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Faedo de Ciñera: un hayedo embrujado con sabor minero

Esta semana os invito a conocer el que dicen es uno de los hayedos más bonitos de España, el Faedo de Ciñera de Gordón. Se trata de un pequeño bosque de la Montaña Central Leonesa, ubicado entre las localidades de Villar del Puerto (Vegacervera) y Ciñera (La Pola de Gordón), y englobado en la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga. Sus apenas 20 hectáreas se extienden por los márgenes del Arroyo de Villar o de la Ciñera, al pie de la Sierra del Sadornal.

A pesar de su humilde entidad comparado con otros grandes hayedos pirenaicos o de la Cordillera Cantábrica, tiene el honor de haber sido reconocido como «el mejor bosque» (2007) y «el bosque más cuidado» (2023) de España, así como el de contar con ejemplares de hayas de formas curiosas y retorcidas, muchos de los cuales superan los 30 metros de altura y los 500 años de antigüedad. Entre ellas destaca una, denominada «Fagus«, con 6,32 metros de perímetro, 23 metros de altura y que parece tener dos troncos que se abrazan. Está catalogada como uno de los 100 árboles más singulares de España y dicen que tiene una edad entre 500 y 800 años, lo que la convierte en una de las hayas más ancianas de nuestro país. Robles, chopos, matorrales de montaña y hierbas aromáticas como la salvia, menta y manzanilla, acompañan a las hayas dotando al bosque de una rica y llamativa heterogeneidad.

Otro de sus grandes puntos de interés son las «Marmitas de Gigante», unas bellísimas cascadas y pozas de agua que se forman al final del hayedo, en el estrecho desfiladero de las Hoces del Villar.

Aparte de este sobresaliente valor natural, el otro gran atractivo del Hayedo de Ciñera es su fama de «bosque encantado y mágico», morada de duendes, gnomos, hadas y ninfas, y sobre el que versa una hermosa leyenda, reflejo de la eterna lucha entre el bien y el mal. Su protagonista es la Bruja Haeda, a quien los lugareños consideran su actual protectora. Cuentan que hace muchos, muchos años, en un tiempo en el que los hombres vivían al aire libre y refugiándose en cuevas para soportar los rigores del invierno, vivía en un bosque leonés una bruja con poderes sobrenaturales. El mismo diablo se los había otorgado a cambio de hacer solo el mal y so pena de que si los empleaba para hacer el bien, moriría en tres días. Así lo hizo durante mucho tiempo, pero un día no pudo evitarlo y se apiadó de una familia que vivía entre La Vid y Santa Lucía de Gordón. Los padres y sus nueve hijos fueron sorprendidos por una tormenta de nieve y luchaban por llegar a la Cueva de los Infantes para buscara refugio, enfrentándose a un sendero completamente helado. El temor a que alguno de los pequeños muriera en el intento despertó la ternura de Haeda, que arranco varios peñascos de la montaña y les prendió fuego para calentarlos. Aunque cansada, la hechicera siguió haciendo hogueras durante dos días, ayudando también a otras familias a superar la heladora ventisca. Al tercer día, la diabólica amenaza que pesaba sobre ella se cumplió, y la bruja pereció en las profundidades del «faedo«. Pasada la tormenta, solo quedaron cenizas sobre la nieve, sobre las que los afortunados supervivientes fundaron un pequeño pueblo conocido hay como Ciñera. Dicen que, aun a día de hoy, se pueden ver mechones mechones del pelo blanco de Haeda entre las hayas, y que el carbón que guarda en sus entrañas ese pueblo minero no es otra cosa que los restos carbonizados de aquellas rocas incendiadas.  

Como pasa con todos los hayedos, el mejor momento para visitar el Bosque de Ciñera es el otoño, cuando, con la llegada del frío y la lluvia, las hayas adquieren una tonalidad amarilla, ocre y rojiza, que contrasta con el verde del musgo que cubre las raíces y las rocas, creando una paleta de colores sin igual. La ruta que os propongo accede al Faedo desde Ciñera de Gordón, siguiendo las trazas del Camino Olvidado o «Camino de la Montaña«, una ruta jacobea que enlaza el Camino de Santiago Francés con el Camino del Norte. Un fácil y agradable paseo hasta la boca del Desfiladero de Los Truébanos, con algo menos de 6 km (ida y vuelta). Durante la el recorrido cruzaremos el Arroyo de Villar por 6 puentes y pasaremos por la Bocamina Menos 50, vestigio de la gran tradición minera de la zona y que alberga un pequeño altar en honor a la Virgen de Santa Bárbara, patrona de la localidad.

Descubre más detalles acerca del recorrido y de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog y de Wikiloc:  
Hayedo de Ciñera
La ruta en Wikiloc

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