Ascensión invernal al Pico Mustallar (1935 m) y Meixón Vella por el Valle glaciar de Piornedo

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro.
ZONA: Sierra de Los Ancares, provincias de León y Lugo, Comunidades de Castilla-León y Galicia.
DESDE: Cantina Mustallar, Piornedo (1150 m), provincia de Lugo.
CERCA DE: Suárbol, Piornedo, Vilarello, Balouta.
ÉPOCA: marzo de 2021. Tiempo: nublado.
TIPO DE RUTA: lineal, ida y vuelta. 
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
Datos descargados de GPS SUUNTO Ambit3: Longitud: 13,75 km. Desnivel acumulado positivo: 963 m. Desnivel acumulado negativo: 963 m. Cota máxima: 1935 m. Cota mínima: 1154 m. Tiempo empleado: 8 h 37 min. Tiempo en movimiento: 4 h 01 min.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, crampones (con nieve, hielo).
AGUA: 2 fuentes (al lado de la Cantina Mustallar y al pie del Monte de Acevais). Se cruza el río da Veiga Cimeira en 3 puntos.
SEÑALIZACIÓN: hitos aislados.

ITINERARIO:
Cantina Mustallar, Piornedo (1150 m) – Capela de San Lourenzo – Camino de Piornedo a Burbia – O Campo (1210 m) – Chao Grande (1305 m) – Campo Redondo (1365 m) – Puente sobre el río da Veiga Cimeira – Cabana dos Extremeños (A Mallada o Pradera de Penalonga, 1520 m) – Braña de Piornedo – río da Veiga Cimeira – Mallada del Mostallar o Golada do Porto (1709 m) – Pico Mustallar (1935 m) – Mirador de O Calello – Golada do Porto – Camino de Piornedo – Meixón Vella (1620 m) – Fonte de María González (1600 m) – Río da Veiga Cimeira – Camino de Piornedo hasta llegar de vuelta al pueblo.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Ascensión invernal al Pico Mustallar (1935 m) y Meixón Vella por el Valle glaciar de Piornedo

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la Sierra de Los Ancares en nuestro blog:
Los Ancares
Pico del Mostallar

El Valle glaciar de Piornedo

El Valle de Piornedo se extiende en dirección NO-SE desde el pueblo de Piornedo y el Puente de Bous hasta la cuerda principal de los Ancares, careciendo de valles secundarios tributarios. Por el corre el río da Veiga Cimeira, también llamado por los lugareños río Piornedo, que nace a los pies del Pico Mustallar y es afluente del Ser. Su vertiente suroccidental esta formada por las Serras do Agulleiro y de Villous, mientras que la nororiental la constituye el cordal del Penalonga y su prolongación septentrional (Os Penedois y el Monte de Acevais).

Su origen es glaciar, ya que originalmente se instaló en él una lengua de hielo de unos 6 km de longitud. El valle alberga 4 circos glaciares, ubicados en su margen izquierdo (occidental): el de Monte Agulleiro (orientación N), el de la Golada da Toca (orientación NE), el del Pico Lanza o de Lagos (orientación N) y el del Mustallar (orientación NO). La cabecera del valle está constituida por un gran anfiteatro enmarcado por las cumbres de los Picos Lanza o de Lagos (1867 m), Pena del Castillín o del Portillín (1881 m), Mustallar (1935 m) y Pena Longa (1896 m). Entre estos dos últimos hay un alto denominado Mallada del Mostallar o Golada do Porto (1709 m), que en su momento fue un collado de difluencia de hielo por el que la lengua glaciar de Piornedo se comunicó con la cabecera del Valle de Burbia (vertiente leonesa de la sierra). Este anfiteatro alberga 2 circos glaciares (el del Lanza y el del Mustallar) y más de 30 cordones morrénicos. El fondo del valle se sitúa entre los 1600 y 1650 m de altitud y recibe el nombre de Meixón Vella. En su parte N, al E del Circo del Lanza y en la base O del Mustallar, se encuentra un manantial rodeado de una gran turbera conocido como «Fuente de María González«.

Fuente: El último ciclo glacial en el Valle de Piornedo (Serra dos Ancares): hipótesis sobre la deglaciación basada en la cartografía de formas y depósitos glaciares y periglaciares. Autor: Manuel Antonio Rodríguez Guitían et al.

LA RUTA:
La ruta de hoy asciende al Pico Mustallar desde Piornedo, realizando el ataque final a la cumbre por su cara noroeste.

