La Chorrera de Mojonavalle: Circular por las Peñas de los Altares, el Puerto de Canencia y el Arroyo del Sestil del Maíllo

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro.
ZONA: Pinar de Canencia, Sierra de la Morcuera - Sierra de Guadarrama, Sistema Central.
DESDE: km 12,300 de la carretera M-629 (1230 m).
CERCA DE: Canencia, Miraflores de la Sierra.
ÉPOCA: febrero de 2022.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
Datos descargados de GPS iPhone 11 Pro: Longitud: 12,9 km. Desnivel acumulado positivo: 383 m. Desnivel acumulado negativo: 383 m. Cota máxima: 1599 m. Cota mínima: 1231 m. Tiempo empleado: 3 h 59 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 2 h 53 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: 4 fuentes: del Hueco de los Cortados, del Área Recreativa del Puerto de Canencia, de la Raja y otra al final de la ruta. Se cruzan los arroyos del Sestil del Maíllo, del Hueco de los Cortados o de las Cuevas, del Collado Hermoso, de la Casita y del Toril.
TIPO DE FIRME: sendero, pista, cortafuegos.
SEÑALIZACIÓN: marcas de los PR y GR.

ITINERARIO:
Km 12,3 de la M-629 – Puente del Vadillo – Vado del Arroyo del Sestíl del Maíllo – PR-M 28 – Los Cerros (1425 m) – Peñas de los Altares (1473 m) – Camino de Miraflores de la Sierra – Fuente y Arroyo del Hueco de los Cortados – PR-M 28 – Área Recreativa del Puerto de Canencia – Cruce de la carretera M-629 – Fuente de la Raja – Senda Ecológica de Canencia (GR-10.1, PR-M 12) – Centro de Educación Ambiental, Albergue El Hornillo – Senda del Arroyo del Sestil del Maíllo y de la Ladera de Mojonavalle – Arroyo de la Casita – Chorrera de Mojonavalle (Arroyo del Toril) – Arroyo del Sestil del Maíllo – Collado Cimero – Carretera M-629.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
La Chorrera de Mojonavalle: Circular por las Peñas de los Altares, el Puerto de Canencia y el Arroyo del Sestil del Maíllo

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
La Sierra de Guadarrama
Sierras de la Morcuera y del Cancho de la Zorra

LA RUTA:
La ruta de hoy es una circular por la vertiente N de la Sierra de la Morcuera, pasando por las Peñas de los Altares, el Puerto de Canencia y la Cascada de Mojonavalle.

Aunque lo normal es comenzar la ruta en el Puerto de Canencia, donde hay varios aparcamientos, nosotros queríamos hacer la subida de inicio y terminar bajando, así que partimos del km 12,3 de la carretera M-629 (que une Miraflores de la Sierra con la M-604). A esta altura, la carretera cruza sobre el Arroyo de Canencia. Antes del puente (viniendo desde Miraflores), sale una pista a mano derecha por la que iniciamos nuestro recorrido. Al principio de la misma hay sitio para dejar dos o tres coches. Tras sortear una barrera que impide el paso a vehículos no autorizados, dejamos a la izquierda el escondido Puente del Vadillo, uno de los 9 puentes medievales que cruzan el Arroyo de Canencia desde su nacimiento, en la umbrías de La Morcuera, hasta su desembocadura en el río Lozoya.

Acto seguido, vadeamos el Arroyo del Sestíl del Maíllo, justo antes de que éste entregue sus aguas al Arroyo de Canencia. Este regajo, que baja trastrabillando desde la vecindad del puerto entre acebos y abedules, puede plantear ciertos problemas para vadearlo en época de deshielo, pero en pleno invierno, aunque bajaba alegre, lo hicimos si mayor problema.

Al otro lado, comenzamos a subir suavemente por el pinar. A los 500 m, nos incorporamos hacia la derecha al PR-M 28, que sube desde el pueblo de Canencia hasta el puerto homónimo.

Aunque podríamos seguir cómodamente por él hasta arriba acortando un poco la ruta, queríamos pasar por los Altares, así que, tras unos 600 m, lo abandonamos tomando un cortafuegos que sale a la izquierda.

Con algo más de pendiente, llegamos a Los Cerros (1425 m), desde los que merece la pena asomarse para contemplar el Valle del Lozoya y los Altos del Hontanar.

Pasados éstos, el cortafuegos se estrecha tornándose en un sendero al uso que termina por desembocar en el Camino de Miraflores de la Sierra. Antes de hacerlo, nos desviamos de nuevo a la izquierda para subir unos metros campo a través hasta la cima de las Peñas de los Altares (1473 m), nicho de múltiples bolos graníticos pero cuyas vistas no mejoran a las de Los Cerros.

Desde allí, atrochamos fácilmente por la cuerda hasta terminar en el citado camino, por el que giramos a la derecha. Llaneando por el pinar en dirección S, pasamos por la Fuente del Hueco de los Cortados y el arroyo del mismo nombre (o de las Cuevas).

