FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Los Ancares leoneses, provincia de León.
DESDE: Las Valiñas (1258 m), Campo del Agua, El Bierzo, León.
CERCA DE: Burbia, Penoselo, San Martín de Moreda, Valle de Finolledo, Vega de Espinareda.
ÉPOCA: mayo de 2025.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: alto.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 19,46 km. Desnivel acumulado positivo: 1173 m. Desnivel acumulado negativo: 1173 m. Cota máxima: 1847 m. Cota mínima: 1184 m. Tiempo empleado: 09 h 46 min (con calma y con paradas para sacar fotos, marcar waypoints y comer algo). Tiempo en movimiento: 5 h 06 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: 2 fuentes en Campo del Agua, Fuente de Carril de Ornabais, Fuente de Cales. Se cruza el Río Porcarizas y los Arroyos de Bandeñas, Cotrón de Valongo y Caborca de Suastallas.
TIPO DE FIRME: pista forestal, sendero, trocha, senda cimera, cortafuegos.
SEÑALIZACIÓN: algún letrero e hitos aislados en la cuerda.
ITINERARIO:
Las Valiñas (1258 m) – Barrio El Regueiral – Iglesia de San Bartolomé de Campo del Agua – Campo del Agua (1271 m) – Camino de Porcarizas – Pontigo o Medidoiras – Camino Antiguo Fuente de los Cardos – Puente sobre el Río Porcarizas, Fuente Bendita – Camporredondo – Bosque de Suastallas – Fuente de los Cardos – Refugio Las Charcas o Cabaña de Pérez (1495 m) – As Charcas (1552 m) – Collado entre As Merendas y Os Penedos de Donís (1756 m) – As Merendas (1796 m) – Pico Charcas o dos Charcos (1849 m) – Pico Corno Maldito (1859 m) – Arista sureste de Corno Maldito – Collado noroeste del Campo Longo (1695 m) – Pico de Campo Longo (1794 m) – Alto de Vedual (1752 m) – Vedualito (1544 m) – Camoteiras – Perelongo – Las Valiñas.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Picos Charcas, Corno Maldito, Campo Longo y Vedual desde Las Valiñas, Campo del Agua (Valle de Porcarizas)

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona el los siguientes enlaces de nuestro blog:
Los Ancares
Valle de Porcarizas
Campo del Agua
Picos As Merendas, Charcas, Corno Maldito, Campo Longo, Vedual, Vedualito
LA RUTA:
La ruta de hoy es una circular por el Valle de Porcarizas con principio y final en Las Valiñas (Campo del Agua) y que asciende a los Picos de As Merendas, Charcas, Corno Maldito, Campo Longo, Vedual y Vedualito.
Partimos de Las Valiñas (1258 m), un barrio anexo al cercano Campo del Agua, al que se llega por una pista forestal desde el pueblo de Burbia. Por ella discurre el Camino Natural de La Mirada Circular y en teoría es apta para todo tipo de vehículos, pero mucho mejor si es todoterreno. Son 11 km en los que se disfruta de un bonito paisaje, pero el firme en algunos tramos y según en que épocas del año, tiene rodadas y hay que ir muy despacio.

Dejamos el coche en un pequeño aparcamiento que hay a la entrada, por debajo de las casas, que se concentran ladera arriba. Arrancamos siguiendo la pista por la que llegamos, ignorando dos tempranos ramales que salen a la derecha y cruzando el Arroyo de Bandeñas.






Enseguida llegamos al vecino barrio El Regueiral, anunciado por la fuente del mismo nombre y en el que encontramos un par de pallozas y un hórreo de teito. Una de las pallozas tiene el techo vegetal oculto bajo una cubierta sintética y el hórreo carece actualmente de tejado.






