Peñas Tres Hermanas (Fas, Turrunteira, Peña Rogueira), Sierra de Cienfuegos y Cerro de la Pesca desde Guímara (Valle de Fornela)

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Los Ancares leoneses y asturianos.
DESDE: Guímara (1065 m), León.
CERCA DE: Guímara, Chano, Trascastro, Peranzanes.
ÉPOCA: agosto de 2024.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado-alto.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 23,50 km. Desnivel acumulado positivo: 1483 m. Desnivel acumulado negativo: 1483 m. Cota máxima: 1964 m. Cota mínima: 1068 m. Tiempo empleado: 11 h 39 min (con calma y con paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 6 h 28 min.
MATERIAL: GPS, senderismo. Raquetas, crampones, piolets (con nieve o hielo).
AGUA: 5 fuentes (en Guímara, en la subida a la Laguna, bajo el Alto del Boquín y junto a los Refugios de la Pesca y del Cuadro). Se cruza el Arroyo Cabreiro y el Río Cúa. Laguna de Guímara.
TIPO DE FIRME: sendero, senda cimera, pista forestal.
SEÑALIZACIÓN: hitos y letreros aislados.

ITINERARIO:
Guímara (1065 m) – Camino de la Laguna de Guímara – Cabreiro – Arroyo Cabreiro – Bosque de Las Lastras – Laguna de Guímara (1827 m) – Collado (1838 m) – Pico Fas (1876 m) – Collado (1838 m) – Pico Turrunteira o Cebreiro (1948 m) – Collado (1884 m) – Precima (1918 m) – Peña Rogueira (1961 m) – Pico del Ladeirón (1776 m) – Pando Fornela (1748 m) – Alto de Cienfuegos (1701 m) – Puerto de Cienfuegos (1684 m) – Alto del Cuadro (1769 m) – Collado (1739 m) – Alto de la Estaca (1788 m) – Alto de la Pesca (1833 m) – Cerro de la Pesca (1872 m) – Collado (1727 m) – Alto del Boquín (1612 m) – Mirador del Valle del Río de la Vega – Camino Natural La Mirada Circular – Refugio de la Pesca (1547 m), Mirador del Nacimiento del Río Cúa – Refugio El Cuadro (1365 m) – Guímara.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Peñas Tres Hermanas (Fas, Turrunteira, Peña Rogueira), Sierra de Cienfuegos y Cerro de la Pesca desde Guímara (Valle de Fornela)

EL ENTORNO Y LAS MONTAÑAS:
Descubre más detalles acerca de la zona y los picos en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Los Ancares
Valle de Fornela
Guímara
Pico Fas, Pico Turrunteira, Peña Rogueira, Pico del Ladeirón, Pando Fornela, Alto del Cuadro, Alto de la Estaca, Cerro de la Pesca o Flairín del Rebezo

LA RUTA:
La ruta de hoy es una circular por el Valle de Fornela desde Guímara, subiendo por la cuerda de las Peñas Tres Hermanas, la Sierra de Cienfuegos y el Cerro de la Pesca, y volviendo por el Camino Natural La Mirada Circular.

Partimos de Guímara (1065 m), último pueblo del ancarés Valle de Fornela, en el que muere la carretera LE-4212. Poco antes de llegar a él desde el vecino Chano, divisamos al fondo los que serán nuestros primeros 3 objetivos del día, las Peñas Tres Hermanas.

Dejamos el coche en la explanada que hay antes del puente que cruza el Río Cúa y que da acceso al pueblo. Al otro lado del mismo vemos un viejo molino y en la ladera, vestigios del sistema de cagilones con el que se transportaba el carbón desde Tormaleo (Asturias) hasta la central térmica de Compostilla (Anllares, Páramo del Sil) atravesando el Valle de Fornela.

Comenzamos cruzando la aldea hasta su extremo E por las Calles la Plaza y Paredón, donde hay una fuente en la que podemos aprovisionarnos de agua. Pasadas las últimas casas, el asfalto da paso al Camino de la Laguna de Guímara, cuyas trazas vamos a seguir para alcanzar la cuerda de las Peñas Tres Hermanas. El sendero arranca en suave pendiente por un robledal, cruzando una cancilla y pasando por otra fuente.

A los 400 m, a la altura de un mirador sobre el Valle de Fornela, gira a la izquierda para enfilar el Barranco Cabreiro. A medida que ganamos altura, disfrutamos de una buena vista atrás del Castro de Chano, por encima del cual despuntan las cumbres del Mollanedo, Peña Portillina y el Tabillón.