Unos 500 m después, nos unimos de nuevo al PR-M 28, por el que rodeamos la Pradera de Navasaces y cruzamos el Arroyo del Collado Hermoso, para finalmente llegar al Área Recreativa del Puerto de Canencia, a la que accedimos atravesando una cancela y un paso canadiense.

Allí nos encontramos las señales del GR, un merendero, una fuente, un par de dólmenes y una columna de piedra donde reza la inscripción «el camino de la vida siempre pasa por un monte«. Y por varias montañas, diría yo, algunas de ellas picos muy difíciles de escalar.

Cruzamos la Carretera de Canencia (M-629) y atravesamos una pequeña pero bonita plantación de acebos y tejos para acceder a la Fuente de la Raja, junto a la que arranca la Senda Ecológica de Canencia. Se trata de un itinerario circular de unos 6,5 km que enlaza el Puerto de Canencia con la Chorrera de Mojonavalle y el Abedular del Arroyo del Sestil del Maíllo o de Canencia.

Pasada un barrera inicial, la pista, ancha y en buen estado, asciende en suave pendiente entre grandes ejemplares de pino silvestre. Por ella discurren también el GR-10.1 y el PR-M 12 y es por eso que, de vez en cuando, encontramos sus características marcas sobreimpresionadas en piedras o troncos. Enseguida vemos a la derecha, escondido entre la arboleda, el chozo pastoril, una construcción de piedra, de planta circular y techo vegetal, que antiguamente se utilizaba como refugio de pastores.

A medida que ganamos altura, la monotonía del pinar comienza a matizarse y enriquecerse por la presencia ocasional de tejos de gran porte y altura, y de preciosos acebos, siempre a la sombra de árboles mayores que ellos, pero con ese verde único que transmite frescura y los hace tan especiales.

Al llegar a la altura del Centro de Educación Ambiental y Albergue El Hornillo, abandonamos la pista tomando un desvío a la derecha para pasar por delante del caserío y encontrar, junto a un monolito de piedra, la salida de la Senda del Arroyo del Sestil del Maíllo y de la Ladera de Mojonavalle.

Tras unos 800 m de fácil descenso por la ladera, en los que cruzamos el Arroyo de la Casita, llegamos a los pies de la Chorrera de Mojonavalle.

Este salto de agua está generado por el Arroyo del Toril al desprenderse escalonádamente por una garganta desde una altura de unos 50 m. El arroyo en cuestión nace a los pies del Cerro de la Genciana (Cuerda de la Vaqueriza, Altos de la Morcuera) y aguas abajo de la cascada, confluye con los arroyos de las Chorreras y de la Casita para dar lugar al Arroyo del Sestil del Maíllo. En contados días del año, fundamentalmente en la época de deshielo, puede admirarse en todo su esplendor. Hoy, en pleno invierno, el caudal era escaso porque estaba congelada, pero también tiene su gracia verla así.

En este punto, la senda hace un brusco giro a la derecha para continuar paralela al río, que primero continúa siendo del Toril y luego pasa a llamarse del Sestil del Maíllo.

Un poco más abajo, nos encontramos una trifurcación, en la que abandonamos la Senda de la Ladera de Mojonavalle (que sigue de frente), tomando el ramal de la izquierda para bajar hasta el arroyo y vadearlo ayudados por unas lajas de piedra colocadas a modo de rudimentaria pasarela. A ambos lados del cauce, podemos ver abedules (Betula alba), que a partir de aquí acompañan, junto a acebos y tejos, al arroyo en su descenso hasta el Puente de la Pasada. Este árbol, más propio del centro y norte de Europa y raro en estas latitudes, se caracteriza por su tronco plateado y con estrías negras, así como por sus ramas colgantes con pequeñas hojas romboidales dentadas. En esta época, al tratarse de una especie caducifolia, sólo vimos sus denudados esqueletos.

Al otro lado, el camino se bifurca. La Senda Ecológica sigue por la derecha acompañando al río por el Abedular de Canencia, pero nosotros lo hicimos por la izquierda. Apenas unos 100 m después, encontramos otra bifurcación, en la que seguimos por la derecha para cruzar por el Collado Cimero la Loma que separa las Vertientes del Sestil del Maíllo y del Arroyo de Canencia.

Una vez en la ladera que asoma al Canencia, giramos bruscamente a la derecha en otra bifurcación para bajar paralelos al arroyo hasta desembocar en la carretera M-629, apenas unos metros por encima de donde dejamos el coche.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido no plantea ninguna dificultad más allá del vadeo de los arroyos, que es bastante sencillo.

En resumen, una bonita y fácil ruta por el sorprendente paraje del Pinar de Canencia. A la belleza de la cascada y del entorno del Arroyo del Sestil del Maíllo, hay que sumar la curiosidad de encontrar especies arbóreas poco habituales por estos lares, acebos, tejos y abedules, que se entremezclan con melojos y pinos conformando un bosque con mucho encanto.