FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Los Ancares lucenses, provincia de Lugo y límite con León, Galicia.
DESDE: Piornedo (1150 m), provincia de Lugo.
CERCA DE: Suárbol, Piornedo, Vilarello, Balouta.
ÉPOCA: julio de 2026.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: alto (de senderismo), bajo-moderado (de alpinismo).
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 16,16 km. Desnivel acumulado positivo: 997 m. Desnivel acumulado negativo: 997 m. Cota máxima: 1935 m. Cota mínima: 1101 m. Tiempo empleado: 6 h 18 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 4 h 14 min.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, piolets, crampones, casco (con nieve, hielo).
AGUA: 5 fuentes en Piornedo, Fonte de Teso do Campo, Fonte de María González y Fonte do Torrón. Se cruza el Río da Veiga Cimeira (4 veces, 2 por puentes y 2 por vados) y un par de arroyos en la Umbría del Agulleiro.
TIPO DE FIRME: sendero, campo a través, canchal, senda cimera.
SEÑALIZACIÓN: hitos y letreros aislados.
ITINERARIO:
Hotel Piornedo – Piornedo (1150 m) – Cantina Mustallar y Palloza Museo Casa do Sesto – Camino del Agulleiro – Miradoiro do Viso – O Monte de Piornedo – Puente sobre el Río da Veiga Cimeira o Piornedo – Chao das Penas (1345 m) – Umbría del Agulleiro – Sobre Pena do Oso – Vado del Río da Veiga Cimeira – Campo Redondo (1366 m) – Pasarela sobre el Río da Veiga Cimeira – Cabana dos Extremeños o Cabana da Mallada de Piornedo (1520 m) – Vado del Río da Veiga Cimeira – Fonte de María González (1590 m) – Meixón Vella (1623 m) – Nacimiento del Río da Veiga Cimeira (1657 m) – Cara norte de la Pena do Portelín – Portilla de la Pena do Portelín o Peña del Castillín (1883 m) – Pico Mustallar (1935 m) – Portilla de O Calello do Mostayal (1891 m) – Mallada del Mostallar o Collado da Pedra (1709 m) – Camino de Burbia a Piornedo – Braña de Piornedo, Cabana dos Extremeños – Campo Redondo (1365 m) – Alto (1420 m) – Chao Grande (1311 m) – O Campo (1220 m) – Capela de San Lourenzo – Piornedo – Hotel Piornedo.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Pico Mustallar desde Piornedo por la Umbría del Agulleiro, Pena do Oso, Meixón Vella y la cara norte de la Pena do Portelín
EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona y el pico en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Los Ancares
Valle da Veiga Cimeira
Piornedo
Pico Mustallar, Pena do Portelín o del Castillín
LA RUTA:
La ruta de hoy asciende al Mustallar desde Piornedo por la Umbría del Agulleiro, Pena do Oso y la cara norte de la Pena do Portelín, bajando por la clásica. Una vía inédita para subir a una de las montañas más hermosas del noroeste peninsular.
Partimos de Piornedo (1150 m), la «aldea de las pallozas» y todo un icono de Los Ancares lucenses. Más concretamente, del Hotel Piornedo, establecimiento fundado en 1990 por Manolo y Carmen, y dirigido actualmente con esmero por su hija Mireia. Manolo, natural de Piornedo, es un gran conocedor de la zona y una gran parte de la toponimia de esta ruta se la debo a él.
Comenzamos subiendo por la carretera entre fincas de labor y pasando por la losa de piedra que nos recuerda que estamos en una aldea prerromana. Por detrás de ella vemos nuestros dos objetivos: el Mustallar y su hombro occidental, la Pena do Portelín, como le llaman por estos lares, y a la derecha el Pico do Agulleiro.