Apenas medio kilómetro más adelante está a la Iglesia de Campo del Agua, que queda ligeramente apartada del camino a mano derecha. De estilo románico rural, está consagrada a San Bartolomé y a Nuestra Señora da Veiga de Olmo, y hasta hace poco estaba en ruinas a causa de un rayo mal caído. En el 2008 fue rehabilitada gracias a la colaboración de los vecinos y por suerte se pudieron conservar algunos de sus muros. Actualmente tiene techo de pizarra y una bonita espadaña con una campana.






De vuelta en el camino, completamos la curva a derechas y entramos en Campo del Agua (1271 m), donde encontramos cierta actividad ganadera y constructora, pero ni un alma en la calle. La aldea, dependiente administrativamente de Villafranca del Bierzo, fue originalmente un asentamiento de familias trashumantes. Debido a su remota ubicación y a su frecuente aislamiento durante las nevadas del invierno, sus pobladores terminaron por mudarse a la vecina Aira da Pedra. Campo del Agua quedó entonces relegada a braña de verano, a la que los vecinos traían su ganado para alimentarlo en los ricos pastizales del entorno.

En su momento, la aldea albergó uno de los núcleos más importantes de pallozas y hórreos de Ancares, dicen que hasta 22 de aquellas, pero un terrible incendio redujo todo a cenizas en 1989. Actualmente, además de un par de fuentes y varias casas de piedra en muy buen estado, se pueden ver dos pallozas completamente restauradas.







A partir de ahí y durante 2 km, la pista discurre por el margen oriental del Valle de Porcarizas con ligera pendiente descendente. A la izquierda vemos el Monte de Valo y al fondo parte de la línea de cumbres del cordal principal de Ancares, desde el Tres Bispos al Charcas pasando por Os Penedos de Donís.


Tras pasar por la Fuente de Carril de Ornabais, en la zona conocida como Pontigo o Medidoiras, abandonamos el carretil, que sigue en dirección a Porcarizas, desviándonos a la derecha por el Camino Antiguo Fuente de los Cardos.




Enseguida cruzamos el Porcarizas, caudaloso en esta época primaveral, por el pontón de Fuente Bendita, al que ya le falta alguna que otra tablilla.




Al otro lado, el sendero asciende suavemente junto al río hasta la campa de Camporredondo, flanqueada a la derecha por la Caborca de Reboleiras y el Campo Longo y a la izquierda por el Monte da Trapa. Desde allí divisamos al fondo nuestros 3 primeros objetivos: As Merendas, Charcas, Corno Maldito.



Unos 200 m después vadeamos el Arroyo de Cotrón de Valongo y nos adentramos en el Bosque de Suastallas, por el que el sendero se empina considerablemente, se torna más pedregoso y se anega por pequeños torrentes estacionales. Lo que más destacan son los acebos, santo y seña de esta sierra, pero también nos topamos con un par de hermosos robles centenarios de tronco hercúleo.








Pasado el segundo de ellos, vadeamos el Arroyo de la Caborca de Suastallas y unos 300 m después nos encontramos con el desvío a la Fuente de los Cardos. El manantial en cuestión está a otros 300 m, en un bucólico rincón al otro lado del río, que hemos de vadear con pericia para evitar mojarnos los pies.




De vuelta en el camino, retomamos la subida por terreno más favorable, pero con igual pendiente. Rondando los 1500 m de altitud, salimos finalmente del bosque hacia una campa que alberga el Refugio Las Charcas o Cabaña de Pérez, hoy por hoy cerrada a cal y canto. Desde ella se tiene una muy buena vista hacia el E del cordal del Campo Longo completamente extendido.





Hacia la derecha sale una pista denominada Senda a Cervantes, que circunvala el valle cómodamente por la falda del Campo Longo y el Vedual. Nosotros seguimos por otro sendero que sube de frente hasta el paraje de As Charcas (1552 m), una laguna glaciar asentada bajo la falda E de Os Penedos de Donís. En esta época, con tanta agua del deshielo y rodeada de brezo en flor, estaba espectacularmente bonita.




