FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Los Ancares leoneses, provincia de León.
DESDE: Suertes (930 m), El Bierzo, León.
CERCA DE: Suertes, Espinareda de Ancares, Candín, Pereda de Ancares, Tejedo de Ancares.
ÉPOCA: octubre de 2024.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: alto.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 23,86 km. Desnivel acumulado positivo: 1534 m. Desnivel acumulado negativo: 1534 m. Cota máxima: 1924 m. Cota mínima: 922 m. Tiempo empleado: 10 h 10 min (con calma y con paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 6 h 26 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: y 1 manantial en el Camino Natural La Mirada Circular. Se cruza el Río de la Vega y el Arroyo del Carballal.
TIPO DE FIRME: sendero, cortafuegos, pista forestal, senda cimera.
SEÑALIZACIÓN: hitos aislados en la cuerda.
ITINERARIO:
Suertes (930 m) – Espinareda de Ancares (934 m) – Las Matas – La Peña de Valimbón (1265 m) – Campo de Polvoriellos (1520 m) – Collado de Las Lamas (1704 m) – Pico Ferreira o Alto del Tabillón (1907 m) – Collado de Campanarios (1737 m) – Alto del Carballín o Picón Penedoins (1835 m) – Collado del Cuadro (1708 m) – Pico Botete o Alto del Mozo (1924 m) – Collado (1811 m) – Pico Torto o El Morteiro (1836 m) – Loma de Peña Dueña o Alto de Lagares (1779 m) – Alto del Boquín (1612 m) – Camino Natural de La Mirada Circular – Suertes.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Picos Ferreira (Tabillón), Alto del Carballín, Botete, Torto (El Morteiro) y Loma de Peña Dueña desde Suertes de Ancares

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona el los siguientes enlaces de nuestro blog:
Los Ancares
Valle de la Vega
Suertes de Ancares
Espinareda de Ancares
Pico Ferreira o Alto del Tabillón, Alto del Carballín, Pico Botete o Alto del Mozo, Pico Torto o El Morteiro, Loma de Peña Dueña, La Peña del Valimbón
LA RUTA:
La ruta de hoy, con principio y final en Suertes, asciende al cordal que delimita por el E el Valle de la Vega y que está conformado por los picos Ferreira o Tabillón, Alto del Carballín, Botete, Torto y Loma de Peña Dueña, bajando luego por el Camino Natural de La Mirada Circular.
Partimos del centro de Suertes, el pueblo con el nombre más «afortunado» de Ancares, más concretamente, del Puente sobre el Río de la Vega o da Veiga, el titular del valle por el que vamos a transitar al lo largo de la ruta. Al otro lado del mismo está el molino harinero más grande y más bonito de los 3 que todavía se tienen en pie en la zona, y a su derecha hay una bonita fuente de piedra.





Arrancamos por el Camino de Espinareda pasando junto la Iglesia de San Miguel, que data del S.XVIII. Algunos, entre ellos el IGN, la llaman Ermita de San Roque, quizá por ser éste el patrón de las fiestas. El sencillo templo, adosado al camposanto, cuenta con una bonita espadaña que alberga dos campanas del año 1799, obra de Juan de Ballesteros. Unas escaleras nos permiten subir hasta ellas y admirarlas, merece la pena.







El sendero deja atrás el pueblo en dirección SE, atravesando el frondoso bosque del margen izquierdo del Río de la Vega. En apenas 1 km y tras hacer los últimos 500 m por carretera (LE-4209), llegamos a Espinareda de Ancares, donde una placa nos anuncia que estamos en el «Mirador del Descanso y la Belleza, donde viven las buenas gentes de Ancares«.


La aldea está ubicada sobre el horcajo entre el Río de la Vega y el Arroyo de la Carballeda. Sin incendio de por medio, a Espinareda le pasa lo mismo que a su vecino Suertes, que ha sido rehabilitado sin respetar el estilo tradicional ancarés. Muchas de sus pallozas y hórreos están en estado ruinoso y los «teitos» de centeno se han sustituido por otros de pizarra. La mayoría de las viviendas son modernas, aunque aún quedan en pie algunas antiguas «de lousa» que le dan mucho encanto.