Piornedo es una pequeña y recóndita aldea ubicada en la vertiente gallega de Ancares, al pie del valle surcado por el río que lleva su nombre, también llamado da Veiga Cimeira (afluente del Ser). Famoso por sus pallozas (unas 14), algunas muy bien conservadas, cuenta actualmente con algo más de 30 habitantes, la mayoría octogenarios. Administrativamente, pertenece a la parroquia de Donís y al municipio de Cervantes (Lugo). Tanto si se accede a él desde el Puerto de Ancares como desde Campa da Braña, la carretera es tortuosa y es frecuente que el pueblo quede aislado durante las copiosas nevadas del invierno.

En la parte alta del mismo está la Cantina Mustallar, regentada con esmero por Mari Carmen y un sitio ideal para pasar la noche. Su agradable chimenea, de troncos «eternos», invita a la relajación y al sosiego. Al amanecer, el canto del gallo nos despierta con brío, como invitándonos a caminar. Un buen desayuno y salimos. A la vera de la posada encontramos la palloza museo (Casa do Sesto) y una curiosa fuente de piedra, en la que el agua mana de forma intermitente desde una cara cayendo a un pequeño abrevadero.

Unos metros por encima, dejamos a la derecha el sendero que conduce al Pico do Agulleiro y a la Serra de Villous. De frente vemos la preciosa Capela de San Lourenzo, de donde realmente parte la «Ruta al Mustallar«. El tractor verde habitualmente aparcado delante afea un poco la foto, aunque parece formar ya parte del lugar. A sus pies hay un panel explicativo de la ruta y sobre una roca encontramos dos placas en honor a Piornedo, el «pueblo amigo del montañero».

El camino, una antigua vía de comunicación entre los pueblos de Piornedo y Burbia (León), arranca por el costado derecho del templo. Inicialmente es pedregoso y pica bastante hacia arriba. Enseguida pasamos una barrera que impide el paso de vehículos no autorizados y poco después, dejamos a la derecha un pequeño sendero (hoy por hoy muy cerrado por la vegetación) que conduce al Teso do Campo. Tras pasar sobre un pequeño regato estacional, podemos disfrutar de una bonita vista del pueblo sobre un pequeño murete.

Un poco más arriba, encontramos una extensa pradera (hoy recién desbrozada) denominada O Campo (1210 m), que está presidida por una cisterna para almacenar aguas pluviales.

Desde allí, seguimos subiendo entre xestas, piornos, toxos y algún que otro acebo hasta otra llanura herbácea conocida como Chao Grande (1305 m).

Pasada ésta, la pendiente afloja un poco hasta llegar a un pequeño claro ubicado en la cabecera de la Vertiente del Rego da Granxa, que dejamos a la izquierda. Esta zona estaba muy anegada y nos costó un poco encontrar el paso sin meter los pies en el agua.

Al fondo de la misma, obviamos un pequeño ramal que sale a la derecha. A la vuelta lo seguimos un poco y se trata de un pequeño sendero que muere más adelante, pero desde el que se tiene una muy buena vista del Valle da Veiga Cimeira. Pongo ya las fotos sacadas en la bajada porque tienen mejor luz.

De nuevo con más pendiente, llegamos a otra campa al pie del Monte de Acevais, desde la que se tiene una buena vista del Pico do Agulleiro a nuestra derecha y de Os Penedois, la cumbre redondeada que vemos de frente y que constituye la estribación septentrional del Pena Longa.

Unos 700 m después, tras pasar por una fuente, terminamos momentáneamente la subida en un pequeño Alto en la ladera de Os Penedois (1420 m). Ante nosotros se abre la cabecera del valle, flanqueado por la derecha por el Agulleiro y la Serra de Villous, y como telón de fondo, la cumbre, hoy nevada, del Pico de Lagos.

Un breve descenso nos condujo hasta Campo Redondo (1365 m), preciosa pradera surcada por el río da Veiga Cimeira y salpicada de acebos, donde, fuera de los meses de invierno, es frecuente encontrar ganado pastando.

Una desgastada pasarela de madera ubicada al fondo del prado permite cruzar el río, que hoy bajaba con gran caudal debido al deshielo.

Al otro lado, retomamos la subida por un sendero muy empedrado que remonta el valle paralelo al río, que ahora llevamos a la izquierda. Las múltiples corrientes de agua que bajan por la ladera del Agulleiro en esta época convirtieron al camino prácticamente en un regato, haciéndolo muy resbaladizo.

