Ruta corta por los miradores de la Cascada de los Litueros

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro.
ZONA: Sierra Cebollera, Macizo del Pico del Lobo-Cebollera - Sierra de Ayllón, Sistema Central, Provincias de Madrid, Segovia y Guadalajara.
DESDE: el km 104,7 de la antigua N-1A, a 1 km del Puerto de Somosierra (vertiente septentrional).
CERCA DE: Somosierra, Robregordo, Santo Tomé del Puerto, Cerezo de Abajo y de Arriba.
ÉPOCA: febrero de 2021. Tiempo: nuboso.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
Datos descargados de GPS iPhone: Longitud: 2,36 km. Desnivel acumulado positivo: 146 m. Desnivel acumulado negativo: 146 m. Cota máxima: 1483 m. Cota mínima: 1369 m. Tiempo empleado: 1 h 28 min. Tiempo en movimiento: 39 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: Se vadea el Arroyo de las Pedrizas y el Arroyo de la Peña del Chorro. Cascada de los Litueros.
TIPO DE FIRME: sendero, trocha, campo a través.
SEÑALIZACIÓN: no.

ITINERARIO:
Carretera N-1A, km 104,7 – Arroyo de las Pedrizas – Mirador Sur – Arroyo de las Pedrizas – Arroyo de la peña del Chorro – Chorro inferior de la Cascada de los Litueros – Ladera de Cuesta Molino – Mirador del Chorro superior – Peña el Chorro – Arroyo de la Peña del Chorro – Arroyo de las Pedrizas – Nacimiento del río Duratón – carretera N-1A, km 104,7.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Ruta corta por los miradores de la Cascada de los Litueros

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
La Sierra de Ayllón
Macizo del Pico del Lobo-Cebollera
Sierra Cebollera

LA CASCADA:
La Cascada de los Litueros, también llamada Chorro de Somosierra o Chorrera de los Litueros, es un espectacular salto de agua ubicado al pie de la vertiente suroeste de Peña Cebollera Vieja o Pico de las Tres Provincias. Con casi 40 m de altura, está considerada la cascada más alta de la Comunidad de Madrid. Su caída está escalonada en 4 saltos, siendo el primero y el último los más prominentes. El primero de ellos se precipita desde unos 1470 m de altitud, a través de una estrecha hendidura labrada al pie de los farallones de la Peña el Chorro. El caudal de la cascada puede variar mucho en función de la época del año y de la intensidad de las precipitaciones invernales. Las aguas que la alimentan son las del Arroyo de la Peña del Chorro, que a su vez recibe las del Arroyo del Caño o Reajo del Oso. Un poco más abajo de la cascada, el Arroyo de la Peña del Chorro y el Arroyo de las Pedrizas se juntan, dando lugar al Río Duratón.

LA RUTA:
La ruta de hoy discurre por el entorno de la Cascada de los Litueros, pasando bajo sus dos chorros principales y visitando varias atalayas cercanas que constituyen excelentes miradores de la misma. 

Partimos del km 104,7 de la antigua N-1A, hoy una vía abandonada en cuyos laterales se puede dejar el coche. Para llegar ahí desde Madrid, se toma la salida de la A-1 hacia el Puerto de Somosierra y dejando a la derecha la gasolinera, se continúa por la nacional aproximadamente 1 km dirección Burgos. Justo a esa altura sale un camino a mano derecha en el que arranca la ruta.

Enseguida cruzamos una cancela y a los pocos metros divisamos ya la cascada, o más bien, el chorro inferior de la misma, bajo los peñascos de la Peña el Chorro.

Tras dejar a la izquierda el horcajo donde nace el Duratón (por el que pasamos a la vuelta), nos encontramos con un caudaloso Arroyo de las Pedrizas atravesando el camino con inusitada alegría. En época estival se pasa sin problemas, pero hoy, debido al deshielo motivado por las recientes nevadas, vadearlo sin meter los pies en el agua no fue nada fácil.

Nada más hacerlo, nos desviamos a la derecha por una trocha que remonta la Vertiente de las Pedrizas por su ladera N.

Merece la pena subir unos 250 m, porque desde este lado se disfruta de la mejor vista de la cascada, totalmente desplegada y con sus 4 chorros o saltos perfectamente diferenciados: el superior, que se precipita desde la base de los farallones de la Peña el Chorro; el inferior, el más ancho y accesible; y dos pequeños saltos intermedios. Brujuleando entre los peñascos, podemos encontrar 2 o 3 puntos desde los que recrearnos con el espectáculo.

Mirador Sur (I)

Mirador Sur (II)

Mirador Sur (III)

Deshaciendo lo andado, bajamos hasta el Arroyo de las Pedrizas y retomamos el camino. A escasos 100 m, llegamos al Arroyo de la Peña del Chorro, que desbordado, anegaba completamente la pista. Ahora sí, el remojón fue inevitable.

Al otro lado, abandonamos la pista (por la que podríamos seguir subiendo hasta el Tres Provincias) y nos desviamos a la derecha para atravesar un prado cercado por un pequeño murete. Tras saltar dos veces la cerca, llegamos al pie del Chorro inferior de la cascada, el de mayor caudal.

Mirador al pie del Chorro inferior

La mayoría de la gente se conforma con ver este salto, pero es una pena no asomarse al Chorro superior, más fino pero no menos espectacular. Para ello, hay que subir por la ladera de Cuesta Molino. Hay una trocha, pero nosotros solo la encontramos de bajada, así que subimos campo a través. Al llegar a la base de los farallones de la Peña el Chorro, nos desviamos a la derecha por un estrecho canal que da acceso una exigua plataforma que hace las veces de mirador.

Mirador del Chorro superior

Desde allí, con más pendiente y utilizando las manos puntualmente, seguimos ascendiendo para rodear las agujas más occidentales de la Peña el Chorro, entre las que hay un estrecho canal con vistas al arroyo.

Al llegar a la parte alta de la Peña, tenemos una estupenda vista: arriba, Los Litueros; y abajo, el Arroyo de la Peña del Chorro antes de precipitarse entre las agujas para dar lugar a la cascada.

El descenso lo hicimos de forma algo más ortodoxa siguiendo una trocha. Tras cruzar de nuevo el doble muro, desembocamos en el camino y regresamos por él al coche, no sin antes asomarnos al nacimiento del río Duratón.

Desde el punto de vista técnico, hay que tener las precauciones habituales en las cascadas de no resbalar en los peñascos mojados de alrededor. En la subida hacia la Peña el Chorro hay un par de trepadas, pero nada del otro mundo.

En resumen, una ruta corta, divertida y pintoresca, que es una excelente alternativa al clásico paseo al salto inferior de la cascada, ya que nos permite admirar el Chorro y su entorno de una forma más completa.