornedo.

Rodeando las estribaciones noroccidentales de la Serra do Agulleiro, llegamos a Vilarello (1053 m), que destaca más por su bonita capilla dedicada a El Salvador que por sus pallozas, que «haberlas, haylas», pero al tener su techumbre vegetal recubierta de chapa pierden casi todo su encanto. Entiendo que es la forma de evitar el deterioro, pero quizá sea mejor ayudarles a conservarlas en su estado original. Según los archivos parroquiales de Cervantes, en 1975 la aldea contaba con tres pallozas habitadas, ocho palleiros y diez hórreos cubiertos de paja.

Entre las casas más occidentales del pueblo retomamos el camino, que desciende cómodamente por la ladera hasta Xantes, cruzando en el medio la carretera LU-P-1401. Desde el comienzo de la bajada es el único punto de la ruta desde el que divisamos la escondida aldea de Robledo.

La pequeña aldea cuenta también con una hermosa capilla consagrada a Nuestra Señora de las Nieves, con una fuente, y con alguna que otra palloza y hórreo de teito «reformados». Nos recibieron con amable efusividad varios mayores, algunos de aquellos que un día emigraron y que ahora han vuelto a pasar el verano, pero que, a juzgar por sus gratuitas y entusiastas explicaciones sobre el «Camino a Robledo», quizá nunca se fueron, al menos sus corazones, ancareses hasta la muerte.

El trayecto entre Xantes y Robledo es para mi de lo más bonito de la ruta. Comienza con un agradable descenso de 1,5 km entre castaños centenarios de troncos caprichosos y enrevesados hasta el río do Ortigal, que se pasa por un puente.

Aunque hay un sendero que parece seguir por la orilla del río, hay que tomar un camino que sale hacia arriba más a la izquierda, por el que enseguida cruzamos el Río dos Carneiros. Antiguamente había un puente rudimentario, pero a día de hoy no quedan más que un par de troncos tirados entre las piedras que ayudan a vadearlo. Supongo que en invierno será complicado y habrá que mojarse.

Tras unos 100 m paralelos al río por su margen derecho, cruzamos el Rego da Barcia justo antes de que le entregue sus aguas a aquel, para a continuación afrontar la subida final a Robledo, en la que remontamos el cauce del arroyo pasando por su antiguo molino.

En Robledo (800 m) nos recibieron, con inofensivos ladridos, varios mastines que cuidaban del ganado, pero ni un alma en sus callejuelas. Según los archivos parroquiales, a finales del S.XX había en esta recóndita aldea cinco pallozas habitadas, quince palleiros, ocho hórreos cubiertos de paja y once casas con techumbre de pizarra. Hoy en día, queda algún hórreo con el teito de pizarra, pero pallozas no vimos. La que sí está bien conservada es la Capela de San Antonio, ubicada en la parte alta y desde donde se tiene una fantástica vista de Vilarello y del Valle del río do Ortigal.

Abandonamos el pueblo por la carretera a Villar (LU-P-1409), pero enseguida nos desviamos a la derecha por un camino poblado de retamas, por el que bajamos por la ladera occidental del Valle de As Pontes cruzando el Rego de Vilar.

El sendero muere en una pista asfaltada por la que llegamos a la pequeña aldea de As Pontes (640 m), que en realidad es solo un par de casas de piedra en las que habita una familia.

Allí cruzamos por un puente el titular del valle, el Río das Pontes, que reúne las aguas de los ríos dos Carneiros, do Ortigal, da Ponte de Bous y da Veiga Cimeira para ofrecérselas al Ser.

Desde allí ya es todo subida hasta Piornedo. Los primeros 2 km hasta Donís son por asfalto y con fuerte pendiente. Comenzamos cruzando por segunda vez el río da Ponte de Bous y luego pasamos por la Iglesia parroquial de San Fiz (San Félix en Español), una de las más importantes de Ancares y de la que dependen las capillas vecinas.

La construcción más emblemática de Donís (890 m) es la torre medieval, la cual luce en su fachada un escudo de armas del S.XVI, pero cuenta también con varios hórreos de teito bien conservados y con una fuente que para nosotros resultó salvadora.

En la parte alta de la aldea, tomamos el Camino de Alborneiros, un sendero tradicional que comunica Donís con Piornedo rodeando por el S los Picos da Torre. En su parte inicial, hasta cruzar la carretera LU-P-1401, encontramos otra fuente.

La subida final se hizo dura, por la pendiente, por los tradicionales mosquitos vespertinos del verano y porque en el último tramo las silvas se han apoderado un poco del camino.

De vuela en el Hotel Piornedo, nos salió al paso el mastín de Suárbol, que dicen recorre cada poco el trayecto entre los dos pueblos, quizá para ver a su amada, la mastina coja que ha adoptado Mireia, la dueña del hotel. Pero esto, como casi todo lo descrito en esta ruta, es sólo una impresión personal y subjetiva 😜.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido no reviste más dificultad que los mencionados tramos algo cerrados por la vegetación y el paso del Rego dos Carneiros, que en época no estival puede tener su miga. De todas formas, no debemos engañarnos pensando que por el hecho de no ser una ruta alpina va a ser fácil, ya que tiene un nada despreciable desnivel acumulado positivo de más de 700 m y subidas exigentes.

En resumen, una ruta clásica por los Ancares lucenses, que enlaza por preciosos caminos ancestrales 6 aldeas en las que podemos encontrar las tradicionales pallozas y hórreos de teito. Al disfrute con el encanto de pueblos y ermitas, hay que añadir el de las vistas de los 3 valles por los que pasa, los de los ríos da Veiga Cimeira, do Ortigal y das Pontes.