Rutas de senderismo y alpinismo

Ascensión invernal al Pico Veleta (3396 m), cuarta cumbre más alta de España

En el argot montañero se lo conoce por «el picacho», aunque el apodo se me antoja injusto para una montaña tan imponente y magnífica. Tiene nombre de artilugio que indica la dirección del viento, aunque nada tiene que ver con él, sino con el vocablo árabe «balata«, que significa «cortado» o «tajo», haciendo referencia a las vertiginosas caídas de casi 500 m de sus caras norte y sur. Sus 3396 m de altitud lo convierten en la cuarta cumbre más alta de España, solo por detrás del Teide (3715 m), el Mulhacén (3479 m) y el Aneto (3404 m), y en la tercera de la Península Ibérica. Su historia es una historia de contrastes, en la que horribles episodios bélicos se entremezclan con un profundo fervor religioso arraigado en una advocación mariana. Por un lado, su arista norte alberga antiguas posiciones nacionales, vestigios de la cruenta Guerra Civil Española (1936-39). Y por otro, su ladera oeste acoge una ermita en honor a la patrona de la sierra, la Virgen de las Nieves, que según una preciosa leyenda, allá por el año 1717, se apareció a unos clérigos en el Collado de la Carihuela y los libró de la muerte.

Esta semana os invito a conocer el Pico Veleta, el gran dominador de la vertiente occidental de Sierra Nevada, un macizo integrado en la Cordillera Penibética, que es el más alto de Europa occidental fuera de los Alpes. Para ello os propongo realizar una ascensión directa desde Hoya de la Mora (2510 m), bajando por el Refugio de la Carihuela. Una ruta de 15 km, técnicamente fácil, pero con unos 900 m de desnivel positivo, en un exigente entorno de 3000 m de altitud.

Partimos de Hoya de la Mora (2510 m), un lugar de gran tradición montañera, ya que es punto habitual de partida de múltiples rutas de alpinismo y esquí de travesía por el Valle de Monachil. Está ubicada en la zona más alta de la Urbanización de Pradollano, bajo los Peñones de San Francisco, y se accede a ella por la carretera A-395. Actualmente cuenta con varias casetas donde, cuando están abiertas, se puede alquilar material o tomar algo. Frente a estas hay un aparcamiento, en el que dejamos el coche.

El día no pintaba bien al estar bastante cubierto, pero las previsiones eran de que mejoraría, así que decidimos tirar para delante y aprovechar una de las últimas oportunidades de caminar por el entorno de la Estación Invernal de Sierra Nevada con nieve y sin esquiadores. Arrancamos por un sendero que parte del propio aparcamiento en dirección SO, cuyo destino es anunciado por un par de letreros clavados en postes de madera.

La senda, térrea e hitada aunque sin mucho afán, asciende atajando entre las revueltas de la carretera. El que quiera puede subir por esta última, dando más vuelta pero con menos pendiente. Es una pista tranquila porque solo se permite el paso a vehículos autorizados, salvo a principio de agosto cuando, con motivo de las tradicionales Romerías de la Virgen de las Nieves y el Mulhacén, se deja circular a vehículos particulares. A los 600 m llegamos al Monumento a la Virgen de las Nieves (2607 m), construido por Don Mariano Santiago Granados e inaugurado a mediados de octubre del año 1968. Se trata de una sencilla ermita al aire libre, compuesta por un gran arco apuntado de 9 m, hecho de pizarra, que enmarca un pequeño altar en el que se celebran varias misas a lo largo del verano. Sobre la arcada, presidiendo el conjunto, hay una estatuilla de aluminio de Nuestra Señora de las Nieves mirando a Hoya de la Mora, obra de Francisco López Burgos. En días despejados, se puede ver sobre el altar el Pico Veleta.

Desde allí seguimos ganado altura, paulatinamente pero sin descanso, sobre la loma que separa el Barranco de San Juan (a nuestra izquierda) del Valle de Monachil (a la derecha).

Pasados Los Panderones, donde hay restos de una antigua empalizada de la Estación Invernal, llegamos a un pequeño collado (2970 m) sobre la Hoya del Moro. Allí la niebla nos dio una pequeña tregua y aprovechamos para calzarnos los crampones.

Un poco más arriba nos aproximamos a la zona del Tanto de Manolico, desde donde ya visualizamos la cumbre del Veleta embellecida por un fragmento de su espectacular cara norte. A la derecha, por encima de los Borreguiles Altos, vemos la Estación Radioastronómica de Pico Veleta y más al SO, dominando el Valle de Dilar, el Tozal del Cartujo.

