FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4. FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro. ZONA: Sierra Cebollera, Macizo del Pico del Lobo-Cebollera - Sierra de Ayllón, Sistema Central, Provincia de Madrid. DESDE: el Puerto de Somosierra (1440 m, N-I, km 92,5). CERCA DE: Somosierra, Robregordo, Santo Tomé del Puerto, Cerezo de Abajo y de Arriba. ÉPOCA: marzo de 2021. Tiempo: nuboso. TIPO DE RUTA: circular. NIVEL DE DIFICULTAD: moderado. Datos descargados de GPS iPhone: Longitud: 10,76 km. Desnivel acumulado positivo: 463 m. Desnivel acumulado negativo: 463 m. Cota máxima: 1761 m. Cota mínima: 1375 m. Tiempo empleado: 5 h 05 min. Tiempo en movimiento: 2 h 51 min. MATERIAL: GPS, senderismo. AGUA: 1 fuente (Castillejos). Se cruzan los arroyos de las Pedrizas, de la Peña del Chorro y del Caño o Reajo del Oso, además de algún que otro riachuelo estacional. Cascada de los Litueros. TIPO DE FIRME: sendero, trocha, cortafuegos. SEÑALIZACIÓN: hitos aislados en los barrancos.
ITINERARIO:
Puerto de Somosierra (1440 m) – Carretera N-1A – Arroyo de las Pedrizas – Vertiente del Arroyo de las Pedrizas – Cerro de las Yeguas (1760 m) – Arroyo de la Peña del Chorro – Fuente de Castillejos – Arroyo del Caño o Reajo del Oso – Cortafuegos de La Breña – Barranco de Peña el Chorro – Farallones de Peña el Chorro – Mirador del Chorro superior de la Cascada de los Litueros – Mirador del Chorro inferior de la Cascada de los Litueros – Arroyo de la Peña del Chorro – Arroyo de las Pedrizas – carretera N-1A – Puerto de Somosierra.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
La Cascada de los Litueros por la Vertiente de las Pedrizas, el Cerro de las Yeguas y el Barranco de Peña el Chorro
EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
La Sierra de Ayllón
Macizo del Pico del Lobo-Cebollera
Sierra Cebollera
LA CASCADA:
La Cascada de los Litueros, también llamada el Chorro de Somosierra o la Chorrera de los Litueros, es un espectacular salto de agua ubicado al pie de la vertiente suroeste de Peña Cebollera Vieja o Pico de las Tres Provincias. Con casi 40 m de altura, está considerada la cascada más alta de la Comunidad de Madrid. Su caída está escalonada en 4 saltos, siendo el primero y el último los más prominentes. El primero de ellos se precipita desde unos 1470 m de altitud, a través de una estrecha hendidura labrada al pie de los farallones de Peña el Chorro. El caudal de la cascada puede variar mucho en función de la época del año y de la intensidad de las precipitaciones invernales. Las aguas que la alimentan son las del Arroyo de la Peña del Chorro, que tras nacer bajo Peña Cebollera, recibe por la derecha al Arroyo del Caño o Reajo del Oso. Un poco más abajo de la cascada, el Arroyo de la Peña del Chorro y el Arroyo de las Pedrizas se juntan, dando lugar al Río Duratón.

LA RUTA:
La ruta de hoy es una circular por las vertientes de los arroyos de las Pedrizas, de la Peña del Chorro y del Reajo del Oso o del Caño, con final en la Cascada de los Litueros.
Partimos del Puerto de Somosierra (1440 m), un paso de montaña ubicado en el km 92,5 de la N-I, a caballo entre la Sierra Cebollera (Ayllón) y Somosierra (Guadarrama).
Comenzamos bajando por la antigua N-1A en dirección a Burgos y tras algo más de 1 km, nos desviamos por un camino que sale a mano derecha. Enseguida cruzamos una cancela y a los pocos metros divisamos ya la cascada, o más bien, el chorro inferior de la misma, bajo los peñascos de Peña el Chorro. Abajo a nuestra izquierda, está el nacimiento del Duratón, aunque el horcajo de los arroyos que lo forman está muy tapado por la maleza y no se aprecia desde el sendero. Como salimos temprano, nuestra única compañía en este tramo fue una pareja que iba a hacer barranquismo a la cascada.
Bajando por la N-1A. Salida del camino. Cancela. Sobre el nacimiento del Duratón. Al fondo, la cascada y Peña el Chorro.
Unos metros más adelante, nos encontramos con el Arroyo de las Pedrizas, que hoy vadeamos por las piedras con menos dificultades que hace un mes.
Arroyo de las Pedrizas.
