FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Tierra de Ayllón, Sierra de Ayllón nororiental. Provincia de Segovia, límite con Guadalajara.
DESDE: Serracín (995 m), provincia de Segovia.
CERCA DE: Serracín, El Muyo, Becerril, Madriguera, Villacadima.
ÉPOCA DE REALIZACIÓN: enero de 2025.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 16,70 km. Desnivel acumulado positivo: 704 m. Desnivel acumulado negativo: 704 m. Cota máxima: 1765 m. Cota mínima: 1222 m. Tiempo empleado: 4 h 37 min (con calma y paradas para fotos y para marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 3 h 38 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: 1 fuente en El Muyo y 2 en Serracín. Se cruzan los Arroyos de la Hoz o Río Cobos, de la Dehesa y del Matón.
TIPO DE FIRME: camino, senda cimera, carretera.
SEÑALIZACIÓN: Hitos en la cuerda y letreros del Camino Natural de los Hayedos y Robledales de Riaza.
ITINERARIO:
Serracín – Camino de la Sierra y Camino Natural de los Hayedos y Robledales de Riaza – Alto del Cerrón (13777 m) – Peña Esmijada (1641 m) – Pico Valdebecerril (1765 m) – Alto de Oro Mayor (1640 m) – Cerro de Langarcía (1575 m) – Collado del Puerto de los Infantes (1484 m) – Cuesta de Revientaburras – Cascada de la Hoz – Alto de la Solana (1415 m) – Loma de La Torcía – El Muyo (1285 m) – Carretera de Madriguera – Camino Natural de los Hayedos y Robledales de Riaza – Serracín.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Pico Valdebecerril desde Serracín por Peña Esmijada, bajando por el Puerto de los Infantes, la Cascada de la Hoz y El Muyo

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Sierra de Ayllón
Ayllón nororiental – Sierra de Tejera Negra
La Tierra de Ayllón
Serracín, El Muyo
Pico Valdebecerril, Peña Esmijada
LA RUTA:
La ruta de hoy asciende al Pico Valdebecerril desde Serracín, pasando por Peña Esmijada y bajando por el Puerto de los Infantes, la Cascada de la Hoz y El Muyo.

Partimos de Serracín (1237 m), uno de los pueblos negros de la Tierra de Ayllón, llamados así por ser la pizarra su elemento fundamental de construcción. Dejamos el coche en su parte alta, en una explanada que hay junto al campo de fútbol.


Arrancamos por una pista que deja atrás el pueblo en dirección S, por la que discurren el Camino de la Sierra y el Camino Natural de los Hayedos y Robledales de Riaza. Tras un par de tempranas bifurcaciones (en las que seguimos por la izquierda y la derecha, respectivamente), comenzamos a ganar altura con moderada pendiente, disfrutando de una bonita vista atrás del pueblo.



Enseguida alcanzamos El Cerrón, cuya cima (1391 m), coronada por una antena, queda ligeramente apartada del camino y oculta por el espeso robledal.


Un poco más adelante divisamos ya nuestro objetivo, el Valdebecerril, secundado hacia poniente por el Cerro de Valdehorcajo y el Peñón de los Arcos.



Al llegar a la altura de Los Praderones, abandonamos los Caminos de la Sierra y de los Hayedos y Robledales de Riaza, que se van por la izquierda hacia el Alto de la Solana, por el que pasaremos de vuelta. Nosotros continuamos por el sendero de la derecha y tras otra bifurcación, en la que seguimos por la izquierda, enfilamos la loma que separa los Barrancos de la Hoz y de Cambrones o Valdecarrasca. En la margen derecha de este último, en la zona de Mingohierro, los romanos explotaron yacimientos de plata y hierro.




La primera cumbre que nos encontramos es Peña Esmijada (1641 m), cuya cima está coronada por unos preciosos filones de cuarzo. Para llegar a ella hay que desviarse unos metros del camino. Un poco más al NO hay una cima secundaria, que alberga lo que parecen ser las ruinas de un antiguo chozo de piedra.







De nuevo en la senda, afrontamos unos exigentes 800 m hasta alcanzar la cuerda oriental de la Sierra de la Buitrera en el pequeño Collado del Horcajo (1743 m).




Desde allí, por la derecha de la vieja valla que hace de linde entre tierras segovianas y guadalajareñas, subimos fácilmente al Pico Valdebecerril (1765 m). Su cima está rematada por un vértice geodésico y es un gran mirador de la Tierra de Ayllón y el Valle del Lillas.





El descenso lo hicimos cómodamente siguiendo la cuerda hacia el E. Se puede ir por un lado u otro del cercado, ya que por ambos hay trazas de un sendero. No obstante, si se quiere ir por la derecha del mismo hay que cruzar de entrada, donde la valla está rota, ya que en la parte baja está bien conservada y es más difícil pasar.