A diferencia de Suertes, que reclama para sí una, cuenta con una amplia plaza, la cual alberga en su parte alta una bonita fuente de piedra. A la izquierda de la misma está la Iglesia parroquial de San Martín, en muy buen estado y con unas bonitas vidrieras. Su espadaña, por desgracia, no conserva las campanas originales del año 1861, que fueron fundidas para hacer otras modernas, de las cuales actualmente solo se puede ver una.






En la parte alta del pueblo, junto a un cerezo gigante, el asfalto da paso a un camino que se dirige al NO, pasando por varios castaños centenarios y una fuente.



Enseguida llegamos a una trifurcación en la que continuamos por el ramal de la derecha, un sendero que remonta el Valle de la Vega por su ladera oriental. Comenzamos a subir con moderada pendiente, estorbados por alguna que otra escoba recrecida. A medida que ganamos altura, disfrutamos de una buena vista atrás del Valle de Ancares, en cuyo fondo podemos distinguir las aldeas de Sorbeira y Candín al pie de Chana Grande.



En la zona de Las Matas caminamos ya por terreno despejado y el valle protagonista de la ruta se nos abre. Abajo vemos Suertes y sobre él, hacia el NO, la boscosa cara S del Alto de los Forcadones.



Un poco más arriba, tras dejar a la izquierda una caseta del sistema de conducción de agua, llegamos a La Peña de Valimbón (1265 m), un imponente risco que se desprende verticalmente hacia la Cueva dos Mouros. Desde su cima, fácilmente alcanzable desde este lado, tenemos una magnífica vista de Suertes y de la cabecera del valle, enmarcada por 4 de los 5 picos que vamos a subir.




Unos 300 m después abandonamos el camino, que sigue de frente hasta el Refugio del Remelloso, ubicado al pie del Carballín, y nos desviamos a la derecha para ascender con mayor pendiente por un cortafuegos.


Son unos 600 m duros, en los que cruzamos otro camino transversal y que terminan desembocando en otro cortafuegos que recorre la loma sur del Tabillón.

Por él podríamos llegar al pico directamente, pero nosotros decidimos hacerlo de forma más cómoda, dando un pequeño rodeo. Para ello, en el siguiente collado, llamado Campo de Polvoriellos (1520 m), nos desviamos a la derecha por un camino ancho que circunvala suavemente la cabecera del Valle de la Carballeda, afluente del Río de la Vega.


Tras obviar un ramal que sale a la derecha, alcanzamos la Loma de la Carballeda en el Collado de Las Lamas (1704 m), desde donde tenemos una estupenda vista de Peña Portillina y el Mollanedo sobre el Valle de Boudela, afluente del Cúa.

Allí el camino gira a la izquierda y comparte unos metros con el cortafuegos que recorre la loma, antes de enfilar la cumbre del Pico Ferreira o Alto del Tabillón (1907 m) por el pinar de su falda S.

La cima alberga una caseta de observación de dos pisos, similar a la que hay en otros dos picos ancareses alineados con éste: Piedra de Miradelo y Vedual. Antiguamente debían utilizarse para prevenir incendios forestales, pero hoy por hoy están cerrados.


Las vistas de las grandes cumbres de Ancares (al O) y del Valle de Fornela (al E) son espectaculares.






Iniciamos el recorrido por la cuerda bajando hacia el NO por una trocha más o menos definida. A veces está tupida por brezo, pero se anda más o menos bien. Abajo pasamos por un doble collado dividido por un pequeño cerrillo intermedio. El primero (1715 m), sin nombre en los mapas, se alza sobre la Braña de Mondiego, que vemos abajo a la derecha y en la que se asienta un pequeño refugio. En otoño está preciosa porque el ocre de los abedules contrasta con el verde del prado y de los tejos y acebos circundantes. Forzando la vista, a la izquierda de la cuerda y al pie del Carballín, vemos también el Refugio del Remelloso, en el que se ve morir la senda que va por el valle.





El segundo es el Collado de Campanarios (1737 m), que domina en Valle de los Carballinos, otro afluente del Cúa.


Desde allí, con la ayuda de algún hito, subimos al Alto del Carballín o Picón Penedoins (1835 m), cuya cumbre es una alargada loma tapizada de brezo y sin adorno alguno.


