El Valle del Miravalles, también llamado dos Campos o Agüeiras, pertenece a Los Ancares leoneses. Está ubicado en el margen izquierdo del Valle de Ancares, al NO de la aldea de Tejedo de Ancares. Por el baja el Arroyo de Miravalles o Río Agüeiras, que nace en La Brutieira o Braña Bruteira, al pie del Pico Miravalles, y desemboca en el Río Ancares, que en este tramo inicial se llama todavía «Cuiña», siendo su primer afluente de relevancia.







Su vertiente occidental está conformada por Sierra Bruteira, el Penedo dos Bois y el Pico Miravalles, y la occidental por el cordal que asciende desde el Campazón o Alto de Verdi hasta el Cerro de la Pesca pasando por el Alto de los Forcadones y Serra Cagaya.






En la zona media del valle se esconde el precioso Acebal de Bustiella, un bosque mágico en el que el tiempo parece haberse detenido. Su asombrosa virginidad, a salvo hasta de las botas del montañero, nos retrotrae a tiempos pretéritos, aquellos en los que Ancares era una tierra aislada de la civilización, de pueblos incomunicados durante el duro invierno y gentes recias dedicadas a la agricultura y al pastoreo. La gran frondosidad, entre la que apenas se filtra la luz, unida a la intensa humedad por la cercanía del río, crean un hábitat perfecto para la proliferación de acebos, que campan a sus anchas, decorando el bosque con sus hojas espinosas de color verde intenso.


Y un poco por encima de éste se encuentra La Brutieira o Braña Bruteira (1510 m), una extensa pradera al pie del circo conformado por el Penedo dos Bois, el Pico Miravalles, y las Sierras da Corredoira y Cagaya. Su chozo en ruinas nos evoca lo que otrora fue este lugar, una espléndida zona de pastoreo frecuentada por los vecinos del Valle de Ancares.