A la altura del Telesilla Stadium cruzamos la pista, por la que discurre el GR-420a. Si siguiésemos subiendo por ella hacia izquierda, llegaríamos a las Posiciones del Veleta, antiguas fortificaciones de la Guerra Civil Española (1936-39). Aunque parezca mentira, tanto el Veleta como el Mulhacén fueron escenario de alguna que otra batalla, ya que formaban parte del Frente secundario de Sierra Nevada Occidental. El primero estuvo casi todo el tiempo en manos del bando nacional, mientras que el segundo fue enclave republicano durante 3 años. Desde ellas podríamos progresar hacia la cumbre por la arista noroeste, que corta los abismos de los Tajos del Veleta.

Sobre el Mirador del Corral del Veleta, contactamos de nuevo con la pista y continuamos por ella hacia la derecha.

A los 700 m, a la altura del Telesquí Zayas, abandonamos el carretil para enfilar la cumbre siguiendo las trazas de la Cañada Real de Padul al Pico Veleta, que sube hasta aquí por las Lomas de los Panaderos y de Dilar. Por delante, unos duros 750 m en los que hemos de salvar unos 216 m de desnivel (pendiente media de casi el 30%). De entrada dejamos a la izquierda los remontes, luego pasamos por la caseta cabecera del telesquí y finalmente cruzamos hasta en dos ocasiones el GR-490A.

La cima del Pico Veleta (3396 m) está coronada por un vértice geodésico y una caseta. Allí coincidimos con unos alpinistas que habían subido por el corredor norte, el conocido como «canuto del Veleta» (III-2+).

Las vistas hacen honor a su condición de tercera cumbre más alta de la Península Ibérica. Hacia el norte tenemos una caída vertical por los Tajos del Veleta hacia las Trancadas del Guarnón, al final de la cual pasa la preciosa Vereda de la Estrella.

Hacia el E vemos la afilada arista compuesta por los riscos Salón (3352 m), Campanario (3328 m), Zacatín (3327 m) y Cerro de los Machos (3329 m), al fondo de la cual divisamos La Alcazaba y el Mulhacén.

Abajo, hacia el SE, están los Hoyos y Vasares del Veleta, por los que se escapa el Río Veleta en busca del Naute.

Hacia el O vemos el Valle de Dilar, hacia el NO el Valle de Monachil y al fondo, la cuidad de Granada.

El descenso lo hicimos inicialmente por la arista SO hasta unas ruinas, imagino también bélicas, que hay a 3243 m de altitud.

Desde allí, trazando una zeta por las pistas recorridas por los GR-490A y 411a, llegamos al Collado de la Carihuela (3201 m), también llamado Collado del Veleta y puerta de entrada a Las Alpujarras.

Cuenta la leyenda que, el 5 de agosto del año 1717, el sacerdote Martín de Mérida, beneficiado del alpujarreño pueblo de Válor, y su asistente Martín Soto, pasaban por el Puerto de la Carihuela camino de Granada. Allí los sorprendió una terrible tormenta de nieve y viéndose morir, rezaron con fervor, quien sabe si para pedir por su vida o para encomendar su alma a Dios. En respuesta a su fe, se les apareció la Virgen María con su Hijo en brazos, calmando los vientos, indicándoles el camino a seguir y salvándolos así de una muerte segura. A partir de entonces, a los riscos próximos a ese lugar se los conoce como «Tajos de la Virgen». Para conmemorar tal milagro, a principios de agosto se celebra la tradicional Romería de la Virgen de las Nieves. Los romeros parten de madrugada desde la Plaza de Andalucía de Pradollano, y ascienden al Collado de la Carihuela pasando por Borreguiles y las Lagunillas de la Virgen. Cuando los primeros rayos de sol, tras sobrepasar el Veleta, el Puntal de Loma Púa y sus antecimas, iluminan la imagen de la Patrona de Sierra Nevada, la Virgen de las Nieves, se celebra una misa.

A mano izquierda, resguardado de los fuertes vientos que azotan el puerto, está el Refugio Vivac de la Carihuela (3205 m), no guardado, de piedra y con capacidad para 16 personas. Fue construido en el año 1988 en sustitución de uno primitivo de 1891, del que aún quedan restos y que está considerado el más antiguo de Sierra Nevada. Con posterioridad, en 1994, ha sido restaurado. Desde él se tiene una muy buena vista de los tres grandes de Sierra Nevada perfectamente alineados (Veleta, Mulhacén y Alcazaba). Abajo, hacia el SE, vemos el nacimiento del río Veleta y la Laguna de Aguas Verdes o de los Vasares, flanqueados a la derecha por el Puntal de Loma Púa y Raspones del Sabinar.

La vuelta la hicimos combinando la pista con atajos entre sus revueltas. En la parte baja disfrutamos de las vistas que no habíamos tenido a la ida, como la del Mojón de Trigo, coronado por el antiguo Observatorio Astronómico de Cartuja, y pasamos por el Albergue Militar Capitán Cobo.

Descubre más detalles acerca del recorrido y de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog y de Wikiloc: 
Pico Veleta desde Hoya de la Mora (invernal)
La ruta en Wikiloc

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