Pereda de Ancares es un pequeño pueblo berciano de Los Ancares leoneses. Está ubicado a 930 m de altitud, en el margen oriental del Valle de Ancares, al pie de la ladera este del Pico Verdies o Morteirós. Administrativamente pertenece al municipio de Valle de Ancares, cuya cabecera es Candín.



La aldea cuenta con muchas casas de piedra y pizarra bien conservadas, una bonita fuente, y está rodeada de castaños y nogales centenarios.








Su Iglesia, dedicada a San Jorge, es de estilo románico. Está construida con muros gruesos, arcos de medio punto y ventanas casi diminutas, y en uno de sus laterales hay un pequeño soportal sostenido por vigas de madera. El rosetón de su fachada principal es sencillo y sin color. El campanario, que aún conserva sus dos campanas, termina en una cruz metálica.



Otra de sus construcciones emblemáticas es la Palloza-museo del Señor Antonio, una de las mejor conservadas de Ancares junto a la Palloza Casa do Sesto de Piornedo. Sus muros de piedra y el pendiente «teito» de paja apuntado, de más de 15 cm de espesor, han servido para preservar durante décadas los aperos de labranza y antiguos útiles de la vida cotidiana que se pueden ver en su interior.



Al pie del pueblo, junto al Río Cuíña, hay un antiguo molino harinero, rehabilitado hoy como vivienda.

Y por encima del mismo, camino del Escamelao, está la Braña de Pereda (1330 m), una bonita pradera donde los pastores solían llevar al rebaño a pastar en los meses del estío. En ella sigue en pie, perfectamente acondicionado (año 2022), el antiguo chozo de pastores, conocido también como «El Cabaño de la Braña«.