Poco después de pasar otra cancilla, recibimos por la izquierda un camino más ancho que sube hasta aquí desde el Río Cúa. A partir de ahí, el sendero se estrecha y la pendiente se endurece, aunque al ir a la sombra y alternar tramos duros con otros más descansados, la cosa se hace llevadera. Por la ladera O del barranco bajan varios regatos, con bastante agua para ser verano, y en el suelo vemos multitud de curiosas deposiciones llenas de huesos, que nos recuerdan que estamos en el territorio del oso pardo.

Entre la espesa arboleda encontramos también un banco de piedra, reflejo del transito que en su día debió tener esta «ruta del pozo». Desde este punto, la senda discurre a la vera del Arroyo Cabreiro, cruzándolo en dos ocasiones. Ambos vados están separados por unos 800 m, un precioso hayedo, y un pequeño tramo intermedio algo cerrado de helechos y escobas.

Según los mapas del IGN, desde el segundo vado, el sendero continúa por el margen izquierdo del arroyo y muere unos 150 m después a la altura de su nacimiento. La realidad es otra bien distinta. Al otro lado del río arranca una estrecha y empinada vereda que serpentea por el frondoso Bosque de Las Lastras, la mayor reserva de serbales de los cazadores de Ancares, que aquí conviven en perfecta armonía con acebos, hayas y robles. A veces parece haber más de una trocha, pero son variantes de la misma senda.

La arboleda termina abriéndose en una pequeña campa (1637 m), desde la que divisamos a la derecha el Pico de la Camposa, perteneciente a la Sierra de Moreda.

Al fondo de la misma retomamos la senda, que hitada sigue ganando altura entre brezo y rocas de pizarra en dirección al Pico Fas.

Aunque lo natural parece seguir hasta el collado que hay al pie del mismo, nosotros giramos a la izquierda para atrochar fácilmente entre brezo y cervuno hasta la Laguna de Guímara (1827 m). De origen glaciar, está ubicada al pie de la cara E del Pico Turrunteira y en esta época estival la encontramos semi-colmatada.

Desde allí alcanzamos fácilmente la línea de cumbres en el collado (1838 m) que separa el Cebreiro del Pico Fas, acabalgado, como toda la cuerda, entre León (al S) y Asturias (al N).

De la más oriental de las Tres Hermanas, el Pico Fas (1876 m), nos separan apenas 300 m de fácil subida, así que no nos resistimos a coronarla. Las vistas merecen la pena: hacia el NE el Valle de Pedracos y la aldea de El Bao, tierra cunqueira; al E el Pico de la Camposa y el Teso Mular, pertenecientes a la Sierra de Moreda; y hacia el SE, en el fondo del Valle de Fornela, el Chano bajo el Pico Mollanedo.

Deshaciendo lo andado, regresamos al collado y afrontamos la subida al Pico Turrunteira o Cebreiro (1948 m), unos pindios 450 m por la arista NE. Está un tanto expuesta hacia ambas vertientes y aunque es verdad que el brezo atenúa la sensación de vértigo, con nieve y hielo habrá que extremar las precauciones.

La cima está rematada por un sencillo hito y goza de unas vistas soberbias del Valle de Fornela.

La bajada hasta el collado oeste (1884 m) es relativamente sencilla, ya que aunque hay que hacer algún pequeño destrepe, no hay necesidad de apoyos.

El siguiente tramo, sin embargo, es el más complicado de la ruta, ya que hemos de superar el enrevesado cresterío que nos separa de la más occidental de las Tres Hermanas. Su paso es farragoso, hay que ayudarse puntualmente de las manos y dejarse caer alternativamente a un lado y a otro buscando la mejor opción. El mayor escollo es una precima (1918 m) que se puede obviar por la izquierda, pero que nosotros decidimos subir.

En los últimos 300 m la dificultad vuelve a ser más la pendiente y el descontrolado brezo que técnica.

La cima de Peña Rogueira (1961 m), techo del Concejo de Ibias, es amplia y está adornada por un gran hito, el cual está coronado a su vez por la silueta de un oso con el nombre del pico y por un buzón de montaña con la inscripción «Ibias, con la bota y la fardela«.

El descenso empieza fácil, pero enseguida se enreda un poco debido al enorme canchal que tapiza la arista SO, con el que hemos de lidiar siguiendo los hitos. Abajo a nuestra derecha vemos la Braña de Tormaleo, una pequeña campa ubicada al borde del barranco del Río Mayor, y a la izquierda el túnel del funicular por el que se transportaba el carbón entre valles.

