FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Los Ancares leoneses, provincia de León.
DESDE: Playa Fluvial de San Martín de Moreda y Valle de Finolledo, km 6,2 de la carretera LE-4210, El Bierzo, León.
CERCA DE: San Martín de Moreda, Valle de Finolledo, Vega de Espinareda.
ÉPOCA: agosto de 2024.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: bajo.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 15,70 km. Desnivel acumulado positivo: 424 m. Desnivel acumulado negativo: 424 m. Cota máxima: 759 m. Cota mínima: 612 m. Tiempo empleado: 5 h 27 min (con calma y con paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 3 h 23 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: 1 fuente en la senda de vuelta. Río Ancares.
TIPO DE FIRME: pista, sendero.
SEÑALIZACIÓN: letreros.
ITINERARIO:
Playa Fluvial del Río Ancares (km 6,2 de la LE-4210) – San Martín de Moreda – Camino de San Martín a La Bustarga – Arroyo del Penedón – A Mata da Veiga – Puente del Amor o de Villarbón (Río Ancares) – A Mata da Veiga – Puente Bonito – Playa Fluvial de San Martín de Moreda.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Ruta por el Río Ancares desde San Martín de Moreda (Puentes del Amor y Bonito)

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en el siguiente enlace de nuestro blog:
Los Ancares
Valle de Ancares
LA RUTA:
La ruta de hoy remonta el cauce del Río Ancares desde la Playa Fluvial de San Martín de Moreda al Puente del Amor.
Dejamos el coche en el aparcamiento de la Playa Fluvial y Área Recreativa de San Martín de Moreda, ubicada en el km 6,2 de la carretera LE-4210, que une Vega de Espinareda con Burbia. Un bonito y plácido lugar, ideal para bañarse, aunque la gélida temperatura del agua disuade a muchos. El protagonista, que lo será también de la ruta, es el Río Ancares, que bajo la poza habilitada para el baño, se desprende por una pequeña cascada antes de pasar bajo la carretera y el antiguo Puente Romano.




Arrancamos por asfalto dirigiéndonos al vecino San Martín de Moreda y antes de entrar en el pueblo, nos desviamos a la derecha por el Camino de San Martín a La Bustarga. Tras dejar a la izquierda el campo de fútbol, la pista asciende entre encinas por la ladera SO del Alto del Encinar, regalándonos bonitas vistas, primero de San Martín y luego del Valle del Arroyo del Regato.




Una vez en el alto, abandonamos el camino carretero, que sigue hacia La Bustarga, y tomamos un sendero a la derecha que baja hacia el Río Ancares. De entrada, las vistas del cañón son muy buenas y hay que disfrutarlas, porque son las únicas que vamos a tener desde lo alto a lo largo de la ruta.




El paso de una rudimentaria valla hecha con cinta marca el final de la bajada y casi a continuación, vadeamos el Arroyo del Penedón, que desciende hasta aquí desde La Bustarga en busca del Ancares.



A partir de ahí, el sendero se adentra, sin apenas ganar ni perder altura, en un precioso bosque de ribera, solo interrumpido por una temprana pedrera lateral. A nuestra derecha, el Río Ancares, que un tanto apartado y tapado por la frondosa arboleda, se escucha más que se ve.


Tras poco más de 1 km (km 4,4 de la ruta), llegamos a una bifurcación. De frente (por donde iremos luego) se va al Puente Bonito, y por la izquierda al del Amor.


La nueva senda, bastante más estrecha, se empina significativamente durante unos 400 m, ganado altura sobre el río hasta llegar al paraje conocido como A Mata da Veiga.


Subida baldía, porque sin apenas un metro llano, recuperamos el nivel del río descendiendo por un asombroso pasadizo de madroños y robles. La pendiente hacia la derecha es acusada y hay que tener cuidado de no exponerse.

El siguiente tramo es el más espectacular de la ruta, ya que la senda discurre a la vera del Ancares, pasando por bucólicos rincones y hermosas pozas que invitan al baño. Primero bajo la ladera E del Alto del Penedo, detrás del cual se esconde el despoblado de La Bustarga. En el medio del río encontramos una enorme roca, que vaya a usted a saber de donde se ha desprendido, quizá es el penedo que un día dio nombre al alto 😜.







Luego pasamos bajo un gran canchal que se desprende por la falda E de El Corón y sus dos cimas, el Coroncín de Arriba y de Abaixo.

Y por último, tras divisar fugazmente al fondo las Peñas del Diablo, llegamos a la que dicen es la pasarela más romántica de Ancares, el Puente del Amor, también llamado «de Villarbón«.








El Río Ancares llega hasta aquí procedente de Candín, descendiendo por el Cañón de las Peñas del Diablo o de las Peñas Blancas, en cuya ladera O está la aldea abandonada de Villarbón. A ella se puede subir por un sendero que arranca junto a una mesa decorada con corazones. Al otro lado del puente sale otra senda que sube por Las Calangras hasta el Corral de los Lobos, por la que también podríamos completar la circular (de hecho, es la ruta «oficial»).


Nosotros queríamos ir lo más posible por el río, así que optamos por deshacer lo andado hasta la bifurcación del punto kilométrico 4,4 y seguir por su margen derecho hasta el Puente Bonito.







Al otro lado, continuamos por una senda que acompaña al Ancares por su margen izquierdo. A los 500 m nos encontramos una bifurcación, en la que seguimos por la derecha. El ramal de la izquierda sube también hasta el Corral de los Lobos.


A partir de ahí, caminamos agradablemente por la orilla del río, atravesando un pequeño arroyo que baja desde el Corral de los Lobos.


Al llegar a una pequeña campa, el sendero da paso a un camino ancho que comienza atravesando una cancilla y pasando por una fuente y un merendero. Desde este punto perdemos de vista el Ancares, que se oculta entre la arboleda.




Pasada otra segunda campa, más amplia y ubicada bajo una gran pedrera, dejamos a la izquierda la Senda del Mangao, que sube al Corral de los Lobos.



Un poco más adelante hay dos rincones del río en los que merece la pena detenerse. Para ver el primero hay que desviarse apenas unos metros. Se trata de un curioso milladoiro, como se conoce en Galicia a los montículos de piedras que existen al pie de algunos caminos, resultado de la tradición de arrojar un guijarro más al montón por cada caminante que pasa. Con el paso de los años, algunos llegan a ser de gran altura. En muchos casos, sobre todo en rutas de carácter religioso como el Camino de Santiago, los milladoiros están coronados por una cruz. Antiguamente, los peregrinos se arrodillaban ante ella en señal de devoción y de ahí el término «humilladoiro», que puede venir ya de la época romana, cuando se veneraba a los dioses del camino. Dicen* que en Ancares se conoce a estos vestigios silenciosos como «birlegos«.

(*) Fuente: Xan Ramírez, del Club de Montaña de Ferrol, que se lo escuchó a un tal Julio de Burbia, aunque no sabe si es con "b" o con "v". Al parecer al mastín del camping del pueblo le llamaban así.
El segundo punto de interés es una preciosa represa, pero desgraciadamente queda oculta por la espesa vegetación.

Tras pasar por la cabaña de La Baragaña (privada), el camino muere en la carretera LE-4210, por la que en poco más de 100 m llegamos de vuelta a la Playa Fluvial.


Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad.
En resumen, una ruta fácil que remonta un precioso tramo del Cañón del Ancares, el río más emblemático de una sierra que no deja de sorprendernos.