Al llegar al Alto de Oro Mayor (1640 m), el camino se bifurca: un ramal sigue de frente cruzando la valla y otro por la izquierda paralelo a la misma. Nosotros, como pocos días antes habíamos visto mastines y ovejas dentro del cercado, decidimos ir por la izquierda, sobre la divisoria de los Barrancos de la Hoz (a la izquierda) y del Puerto (a la derecha). Ello supone pasar por el Cerro de Langarcía (1575 m), donde hay otro grupo de relucientes filones de cuarzo.





A partir de ahí, la senda se difumina un poco e incluso se cubre de jaras durante unos metros antes de llegar al Collado del Puerto de los Infantes 1484 m). Nada del otro mundo en cualquier caso, ya que se baja bien. El alto, a caballo entre la Sierra de Tejera Negra (Guadalajara) y la Tierra de Ayllón (Segovia), y de nombre un tanto redundante («collado» y «puerto» significan realmente lo mismo), tiene una curiosa leyenda detrás.

Corría el año 1162, cuando un noble hidalgo ayudó al por entonces rey niño de tan sólo 7 años, Alfonso VIII, a escapar del acoso de su tío y enemigo Fernando II. Para ello, lo sacó con sigilo del Palacio Real de Soria y lo trasladó a villas leales de Castilla, primero al Castillo de San Esteban de Gormaz, luego a Atienza y desde allí a Ávila, que desde entonces se llama “Ávila del Rey” o “Ávila de los leales”. El peligroso traslado desde la localidad arriacense de Atienza a Ávila tuvo parada en Segovia y fue realizado por unos osados arrieros de Atienza en siete legendarias jornadas. En su travesía hacia la llanura segoviana, tuvieron que atravesar forzosamente la Sierra de Ayllón oriental y lo hicieron ni más ni menos que por el hoy conocido como «Puerto de los Infantes”.
A mano derecha vemos un pista que comunica Cantalojas con el curso medio del Río Lillas, y de frente, la cuerda continúa hacia las Cabezas Chica y Grande. Al otro lado de la cancela pasa el Camino Natural de los Hayedos y Robledales de Riaza, que tomamos hacia la izquierda para bajar, primero de forma tendida y luego por la empinada Cuesta de Revientaburras, hasta la Cascada de la Hoz.





El salto, que queda ligeramente apartado del camino, está originado por el Arroyo de la Hoz o Río Cobos, que nace un poco más arriba de la confluencia del Arroyo del Horcajo y otro riachuelo que baja por la falda E del Valdebecerril. Tras pasar por el Manantial del Guijo, el arroyo se topa en su descenso con la Peña del Batán y se desliza entre sus rocas originando una chorrera larga y escalonada. El último salto, que es el que vemos, tiene unos 5 m de altura y termina en una sombría poza conformando un rincón de gran belleza, aunque el aspecto del mismo puede variar obviamente en función de la época del año.




Unos 150 m más adelante, cruzamos por un puente el Arroyo de la Hoz y volvimos a subir hasta el Collado de la Solana (1415 m).



Hacia la izquierda sale el Camino de la Sierra o de Serracín, pero nosotros seguimos de frente bajando por la loma de La Torcía, en la que hemos de ignorar otro ramal a la derecha que baja al Arroyo de la Dehesa.

Tras regalarnos una estupenda vista de El Muyo, el camino gira a la izquierda para dirigirse a la confluencia de los Arroyos de los Pilones y de la Dehesa, donde hemos de cruzar un par de pasos canadienses.



Unos 500 m después entramos en El Muyo, un precioso pueblo negro, pedanía de Riaza.




Merece la pena callejear un poco y visitar su Iglesia parroquial, dedicada a los mártires romanos San Cornelio y San Cipriano. Data del siglo XVI, aunque todo apunta a que fue levantada sobre un templo anterior, y acoge un precioso retablo del siglo XV atribuido al Maestro de los Luna.



Como todos los pueblos que se precian tiene su fuente, ubicada frente al bar y dedicada a «Serafín«. También cuenta con un curioso reloj solar, escondido en la trasera de la Casa El Bueno y en el que figura una misteriosa inscripción latina «Scientia tempore paulatim tenebras dissolvit» (el conocimiento disipa poco a poco con el tiempo la oscuridad).




Los últimos 3 km para cerrar la circular los hicimos también por el Camino Natural de los Hayedos y Robledales de Riaza, que tras un unos 200 m por la Carretera de Madriguera (SG-V-1112), discurre entre prados y pequeños robledales, cruzando un seco Arroyo del Matón.


De vuelta en Serracín, pasamos por la Iglesia de Nuestra Señora de la Natividad, que fue construida en el año 1702 por el maestro Juan Pérez. Curiosamente, a diferencia del resto del pueblo, es «roja». Su fachada principal da a la Plaza Mayor, en la que hay dos fuentes y un curioso lavadero central.







Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad.
En resumen, una ruta muy recomendable, que tiene todos los ingredientes para hacernos disfrutar: dos preciosos pueblos negros, una hermosa chorrera y dos picos de grandes vistas. Mejor hacerla fuera del estío, para encontrar la cascada con más agua.