Próximos a los 1450 m de altitud, se muestra por primera vez la cumbre del Mustallar, que asoma amenazante sobre la ladera de Villous. A la derecha dejamos el Circo glaciar da Golada da Toca, uno de los 4 circos glaciares que alberga el Valle glaciar de Piornedo y donde se ha localizado un interesante conjunto de cordones morrénicos.

Sobrepasada la cota 1500 m, nos dimos un pequeño respiro en una campa denominada A Mallada o Pradera de Penalonga, donde encontramos las ruinas de un antiguo chozo de pastores conocido como la «Cabaña de los Extremeños» (1520 m). A su lado, una pequeña laguna estacional.

La Cabaña de los Extremeños, Lugar de Trashumancia

Como curiosidad, decir que recientemente se han descubierto en las inmediaciones de la cabaña un grupo de petroglifos. Estos gravados rupestres, herencia de la Edad de Bronce, son los terceros más altos de Galicia después de los del Mustallar (1800 m) y Cabeza de Manzaneda (1770 m).

Fuente: Patrimonio dos Ancares localiza nuevos petroglifos a los pies del Mustallar, El Progreso 2020.

Las campas de Ancares, llanuras herbáceas de altura, fueron siempre lugares de pastoreo utilizados durante los meses de calor. Los pastores que las frecuentaban no siempre eran de pueblos vecinos, sino que en muchos casos eran trashumantes que se desplazaban con sus rebaños de cabras y ovejas desde sitios tan lejanos como Castilla o Extremadura. Prueba de ello es este antiguo chozo de pastores, hoy en ruinas, ubicado en la puerta de entrada a la Braña de Piornedo, conocido como «A Cabana dos Extremeños«. Al parecer, esta «intrusión», que se prolongó hasta finales del S.XIX, fue motivo de disputa, como atestigua un documento de un pleito de 1788 aportado por D. José Fernández (vecino de Murias de Rao), en el que los habitantes de varias aldeas se quejaban ante la justicia del uso indebido de la campa por los rebaños trashumantes de Extremadura.

Ante nosotros, la Braña de Piornedo, impresionante «patio de butacas» de uno de los anfiteatros más hermosos de Ancares, el presidido por las cumbres del Pena Longa (izquierda), el Mustallar (de frente) y el Pico Lanza o de Lagos (a nuestra derecha).

Nos adentramos en ella y a los 400 m cruzamos por segunda vez el río da Veiga Cimeira, que un poco más arriba nace en la falda N del Mustallar. Esta vez no hay puente, así que lo vadeamos saltando de piedra en piedra.

A partir de ahí, la pendiente se endurece y la nieve hizo acto de presencia parcheando intermitentemente el sendero.

Justo antes de la cota 1600 m, hay un poste indicador del nivel de nieve que a la vuelta tomaremos como referencia para desviarnos hacia Meixón Vella. Ahora seguimos de frente hasta alcanzar la Mallada del Mostallar, Golada do Porto o Collado del Marco (1709 m).

Este pequeño collado, que se alza entre el Pena Longa y el Mustallar, hace también de frontera entre tierras gallegas y leonesas. De frente, al otro lado de la semiderruida valla de alambre, se extiende el Valle del Burbia, que ya pertenece a El Bierzo. Aunque parezca mentira, bajo la inmensa y frágil cornisa que sobrevuela el valle sigue el «Camino de Piornedo», que en unos 8 km nos conduciría a la aldea de Burbia.

Tras un breve descanso, afrontamos el tramo más duro de la ruta, los 600 m que nos separan de la cima del Mustallar, en los que se superan 225 de desnivel (pendiente del 37,5%). La vía normal de ascensión es por la arista NO, por donde discurre una trocha paralela a la vieja valla oxidada que, por cierto, dicen que fue obra de los vecinos para evitar que las vacas se despeñasen. Más a la derecha (cara NO) hay un canchal por el que normalmente es incómodo transitar, pero como hoy estaba cubierto de nieve pues nos pusimos los crampones y aprovechamos para subir por él.