Apenas 300 m después, dejamos el camino para continuar ladera arriba en dirección a la cuerda. Inicialmente subimos campo a través sin mayor dificultad, remontando el curso de un pequeño riachuelo. Lo importante es no tirarse a la derecha para huir de la masa de brezo que tapiza la falda de As Merendas, tremendamente tupida y por la que es muy difícil progresar.


A unos 1660 m de altitud llegamos a una pequeña campa. En su extremo izquierdo encontramos una trocha bastante evidente por la que seguimos subiendo hasta una segunda campa.




Pasada ésta, nos topamos con un canchal que rodeamos por la derecha y con último arreón bastante pindio, superamos los 50 m de desnivel restante hasta alcanzar el collado (1756 m) que separa As Merendas de Os Penedos de Donís. De frente podemos contemplar el lucense Valle do Ortigal, al fondo del cual se se distingue el pueblo de Robledo.





Giramos a la derecha y seguimos por la cuerda, que hace de frontera natural entre Galicia y León y que está recorrida por una estrecha senda. La primera cumbre que nos encontramos es As Merendas (1796 m), un picudo cerrillo «olvidado» en los mapas*. La senda lo rodea por la izquierda, por lo que es totalmente evitable, pero nosotros pasamos por su cima, que está rematada por un sencillo hito y un viejo letrero de reserva de caza.

(*) El IGN sitúa por error la cima del Pico Charcas en As Merendas.




Hacia el SE vemos el Pico de Campo Longo y la rocosa cresta que lo une a Corno Maldito, que tendremos que recorrer.

A continuación, con un breve pero empinado descenso y una posterior subida algo más larga, nos plantamos en el Pico Charcas o dos Charcos (1849 m).


Desde la cima, también hitada, disfrutamos de unas vistas fantásticas del Pico de Lagos (hacia el NE), del cordal hacia el Penarrubia, el ganchudo pico que vemos al fondo en dirección SO, y del Valle de Porcarizas (al SE). En éste último vemos dos grupos de lagunas: As Charcas, por la que acabamos de pasar, y más al NE, la desconocida y estacional Laguna de Las Campas, ubicada bajo el cordal del Campo Longo y donde nace el Río Porcarizas, afluente del Burbia.









La senda enfila directamente a la Golada de Boca de Campo y vuelve a obviar la siguiente cumbre, el Corno Maldito o Pico Ortigal (1859 m), al que llegamos fácilmente por una trocha que sale a la derecha. La cima es un gran mirador del Circo glaciar de Vilouso, enmarcado por el propio Corno Maldito, el Pico de Lagos y el Mustallar, y en cuyo fondo se asientan las tres Lagunas de Vilouso o Lagos de Burbia.







Abandonando la cuerda, descendimos del pico hacia tierras bercianas por su arista SE, que es la parte más complicada de la ruta. El primer tramo de bajada es muy empinado y un tanto aéreo hacia la hoya, lo que puede suponer un problema en condiciones invernales. A cambio, es sumamente espectacular por la vista del Campo Longo, que desde aquí se muestra como lo que es, uno de los picos más hermosos de Ancares.






Tras perder unos 70 m de altitud, hemos de superar 3 pasos rocosos en los que puntualmente puede ser necesario el uso de las manos. El primero se pasa por arriba y finaliza en lo alto de la arista que se desprende hacia la izquierda dividiendo los Circos glaciares de Vilouso y de Murteira.


El segundo también se hace por la cresta, pero el tercero, un afilado risco, hemos de rodearlo por la derecha para evitar riesgos.


Superado el escollo, afrontamos un último tramo de descenso pindio y un tanto resbaladizo hasta el collado noroeste (1695 m) del Campo Longo, desde el que vemos a la izquierda el Bosque de la Murteira.


A partir de ahí la dificultad es el brezo, que a día de hoy tupe tan densamente la falda que borra por completo la trocha de subida. «Haberla hayla«, como se dice en mi tierra, pero a falta de ganado que trabaje los senderos (con los municipios ya no contamos), se ha perdido el rastro.

