Esta semana os invito a descubrir el Parque Etnográfico del Río Sesín, un hermoso paraje natural ubicado en el municipio de A Capela, al norte de la provincia de La Coruña, que puede considerarse la puerta de entrada noroccidental al Parque Natural de las Fragas del Eume. El río que le da nombre, el Sesín, también llamado Rego da Mazoca o Río da Brea, nace en As Veiguiñas, al S de la Serra do Forgoselo. Inicialmente discurre manso y empozado, pero tras pasar por el Ponte da Mazoca, se desprende con bravura por las Fragas formando rápidos y cascadas, para terminar muriendo en el Eume un poco más abajo del Monasterio de Caaveiro, el cual bordea por el norte. La fuerza de sus aguas se empleó tradicionalmente para mover multitud de molinos harineros emplazados a su vera.
La ruta que os propongo, fácil y corta (tiene algo menos de 6 km y menos de 200 m de desnivel positivo), da una vuelta por el Parque pasando por sus lugares más emblemáticos: el Ponte y la Fervenza da Mazoca, y 6 molinos de agua.

Partimos del Museo Etnográfico de A Capela, ubicado en el Lugar de O Pazo, al que se llega por una carretera que parte de As Neves.

La sede del museo es la Casa do Pazo, una preciosa casona señorial de piedra.


Junto a ella vemos un hórreo y el Lavadeiro de Pazo, y enfrente está la Iglesia de Santiago da Capela, construida en el año 1600 y ampliada en el 1700. Su campanario es del S.XIX. En su parte trasera está el Cruceiro de Pazo, del que se desconoce la fecha exacta de construcción. La sencilla cruz que lo remata es muy curiosa, ya que tiene una representación de Jesucristo por un lado y de la Virgen por el otro.



Por encima del aparcamiento sale un sendero en dirección E, por el que arrancamos la ruta. Está balizado con las siglas M.A.E., que hacen referencia a la Ruta Mais alá dos Eidos, otro de los itinerarios locales. En apenas 600 m, entre prados y fincas, llegamos a la vecina Gunxel.


Allí cruzamos la carretera que va a la Antigua Central da Ventureira y continuamos por el Camiño dos Paces, dejando a la izquierda el Lavadoiro Público de Gunxel, que data del año 1962. Un letrero en la salida del sendero nos recuerda que por aquí discurre el Camiño Vello de Caaveiro, una circular entre A Capela y el Monasterio de San Juan de Caaveiro, cuyas trazas vamos a seguir en esta primera parte de nuestro recorrido.



Enseguida nos internamos en el bosque autóctono que abraza el Río Sesín, auténtico protagonista de esta ruta. Cruzando un par de arroyos llegamos a la vera del mismo en A Carboeira, que forma ya parte del Parque Etnográfico del Río Sesín. Aquí los «carboeiros» fabricaban antiguamente, a partir de leña de carballo o toxo, el carbón vegetal con el que funcionaban las cocinas de las casas antes de la llegada del butano.




Ignorando una estrecha senda que sale hacia la derecha, por la que luego volveremos, cruzamos el río por el Ponte da Mazoca, una joya construida en piedra en el S.XVIII.



A continuación, pasando por A Mazoca y O Mosqueiro, llegamos a la pequeña aldea de Os Paces, donde hay un hórreo y algunas casas antiguas de piedra bastante bien conservadas.






En este punto abandonamos el Camiño Vello de Caaveiro, que sigue de frente hacia el cenobio, y giramos a la derecha por una pista asfaltada que baja hasta desembocar de nuevo en la carretera a Ventureira.


La ruta sigue por la derecha hacia los molinos del Sesín, pero merece la pena continuar unos 50 m en dirección a la central y tomar un disimulado sendero a mano derecha que baja a la Fervenza da Mazoca. Son unos 300 m bastante empinados, que luego hay que subir, pero la belleza del paraje lo compensa.



Lo primero que nos encontramos son dos molinos, el primero bastante bien conservado, y el segundo en estado ruinoso.






Y por encima de ellos, la espectacular cascada, por la que el Rego da Mazoca se precipita desde una altura de unos 5 a 7 m.



Tras deshacer lo andado, continuamos carretera arriba, dejando a la derecha un aparcamiento en el que también se podría comenzar la ruta, y cruzando el Rego da Mazoca por un puente de piedra. Al final del mismo vemos, a un lado y a otro, sendos desvíos a los molinos de agua del Sesín.




Por la izquierda encontramos 3 muíños. El primero está en la margen derecha y se puede visitar.



Los otros dos están en la margen izquierda, son privados y solo se pueden ver desde lejos agotando la senda. El último, llamado Muíño dos Paces, ha sido reconvertido en vivienda y está actualmente habitado.





De vuelta en la carretera, tomamos ahora el otro desvío, por el que sigue la circular, y enseguida nos topamos con otro molino, muy bien conservado y junto al que se puede ver la «moa«, o piedra de moler, y el canal de entrada del agua.





La senda sigue remontando el cauce del río, que forma algún pequeño salto y bucólicos rincones.


Un poco más arriba, donde el Sesín se encañona bajo unos grandes bolos graníticos, unas escaleras de madera nos suben hasta el Soutelo, donde otrora se dejaban madurar durante unos 20 días los erizos cerrados, para que se abriesen y se pudiesen recolectar las castañas.






Unos 100 m más adelante, tras cruzar un pequeño rego por una pasarela, llegamos de vuelta a la Carboeira y el Ponte da Mazoca, donde enlazamos con el camino de ida para regresar por él al museo.



Descubre más detalles acerca del recorrido y de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog y de Wikiloc:
Fervenza da Mazoca y Molinos del Río Sesín desde el Museo Etnográfico de A Capela (Fragas del Eume)
La ruta en Wikiloc

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