Enseguida nos topamos con la Fonte do Marelo, la más antigua de las muchas con las que cuenta el pueblo. Una inscripción labrada en su vieja piedra nos recuerda el año de su construcción “Hízose en 1787. Viva Piornedo“. La carretera sigue por la izquierda hacia el vecino Suárbol y nosotros por la derecha pasando entre la antigua escuela y la Fonte do Teixeiro, llamada así por estar al pie de un enorme tejo. Continuamos calle arriba, pasando por algunas de las 14 pallozas con las que cuenta actualmente la aldea y también por varios hórreos «de teito» y a 4 aguas (tipo asturiano), poco habituales en Galicia, donde suelen ser a dos aguas (hórreo galaico-portugués). Antiguamente se almacenaba en ellos la cosecha para ponerla a salvo de roedores y alimañas, y dicen las malas lenguas que servían también para mantener frescos los cadáveres en el invierno hasta que las condiciones climatológicas mejorasen y pudiesen recibir sagrada sepultura. Desgraciadamente, muchas de las pallozas han sido cubiertas con chapa para proteger el techo original de centeno y no tener que afrontar los elevados costes de su mantenimiento. Los gobiernos central y autonómico despilfarran el dinero en cosas inútiles pero que dan votos y no tienen presupuesto para conservar algo que es patrimonio histórico y herencia de nuestros antepasados. Una pena, pero es así.
Ya en la parte alta del pueblo, pasamos entre la Cantina Mustallar, regentada por Mari Carmen y otro buen lugar para pernoctar, y la Casa do Sesto, una palloza reconvertida en museo etnográfico, que llevan sus cuñados. En la trasera de ésta, bajo un bolo granítico que amenaza con desprenderse, encontramos la curiosa Fonte da Gárgola, en la que el agua mana de forma intermitente desde una misteriosa cara cayendo a un pequeño abrevadero.
Un poco más arriba, al pie de la Capela de San Lourenzo, arrancan en direcciones opuestas los 2 caminos por los que va a discurrir nuestra travesía: por el costado de la ermita el Camino de Burbia y del Mustallar, por el que luego bajaremos; y por la derecha el Camino del Agulleiro, por el que ahora seguimos.
A los pocos metros encontramos el Miradoiro do Viso, un balcón desde el que podemos admirar el precioso Valle da Veiga Cimeira o Valle glaciar de Piornedo, el protagonista de nuestra ruta. Por la derecha arranca una disimulada senda hacia Vilarello, que forma parte de la «Ruta das Pallozas de Los Ancares lucenses«. Nuestro camino gira a la izquierda y tras una pequeña subida, baja por la ladera del Teso do Campo dejando a la izquierda otra fuente de piedra.
En el fondo del valle, en una amplia campa, giramos a la derecha para cruzar por primera vez el Río da Veiga Cimeira o Río Piornedo por un puente de piedra.
Al otro lado continuamos por la pradera enfilando la Pena do Oso, un espectacular cortado de piedra granítica, entre cuyas grietas se precipita el río desde la llanura de Campo Redondo. Es el llamado Circo glaciar del Agulleiro, de orientación N y uno de los 4 con los que cuenta el valle.
Al pie del mismo giramos a la derecha y el camino da paso a un estrecho sendero que asciende por un frondoso bosque rico en acebos. De entrada, los helechos y el exuberante brezo entorpecen un poco el avance, pero enseguida mejora. La pendiente es exigente, pero la alivia el hecho de que vamos a la sombra.
Rondando los 1300 m de altitud, sobre la zona de A Teixedoira, divisamos fugazmente entre la arboleda el Valle das Pontes y la Serra de Vilar. En este punto viramos casi 360º para enfilar la cuerda norte de la Serra do Agulleiro y acto seguido hemos de obviar un ramal que sale a la derecha (¡atentos! porque lo lógico es seguir por él de frente).
Tras un fugaz tramo despejado, desde el que se ve al fondo el Pico do Agulleiro, llegamos a Chao das Penas (1345 m), una pradera en subida jalonada por acebos gigantes. Al fondo de la campa hemos de estar bien atentos, pues salen dos senderos, ninguno evidente. La Ruta del Agulleiro sigue por la derecha, dejando de soslayo unos peñascos graníticos que se elevan sobre O Cotarón y desde los que tenemos una buena vista de Los Ancares gallegos (merece la pena encaramarse). De frente, disimulada entre fulgueiros (helechos), arranca otra senda por la que continuamos. La descubrí por casualidad años atrás cuando quería subir al Mustallar por el Agulleiro y me adentré en ella por error. Manolo, el del hotel, me dijo que era una vía ancestral para llegar a Campo Redondo.