Ascender se hace bastante farragoso, pero por suerte son solo 500 m hasta alcanzar la cima del Pico de Campo Longo (1794 m), también conocido como Pico de San Payo o Veladoiro, que queda un tanto a la izquierda de la línea del cordal. El humilde lugar, señalado por un notable hito, es uno de los mejores miradores de Ancares, ya que nos ofrece una vista única de sus 3 grandes más o menos alineados: Mustallar, Cuíña y Miravalles, entre los que se cuela también el Campanario de Ferreira, para mí, el pico más hermoso de esta sierra.








Del siguiente objetivo, el Vedual, nos separan poco más de 3 km, pero se hacen realmente largos. Sigue habiendo senda, pero ha quedado sepultada por un brezo que dificulta significativamente el avance. Aun así, es más que recomendable buscarla y seguirla, aunque sea tirando de GPS, ya que caminar fuera de ella es tremendamente complicado. Nosotros encontramos sus trazas más o menos en un 80-90% del trayecto. En el descenso inicial no vimos senda como tal y bajamos como pudimos tomando como referencia dos pequeñas campas por las que hemos de pasar camino del pico, que vemos al fondo y del que nos separan dos precimas fácilmente identificables.


Tras sobrevolar el Valle del Carballal, encontramos ya una senda bastante más reconocible, que nos permite progresar con más facilidad entre el brezo hasta la primera de las precimas (1684 m).


Por la segunda (1693 m) ya no se pasa, ya que al pie de la misma desembocamos en un camino ancho que la salva por la derecha. Un poco más adelante llegamos a una trifurcación. Cualquiera de los dos ramales de la izquierda conduce al pico, pero nosotros escogimos el de la izquierda, que es más bien un cortafuegos.




El Alto de Vedual (1752 m) está coronado por una antena y una caseta de dos pisos, similar a las existentes en Piedra de Miradelo y el Pico Ferreira o Alto del Tabillón. Ésta ha sido acondicionada como refugio, pero el interior está, a día de hoy, en un estado deplorable. La vista más sobresaliente es la de los Valles de Vilouso y la Grandela, que confluyen a los pies del pico para dar lugar al Valle del Burbia.







La bajada la hicimos cómodamente por un cortafuegos que surca la cara S, en el que tramos con más pendiente se alternan con otros más descansados.

Al final del mismo ignoramos un camino a la derecha, por el que también podríamos bajar, para subir por otro cortafuegos al Vedualito (1544 m), hermano pequeño del anterior. La cima es muy amesetada, pero merece la pena subir, porque desplazándose un poco hacia el E, disfrutamos de una vista única de la aldea de Burbia al pie de los Picos Mirandelo y Chana Grande.






Tras descender del cerro hacia el S por otro cortafuegos, enlazamos con un camino por el que finalmente, en algo menos de 2 km, llegamos de vuelta a Las Valiñas.



Desde el punto de vista técnico y a excepción de los tramos inicial y final, la ruta dista mucho de ser cómodo senderismo. La subida campo a través desde As Charcas hasta la cuerda, el cresteo por la arista SE de Corno Maldito y el tránsito entre el Campo Longo y el Vedual, nos pondrán un poco a prueba y obligan a armarse de paciencia y no ser víctimas de la prisa.
En resumen, una de las travesías más espectaculares de Los Ancares leoneses, exigente y dura, pero que nos cautivará de principio a fin por el encanto de las aldeas, la belleza del Bosque de Suastallas y sus acebales, y por las fantásticas vistas desde la cuerda y los picos. Durante la misma disfrutaremos y pelearemos por igual con la Naturaleza, pero esa es la grandeza y a la vez la perdición de Ancares. Su aislamiento es delicioso y cautivador, porque uno puede caminar kilómetros sin encontrarse con nadie, pero inexorablemente condena a sus ancestrales senderos, que son víctimas del paso del tiempo y el abandono. A mi me encanta, Viva Ancares y Viva El Bierzo !!!