Nada más pasarlo, nos desviamos a la derecha por una trocha o exiguo sendero que remonta la Vertiente de las Pedrizas por la cuerda de su ladera norte.
Iniciando la subida. Vertiente de las Pedrizas.
Tras unos 250 m, vemos a nuestra izquierda unos peñascos entre los que merece la pena asomarse para disfrutar de las mejores vistas de la Cascada de los Litueros, que desde aquí aparece totalmente desplegada y con sus 4 chorros o saltos perfectamente diferenciados: el superior, que se precipita desde la base de los farallones de Peña el Chorro; el inferior, el más ancho y accesible; y dos pequeños saltos intermedios.
A la izquierda, los peñascos-miradores de la cascada.
Mirador sur (I)
Mirador sur (II)


Chorro inferior. Chorros superiores.
Mirador sur (III)

Chorro inferior. Chorros superiores.
Pasado el último risco, retomamos la ascensión. La senda es a veces muy evidente y otra no tanto, aunque hay algún hito que ayuda.
Sobrepasados los 1600 m de altitud, desembocamos en una pista por la que giramos a la derecha. El ramal de la izquierda se adentra en la vertiente del Arroyo de la Peña del Chorro. Mirando atrás, tenemos una muy buena vista de Somosierra.
Al fondo, la pista.
Al fondo, Somosierra.
Ramal hacia la Vertiente de la Peña del Chorro. Ramal de la derecha.
Unos 300 m después, llegamos a otra intersección con la pista que viene desde Prado Antón, a la que nos incorporamos hacia la izquierda, ignorando un tercer ramal que sale de frente (por el que también podríamos seguir porque terminará desembocando en nuestra pista). A partir de ahí, ya con menos pendiente, transitamos entre las vertientes de los arroyos de las Pedrizas y de la Peña del Chorro. Enfrente, la cuerda de los dosmiles de Sierra Cebollera presidida por el Pico de las Tres Provincias o Peña Cebollera.
Trifurcación (izquierda).
En el centro, el Pico de las Tres Provincias.
Cordal de los dosmiles de Sierra Cebollera.
La pista muere en el Cerro de las Yeguas (1760 m), desembocando en otra pista que discurre a media ladera bajo la línea de cumbres. Arriba, frente a nosotros, la cima del dosmil “sin nombre” que se yergue entre Cabeza del Tempraniego y el Cerro del Recuenco, hacia el que sale una exigua trocha y que hemos bautizado como el Cerro de la Tolla (2022 m) por estar sobre la ladera que lleva ese nombre.
Cerro de las Yeguas (1760 m). Arriba, el Cerro de la Tolla. La Cebollera Vieja vista desde el Cerro de las Yeguas.
Giramos a la izquierda y sin desnivel, rodeamos la cabecera de la Vertiente del Arroyo de la Peña del Chorro. Primero cruzamos un pequeño riachuelo estacional, desde el que se tiene una muy buena vista del valle, y luego el arroyo, que se pasa por una plataforma hormigonada.
Cabecera del Valle del Arroyo de la Peña del Chorro.
Pequeño riachuelo estacional.
Valle del Arroyo de la Peña del Chorro.
Paso sobre el arroyo. Arroyo de la Peña del Chorro.
Al otro lado, ignoramos un ramal que sale hacia arriba y pasando bajo la ladera de Castillejos, en la que hay una fuente, llegamos al Arroyo del Caño o Reajo del Oso. Este regato, que nace un poco más arriba en la Peña de los Abantos, vierte sus aguas al de la Peña del Chorro antes de Los Litueros.
Fuente de Castillejos.
Cruce del Arroyo del Caño o Reajo del Oso. Arroyo del Caño.
Ahí comenzamos a bajar, primero de forma suave, y luego con más pendiente por el Cortafuegos de La Breña, al que se accede desde una bifurcación en la que la pista sigue por la derecha hacia la Fuente de los Pocitos.
Bifurcación (izquierda). Cortafuegos de La Breña.
Casi al final del cortafuegos, giramos a la izquierda para retomar un camino “al uso” entre el pinar. Un poco más adelante, cuando éste hace un giro a la derecha de casi 180º, lo abandonamos para seguir de frente por otra especie de cortafuegos abierto bajo la línea de pinos y flanqueado por la izquierda por un pequeño murete de piedra.
Dejando el cortafuegos de La Breña. Bifurcación (izquierda). Paralelos al muro.
Unos 300 m después, tras pasar por lo que parecen las ruinas de una antigua majada, el cortafuegos se interrumpe bruscamente y hemos de seguir por una trocha que sale de frente.
Ruinas de antigua majada.
Final del cortafuegos. Trocha.