La senda discurre agradablemente y con ligerísima pendiente por la Umbría del Agulleiro, poblada por acebos, bidueiros (abedul en gallego) y algún que otro serbal de los cazadores. La densa arboleda crea un delicioso pasadizo verde en el que apenas se filtra la luz y por la ladera norte del pico bajan 2 pequeños regatos que hemos de atravesar.
Tras unos 800 m comenzamos a ver nuevamente el valle, flanqueado enfrente por Os Penedois o estribaciones septentrionales del Pena Longa, e iniciamos un empinado descenso. Tramos por el bosque se alternan con otros más despejados sobre lanchas graníticas que sobrevuelan la Pena do Oso. Desde ellas gozamos de muy buenas vistas, pero cuidado en el invierno o en mojado, pues pueden resultar muy resbaladizas.
En el fondo del valle cruzamos por segunda vez el Río da Veiga Cimeira. En esta ocasión no hay puente, pero el vado está facilitado por unas piedras. Imagino que en el deshielo puede ser complicado o imposible de hacer sin mojarse.
La senda continúa por la otra margen y en menos de 200 m desemboca en Campo Redondo (1366 m), una vasta pradera surcada por el río y salpicada de acebos, donde, fuera de los meses de invierno, es frecuente encontrar ganado pastando. En este punto nos incorporamos al Camino de Burbia y a la ruta convencional al Mustallar, que suben hasta aquí por la ladera oriental del valle.
Al fondo del pastizal cruzamos de nuevo el río por una desgastada pasarela de madera y retomamos la subida por un sendero empedrado, que fuera del estío se suele anegar por los varios torrentes que descienden por la ladera. A la derecha dejamos el Circo glaciar da Golada da Toca, donde se ha localizado un interesante conjunto de cordones morrénicos.
Sobrepasada la cota 1500 m nos damos un pequeño respiro en la Braña de Piornedo, donde encontramos las ruinas de un antiguo chozo de pastores (1520 m). Se trata de la Cabana da Mallada de Piornedo, mal llamada «Cabaña de los Extremeños» y a cuya vera se forma en épocas de deshielo una lagunilla estacional. Al parecer, los correlos y cabanas de los extremeños, pastores trashumantes, se encontraban más al SE, en la Meixón Vella, y están totalmente destruidos.
Al fondo vemos ya la imponente cara NO del Mustallar, que el camino enfila cruzando por última vez el río. Un poco más arriba, ligeramente a la derecha, queda la Fonte de María González (1590 m), sin caño y que en realidad es un pequeño riachuelo que alimenta al titular del valle.
Unos metros más adelante, junto a una baliza multicolor, abandonamos el Camino de Burbia, que sigue de frente hacia el Collado da Pedra, desviándonos a la derecha por una desdibujada trocha que se dirige a la Meixón Vella (1623 m). Así se llama la hoya al pie de los Picos Mustallar y Lagos, una zona de turberas y pequeñas charcas donde habitualmente pastan multitud de rebecos o «rebezos», como se les llama en esta tierra. La encontramos recién desbrozada, por lo que nos resultó fácil llegar al fondo de la misma. Allí, a 1657 m de altitud, junto al nacimiento del Río da Veiga Cimeira, iniciamos la ascensión por la cara N de la Pena do Portelín. Por delante, unos muy exigentes 700 m en los que hemos de superar casi 230 de desnivel. La ascensión es campo a través y su dureza radica no solo en la pendiente, sino también en el tipo de terreno. Inicialmente progresamos entre brezo y arandaneras hasta pasar entre dos resaltes rocosos. A partir de ahí, hemos de lidiar con varios canchales que tapizan el Circo glaciar del Mustallar, que a veces encaramos de frente con una pendiente en torno al 40% y otras en diagonal. Las piedras son bastante estables, por lo que no se resbala apenas, pero no obstante hay que extremar las precauciones. El último tramo, el más pendiente (45%), es por traicionero cervuno (ojo que resbala) y finaliza desembocando en la senda cimera que recorre el cordal principal de la sierra, que salva la Pena do Portelín o del Castillín por abajo. A partir de ahí, con una corta pero demandante trepada, culminamos la ascensión en la portilla (1883 m) ubicada al oeste de la cima de la Peña (1891 m). De frente, entre las dos paredes de roca y con cuidado de no caerse, nos podemos asomar al Circo de Vilouso y la escarpada cara N del Pico de Campo Longo.
