“Ancares es sus magníficas cumbres, sus profundos e infinitos valles surcados por ríos y arroyos, sus circos y lagunas glaciares, sus singulares árboles, su perpetuo manto de brezo, sus brañas, sus goladas, sus pueblos perdidos, sus pallozas y hórreos de teito. Todo esto es Ancares. Pero no sólo eso. Falta la melodía de fondo que arrulla todo lo anterior. Una melodía de colores verdes, amarillos, ocres, rojos; y también de sonidos, o más bien de silencios, sólo interrumpidos por el trinar de los pájaros o el corretear del agua. Todo ello en perfecta armonía es Ancares, un rincón del mundo privilegiado, auténtico y recóndito, donde reina la paz, el tiempo se para y uno quiere quedarse para siempre”

La Sierra de los Ancares, o simplemente Ancares, es una alineación montañosa con forma de arco situada entre Galicia, Castilla-León y Asturias. Aunque pertenece al Macizo Galaico-Leonés y hace de frontera natural entre Galicia y la comarca leonesa de El Bierzo, se puede considerar también el extremo occidental de la Cordillera Cantábrica. Administrativamente, la comarca de Ancares se extiende por el noroeste de la provincia de León, la parte más oriental de la provincia de Lugo y la frontera con los concejos asturianos de Ibias y Degaña. Sus más de 110.000 hectáreas se reparten en dos espacios naturales protegidos: la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses (56.786 ha) y la Reserva de la biosfera de Los Ancares Lucenses y Montes de Cervantes, Navia y Becerreá (53.664 ha).





El siguiente plano del montañero Gerardo García Pardo (Club de Montaña de Ferrol), un curioso y meritorio trabajo, nos da una idea de la extensión de la sierra entre O Portelo y el Puerto de Ancares.

Historia y primeros pobladores
Se sabe que estas tierras fueron habitadas hace mucho tiempo por tribus celtas, que se refugiaron en las montañas huyendo del empuje de las legiones romanas. Recientemente, se han encontrado vestigios de campamentos romanos en A Recacha y Granda das Xarras y la multitud de castros que aparecen en zonas altas salpicando la orografía de Ancares son la huella de las luchas que se libraron entre el Imperio Romano y los primitivos pobladores de estas tierras.





Imágenes tomadas de: Campamentos romanos de Campaña en el Occidente de Asturias (Menéndez Blanco A, et al, 2013). Nuevas evidencias de la presencia militar romana en el extremo occidental de la Cordillera Cantábrica (Menéndez Blanco A, et al, Revista de Arqueoloxía e Antigüidade, 2011).
Los orígenes del término “Ancares” son inciertos. A principios del siglo XX, lo único que se conocía como “Ancares” era un valle en el municipio de Candín (León), que se extendía desde el Puerto de Ancares hasta el Puerto de Lumeras. Por alguna razón que se desconoce, el nombre de “Ancares” pasó con el tiempo a designar una sierra y una comarca más amplia, tal y como la conocemos hoy en día. Hay quien afirma que la extensión del término a Galicia se debió a una empresa muy importante llamada “Compañía Ancares”, la cuál se dedicó a extraer madera en el ayuntamiento de Cervantes en la tercera década del S.XX. Sea como fuere, lo cierto es que, hoy en día, tanto los vecinos de la vertiente leonesa como los de la gallega presumen con orgullo de ser ancareses. Se cuenta que allá por los años 70, D. Manuel Fraga Iribarne organizaba anualmente la fiesta de la pesca de la trucha en el Valle de Ancares y prometió a los vecinos construir un parador. El ayuntamiento de Candín compró los terrenos en el lugar que hoy ocupa el camping de Pereda de Ancares, pero el proyecto nunca llegó a realizarse. A cambio, Fraga mandó levantar en la Campa de Fieiró, en el lado gallego de la sierra, el Albergue de Ancares, que con el tiempo se convirtió en un enclave mítico de Los Ancares lucenses.
El Refugio-Albergue de Ancares fue inaugurado en 1963 por el Club de Montaña Ancares, fundado ese mismo año por Antonio Fernández López y Alfredo Sánchez Carro, quienes lo convirtieron en su sede social. Ubicado a 1360 m de altitud en el idílico paraje de la Campa de Fieiró (Cervantes), está considerado el primer centro de turismo rural de la provincia de Lugo. Fue concebido como parador o pazo y construido con mimo y detalle. Prueba de ello es que para tallar la piedra de cantería que reviste sus paredes se fueron a buscar obreros a la localidad pontevedresa de Forcarei. Desde su comedor acristalado se tienen unas vistas espectaculares de la Sierra de Pando y el Valle del Rebordelos. Durante muchos años fue todo un referente en el turismo de caza y montaña de Galicia, aunque luego cayó en el ostracismo y tras más de 4 décadas de funcionamiento, cerró sus puertas en 2006. Años más tarde, el Club Ancares volvió a ponerlo en funcionamiento, pero en 2018 cerró definitivamente debido a la precaria situación económica del Club. Seis años más tarde, en 2024, el club de montaña se disolvió tras más de 6 décadas de actividad.