La cima del Pico Mustallar (1935 m), techo de los Ancares gallegos y de la provincia de Lugo, es uno de esos lugares donde uno quisiera que el tiempo se detuviese, donde uno olvida sus problemas dejando a la mirada perderse en el paisaje infinito. Abajo, los valles del Burbia, de Vilouso y de Piornedo; a ambos lados, el cordal principal de Ancares, desde el Miravalles al Penarrubia; y en la lejanía, Ponferrada, Las Médulas, Somiedo, Las Ubiñas y los Picos de Europa. La cumbre carece de vértice geodésico, estando rematada por un gran hito y un monigote similar al que corona el vecino Miravalles. Es bastante amesetada y para disfrutar de las vistas por completo hay que desviarse un poco hacia el oeste y hacia el este. Desde el punto más alto tenemos una magnífica panorámica del Valle de Vilouso.

Desplazándonos un poco hacia el E, nos asomamos a la impresionante caída hacia las Peñas de los Bodegois, con el Valle del Burbia como telón de fondo. Pero ¡ojo en invierno! con la cornisa que se acumula en el extremo de la valla de alambre, que si nos confiamos caemos al vacío.

Y en el otro extremo de la cumbre, hacia el O, tenemos una fantástica vista de la cuerda hasta el Penarrubia, la Pena del Castillín, las Sierras de Villous y do Agulleiro, y el Valle glaciar de Piornedo.

Iniciamos el descenso pegados a la valla de alambre.

Al llegar a la cota 1900 m, cruzamos entre dos postes para asomarnos a O Calello, el canal central de la cara NE del Mustallar. Justo en su salida se genera una cornisa y no es seguro asomarse, pero descendiendo unos metros por la izquierda hay un promontorio rocoso desde el que se aprecia la salida del corredor. Para mi, uno de las atalayas más sobrecogedoras de Ancares.

O Calello, el corredor central de la cara NE del Mustallar

La cara NE del Mustallar es una escarpada pared vertical que se alza amenazante sobre la cabecera del Valle del Burbia. Se mire por donde se mire parece inexpugnable, pero por increíble que parezca, en medio de la enorme masa rocosa hay una brecha por la que se puede ascender. Este estrecho corredor, conocido como «O Calello«, es apto sólo para escaladores expertos.

Recreacción virtual de las vías de ascensión por la cara NE: vía convencional por la arista (línea azul), aproximación al canal (línea verde), corredor de O Calello (línea roja), variante final por el Diedro Ana María (línea amarilla). Fotografía tomada y modificada de la ruta del montañero krr.

En invierno suele tener nieve helada y hielo. El acceso al canal se realiza desde la Golada do Porto, salvando la cornisa por la zona más favorable. La parte inicial, la entrada, tiene resaltes de hielo de 90º. Luego viene una larga rampa de nieve dura hasta el Diedro Ana María (una vía expuesta). La parte final es una rampa de 45-50º que termina en una cornisa.

Volviendo a la trocha, completamos la bajada hasta la Golada do Porto, donde enlazamos con el Camino de Piornedo.

Al llegar al poste indicador del nivel de nieve, dejamos el camino, desviándonos a la izquierda por una lengua de nieve que parecía cubrir una trocha.

A un nivel un poco superior alcanzamos la hoya de Meixón Vella (1620 m), una extensa área higrotubosa ubicada al pie del anfiteatro enmarcado por el Mustallar (al SE), el Pico Lanza (al S) y la Serra de Villous (al SO). Sobre ella, los 2 circos glaciares más altos del Valle glaciar de Piornedo, que albergan más de 30 cordones morrénicos: el del Mustallar, orientado al NO, y el del Pico Lanza o de Lagos, orientado al N.

Cambiando de dirección hacia el O-NO, nos dirigimos por una trocha bastante bien definida hasta dar con la Fonte de María González (1600 m), un manantial de agua cristalina que brota entre una gran turbera. Siendo honestos, no tenemos claro si lo que encontramos era la fuente en cuestión, pero según el trabajo de Rodríguez Guitián et al., su ubicación coincide más o menos con nuestro waypoint. En cualquier caso, nos hizo tanta ilusión que bien merece serlo.

Desde allí, sin senda definida, volvimos al camino atravesando una zona de turberas. Un tramo nada cómodo, en el que tuvimos que ir sorteando las pequeñas corrientes subterráneas con cuidado de no meter el pie en el agua, pero fueron apenas 300 m. Antes de enlazar, vadeamos por tercera vez el río da Veiga Cimeira.

Una vez en la vereda, cruzamos de nuevo el río y regresamos a Piornedo por el mismo camino de la ida.