El descenso es inicialmente fácil por una trocha bien definida, pero luego se complica debido a un risco que se interpone en nuestro camino y que hemos de salvar por la izquierda para acceder al Collado del Cuadro (1708 m). Al otro lado del valle, bajo las cumbres de Serra Cagaya, el Miravalles y el Cerro de la Pesca, vemos el Alto Boquín, por cuya ladera traza zetas el Camino Natural de La Mirada Circular, que seguiremos de vuelta. Y sobre la cabecera del valle, admiramos las preciosas caras S de la Loma de Peña Dueña y el Pico Torto, por los que vamos a pasar.







El siguiente pico es el Botete (1924 m), también llamado Alto del Mozo. La subida son unos 700 m en los que salvamos unos 216 m de desnivel (pendiente media del 30%), y se hace primero sobre lanchas graníticas y luego por una trocha hitada.


La cumbre tiene dos cimas separadas por apenas 50 m: la sur y la norte, que está coronada por un gran hito. Las vistas de los Valles de la Vega y de Fornela, de cuya vertiente meridional el Botete es el punto más alto, son espectaculares.







A partir de aquí, la cuerda, hasta ahora de dirección SE-NO, vira bruscamente hacia el O. La ladera está tapizada de brezo pero no está alto, con lo que se desciende bien hasta el siguiente collado (1811 m) y desde allí, con una breve subida, alcanzamos la rocosa cima del Pico Torto o El Morteiro (1836 m).






El siguiente tramo de cresteo hasta la Loma de Peña Dueña o Alto de Lagares (1779 m), última montaña de la ruta, es el más complicado desde el punto de vista técnico y un «postre» inesperado después del esfuerzo ya realizado. Son unos 800 m y el mayor escollo es el descenso inicial, que requiere hacer algún que otro destrepe por las rocas ayudándose de las manos.



La posterior subida, que comienza sobre roca y termina entre brezo, es corta y ya más sencilla.



Desde allí continuamos por una trocha más o menos definida que baja hasta el Alto del Boquín (1612 m), dejando abajo a la derecha el Refugio de la Pesca y el Nacimiento del Cúa al pie del Alto de la Estaca.




El collado, ubicado al pie de la montaña del mismo nombre y a caballo entre los Valles de la Vega (al S) y de Fornela (al N), es un cruce de caminos. Por él cruza una pista por la que discurre el Camino Natural de La Mirada Circular, concretamente su etapa I, que conecta Guímara con Pereda de Ancares. Y en perpendicular a ella, hacia el O, sale una senda que sube al Miravalles pasando por el Cerro de la Pesca y la Sierra de la Corredoira.


Tomamos la pista hacia el S, dirección Pereda, pero antes de acometer la bajada nos desviamos ligeramente a la izquierda para asomarnos al Mirador del Alto del Boquín, desde el que se tiene una buena vista del valle.


El camino traza inicialmente una zeta por la ladera E del Alto Boquín y el Alto de los Calangres, bajo el que hay otro mirador desde el que vemos perfectamente alineados los picos que hemos recorrido, y cruza el Río de la Vega en su nacimiento.






A partir de ahí, baja suavemente por el fondo del valle coqueteando con el río y cruzando por un puente su primer afluente por la derecha, el Arroyo del Carballal.




Y finalmente, tras dejar a la izquierda el desvío a la Cascada de Suertes, que vemos puntualmente entre la arboleda del Barranco Remelloso, llegamos de vuelta al pueblo, ya con la última luz del día.


He catalogado el recorrido como de difícil por los siguientes motivos: 1) la distancia recorrida (23,86 km) y el desnivel positivo (1534 m); 2) el tránsito por la cuerda, que dista de ser «cómodo senderismo»; 3) el paso rocoso previo al Botete; y 4) el destrepe del Pico Torto, que te pilla ya cansado y obliga a buscar apoyos en más de un punto.
En resumen, una de las rutas más espectaculares de las que se pueden hacer por Los Ancares. Una cuerda olvidada y muy poco transitada, demandante y exigente desde el punto de vista físico, pero con unas vistas que lo compensan todo.