Montañas, valles, circos glaciares y pueblos
Ancares cuentan con bellísimas montañas de entre 1500 y 2000 m de altitud. Algunas son de perfil suave y alomado, pero otras son escarpadas y de preciosa silueta alpina. La lista de las más relevantes, unas 80, está presidida por el Pico Cuiña (1992 m), techo de la sierra.


Su cordal medular se extiende en dirección SO desde el Pico Miravalles (1966 m) hasta el Penarrubia (1822 m). En total, 25 picos y unos 30 km, la mayor parte de los cuales hacen de frontera natural entre Lugo (Galicia) y la comarca leonesa de El Bierzo.



A ambos lados de este eje salen ramificaciones o cordales secundarios que delimitan valles frondosos y virginales, muchos de origen glaciar, el otro gran tesoro de esta sierra. En ellos se asientan pueblos y aldeas llenas de encanto, donde pervive la verdadera esencia de esta tierra. Al pie de los circos glaciares encontramos también hermosas lagunas, algunas estacionales, pero otras de carácter permanente.
Cada uno de estos apartados merece una página propia de este blog:
Las Brañas
Uno de los signos de identidad de Ancares son sus brañas. Se llama así a los pastos de altura, a donde los vecinos llevaban el ganado a pastar en los meses del estío. Habitualmente contaban con un pequeño chozo, en el que los pastores podían pernoctar o resguardarse de las inclemencias meteorológicas. Aunque algunas, debido al desuso, ya han sido devoradas por la vegetación, hay multitud y merecen un capítulo aparte de este blog.
El Agua de Ancares
El agua es un elemento diferencial en Ancares, que la hace especial respecto a otras sierras de la geografía española. La podemos encontrar en forma de ríos, arroyos, torrentes, lagunas glaciares, fuentes o cascadas, siendo más abundante en la parte gallega, más húmeda.






No obstante, a pesar de estar más expuesta a las altas temperaturas del estío, a la vertiente berciana no le falta agua. De hecho, las 6 cascadas de Los Ancares se esconden en este lado de la sierra: Cuiña, Tejedo (Barranco del Matón), Suertes (Reguero Remelloso), Fumeixín (Rego de Fumeixín), El Pozón (Arroyo de Vilouso) y Cantejeira (Rego de Paradela o Regueiro da Morteira).






Rutas de senderismo y alpinismo

Descubre algunas de las múltiples rutas que se pueden realizar por esta sierra en el siguiente enlace de nuestro blog:
Rutas de senderismo por Los Ancares
Agradecimientos: a Xan Ramirez, del Club de Montaña de Ferrol, quien siempre de forma desinteresada me ayuda con la toponimia, corrige mis errores y enriquece mi blog con sus buenas fotografías.