Avanzando en diagonal, enseguida volvimos a contactar con el muro que delimita el pinar, que en esta parte baja está jalonado por varios hitos de cemento. No lo atravesamos, sino que seguimos bajando pegados a él hasta adentrarnos en el Barranco del Arroyo de la Peña del Chorro.
Hitos que jalonan el muro.
Ante nosotros, un paraje espectacular, en el que el arroyo, el más septentrional de los dos que aguas abajo dan lugar al Duratón, se desliza por una angosta hendidura desde la ladera de Los Litueros hasta Peña el Chorro. Esta última es una impresionante mole rocosa en la que sobresalen, cual agujas de una catedral gótica, varios farallones, por entre los cuales se precipita el regajo para dar lugar a la Cascada de los Litueros.
Sobre el Barranco de Peña el Chorro.
Barranco de Peña el Chorro hacia la cascada.
El tramo de bajada a la Peña, de apenas 150 m, es un poco más farragoso porque la trocha se diluye un poco y hay que buscar el mejor paso entre el matorral y el roquedo. Hoy, a nivel del arroyo, un grupo de barranquistas estaba preparando los agarres para descender por el cañón.
Bajando a la Peña el Chorro. Farallones de Peña el Chorro. Abajo, los barranquistas preparando el descenso por la cascada.
Abajo, el Arroyo de la Peña del Chorro.
En la parte alta de los dos farallones centrales de la Peña, encontramos un buen lugar para hacer un alto y tomar un tentempié, recreándonos con la impresionante vista del barranco.
Los dos farallones centrales de Peña el Chorro.
La cascada se origina por la izquierda (al E) del más oriental de los farallones centrales.
Retomamos la marcha rodeando la más alta de las dos agujas, que en su parte lateral forma un estrecho canal con un tercer farallón. Se puede subir por ahí, pero bajar no nos pareció tan buena idea.
Canal entre farallones. Abajo, el cruce del arroyo. Parte baja del canal.
Aunque dejándose caer un poco hacia la derecha (en dirección a la Cuesta Molino) hay una trocha, nosotros bajamos pegados a las rocas. Hay algún pequeño destrepe en el que puede ser necesario usar las manos. Nada del otro mundo, pero hay que tener cuidado.
Descendiendo pegados a las rocas. Arriba, los farallones de Peña el Chorro.
A unos 1420 m de altitud, merece la pena trepar un poco por la pared sur de los farallones para llegar al pie del Chorro superior de la Cascada de los Litueros. Es más fino que el inferior, pero la caída es espectacular, como también lo es la panorámica hacia Somosierra. Tuvimos la suerte de contemplar un par de rápel de los que estaban descendiendo por el cañón y es realmente increíble.
Ascendiendo al Chorro superior. Vía de ascenso (imagen de archivo).
Chorro superior de la Cascada de los Litueros.
Al fondo, la Vertiente de las Pedrizas y el Puerto de Somosierra.
Barranquistas preparando el descenso por el chorro (arriba y abajo).
Al fondo, Somosierra.
Con mucha más gente a nuestro alrededor, completamos el descenso hasta el arroyo y nos acercamos al Chorro inferior de la cascada. Lamentablemente, fue imposible sacar una foto sin gente😩.
Abajo, el Arroyo de la Peña del Chorro. Chorro inferior.
Desde allí, regresamos a la antigua N-1A siguiendo la senda por la que habitualmente se accede a la cascada. En el camino, saltamos con facilidad dos pequeños muretes y vadeamos (haciendo cola 😭) los Arroyos de la Peña del Chorro y de las Pedrizas.
Valla (I). Valla (II).
Vista atrás de Peña el Chorro.
Cola para vadear el Arroyo de la Peña del Chorro. Arroyo de las Pedrizas.
El último kilómetro largo hasta llegar de vuelta al Puerto de Somosierra lo hicimos de nuevo por asfalto.
Llegando al Puerto de Somosierra. Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves.
Desde el punto de vista técnico, el recorrido, salvo en su parte alta, dista de ser un cómodo paseo. El mayor escollo es el comentado descenso por el Barranco de Peña el Chorro. No obliga a ningún alarde especial, pero hay que extremar las precauciones en los pasos rocosos, siendo desaconsejable si está mojado.
En resumen, esta preciosa ruta constituye una alternativa original al convencional y archifrecuentado acceso al Chorro inferior desde la antigua nacional. Con algo más de esfuerzo, nos permite disfrutar de la Cascada de los Litueros desde una perspectiva diferente y recorrer su entorno, los Barrancos de las Pedrizas y de Peña el Chorro, desde los que tenemos espectaculares vistas de la Chorrera.