Desde allí, incorporándonos a la senda, alcanzamos ya fácilmente la cima del Pico Mustallar o Mostallar (1935 m), adornada por un hito y un monigote similar al del Miravalles. Las vistas hacen honor a su condición de techo de Lugo y de Los Ancares gallegos, aunque al ser bastante amesetada, hay que moverse a un lado y a otro para ver según que cosa.
El descenso lo hicimos por la arista noroeste, paralelos a la vieja valla oxidada que hace de frontera entre las Comunidades de Galicia y Castilla-León, que dicen fue obra de los vecinos para evitar que las vacas se despeñasen. La pendiente es fuerte, ya que en apenas 600 m perdemos unos 225 m de altitud (media del 37,5%). Si no se tiene vértigo, al llegar a la cota 1900 m, merece la pena saltar el cercado y asomarse la Portilla de O Calello do Mostayal (1891 m), una estrecha brecha abierta entre dos imponentes taludes rocosos, en la cual finaliza el impresionante corredor de la cara NE.
La bajada termina al pie del Pena Longa, en el alto (1709 m) con más nombres de Ancares. En Galicia se lo conoce como Mallada del Mostallar, Golada do Porto o Collado del Marco, mientras que en El Bierzo se suelen referir a él como Collado da Pedra. Por el cruza el Camino de Burbia a Piornedo, que hacia la derecha desciende por la empinada cuesta de la Retunvia hacia el virginal Valle de la Grandela y la mencionada aldea berciana.
Nosotros lo tomamos hacia la izquierda, para bajar a Piornedo por la ruta clásica o habitual. A partir de Campo Redondo, el camino ha sido recientemente convertido en una pista ancha e insulsa, desluciendo considerablemente el entorno. Entiendo que hay que dar acceso a los tractores y que puede venir bien en caso de incendio, pero sinceramente creo que se han pasado, ya que en muchos tramos caben 2 camiones y se han cargado abedules y algún que otro acebo. Por suerte, La Naturaleza es implacable y todo volverá a su status quo en unos años. Son unos 3 km, en los que inicialmente subimos hasta un alto desde el que se domina el valle y luego bajamos pasando por la Fonte do Torrón (irreconocible), Chao Grande (1311 m) y O Campo (1220 m), donde hay un estanque para almacenar agua.
Finalmente, tras pasar por unos bancos que hacen las veces de mirador, entramos de vuelta en el pueblo por la Capela de San Lourenzo, al pie de la cual hay una curiosa estatuilla de madera que representa un urogallo. De bajada al hotel visitamos otras 2 fuentes, la Regueira de Arriba y la Regueira de Abajo o Fonte Pozo Rubio, y pasamos por más pallozas y hórreos.
Desde el punto de vista técnico, el recorrido es fácil a excepción de la mencionada ascensión por la cara N de la Pena do Portelín, solo apta para montañeros expertos y acostumbrados a lidiar con terrenos agrestes. Si queremos hacerlo más sencillo, siempre se puede subir por la vía clásica desde la Fonte de María González.
En resumen, una ruta espectacular y muy original, que en su parte final tiene más de alpinismo que de senderismo. El tramo inicial por la Umbría del Agulleiro hasta Campo Redondo es una excelente alternativa al afeado Camino de Burbia, algo más largo que éste, pero mucho más bonito y sombrío.
Agradecimientos: A Xan Ramírez, presidente del Club de Montaña de Ferrol, libro de cabecera en Ancares y estímulo constante, que me animó a buscar la senda de Campo Redondo.