Pasada la pedrera encontramos ya una senda bien definida entre el brezo, por la que se camina muy bien. A la derecha dejamos el Canal de Campelia, que asciende desde la Braña de Tormaleo, y a la izquierda unas llamativas cuarcitas desde las que se tiene una magnífica vista de la cabecera del valle y la preciosa silueta del Botete, el gran dominador de la misma.

Un poco más adelante llegamos al amesetado Pico del Ladeirón (1776 m), donde las Peñas Tres Hermanas entroncan con la Sierra de Cienfuegos.

Girando a la izquierda y casi en continuidad está el Pando Fornela (1748 m), una exigua elevación que cierra el pequeño Circo de Braniego, desde la que se tiene una inmejorable vista del Pico de Cinso o Cinsa.

A partir de ahí, el sendero da paso a un camino ancho y cómodo, que pierde ligeramente altura hasta el Puerto de Cienfuegos (1684 m) pasando por el Alto del mismo nombre (1701 m). Este último está atravesado por el tendido eléctrico y por una pista que comunica los Valles de Luiña y de Fornela, por la que podríamos acortar la ruta.

Nosotros continuamos por la cuerda siguiendo la senda, que se reinicia un poco disimulada entre el brezo, pero que enseguida se define para subir al Alto del Cuadro (1769 m) pasando por una precima intermedia (1755 m).

Desde allí seguimos hacia el Alto de la Estaca (1788 m), dejando a la izquierda otro sendero que baja al Refugio de la Pesca y a la derecha el Valle de Luiña, por el que Los Ancares mueren hacia tierras asturianas.

La cima es un extraordinario mirador de la cara NE del Miravalles y de la Sierra del Mingatón.

La última de las montañas de la cuerda es el Cerro de la Pesca (1872 m) o Flairín del Rebezo, al que se llega subiendo por la pradera del Campo de la Pesca y una loma conocida como Alto de la Pesca (1833 m).

El cerro tiene dos cimas orientadas perpendicularmente: la norte (1872 m), que pertenece a Asturias, y la sur (1866 m), que lo hace a León. La senda enfila al collado que las separa (1863 m), por lo que para llegar a la primera hay que retroceder o, como hicimos nosotros, desviarse antes y atrochar ladera arriba.

En el collado entre las cimas enlazamos con la senda que une el Miravalles con el Valle de Fornela por la Sierra de la Corredoira, y giramos por ella a la izquierda para bajar al Alto del Boquín (1612 m). La bajada es rápida, está hitada y solo se enreda un poco al final por el exuberante brezo. A medio camino dejamos a la derecha el collado (1727 m) que separa el Alto Boquín de Flairín del Rebezo, desde el que podemos contemplar la Vertiente del Carballal y el Alto de los Forcadones.

Por el Alto del Boquín pasa una pista que comunica el Valle de la Vega con el Valle de Fornela y Asturias, por la que discurre el Camino Natural La Mirada Circular, concretamente, su etapa entre Pereda de Ancares y Guímara. Merece la pena seguir unos 200 m dirección Suertes para asomarse a un mirador sobre el Valle de la Vega.

El último tramo de la ruta, de poco más de 7 km, es una suave y plácida bajada hasta Guímara siguiendo el curso del joven Río Cúa.

A poco de comenzar el descenso, frente a una fuente que hay a mano derecha, tenemos un desvío al nacimiento del río, ubicado en el fondo de la hoya glaciar enmarcada por el Cerro de la Pesca y el Alto de la Estaca. Por debajo de él vemos el Refugio de la Pesca (1547 m), hacia el que hay otro desvío unos 100 m más adelante.

La cabaña, de piedra y tejado de pizarra, es de nueva construcción y sustituyó al chozo más pequeño que vemos al fondo. A día de hoy, está perfectamente acondicionada y cuenta con mesa, chimenea, un banco de madera, dos habitaciones con literas y una fuente anexa.

Un poco más abajo dejamos a la izquierda el ramal que sube al Puerto de Cienfuegos, cruzamos por primera vez el Cúa y pasamos por el Área Recreativa El Cuadro y el refugio del mismo nombre (1365 m).

Y finalmente, tras pasar por otros dos puentes sobre el río, llegamos de vuelta a Guímara, punto final de nuestra travesía.

He catalogado el recorrido como de «difícil» por el paso entre el Cebreiro y Peña Rogueira, que requiere más paciencia que alardes técnicos, por la distancia (23,5 km) y por el fuerte desnivel positivo (casi 1500 m).

En resumen, una fantástica ruta por los confines nororientales de Los Ancares, el lejano Valle de Fornela, un lugar lleno de encanto, ideal para perderse.