Pico Penarrubia desde Tejeira por el Monte de Cales, Penas da Verdía, Os Penedois, O Outeiro, Pena Cebral y Pena Cabalar

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Los Ancares leoneses.
DESDE: Tejeira o Teixeira (1014 m), El Bierzo, León.
CERCA DE: Tejeira, Porcarizas, Campo del Agua.
ÉPOCA: noviembre de 2025.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 17,69 km. Desnivel acumulado positivo: 1214 m. Desnivel acumulado negativo: 1214 m. Cota máxima: 1822 m. Cota mínima: 1005 m. Tiempo empleado: 8 h 09 min (con calma y con paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 5 h 05 min.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, crampones, piolets (con nieve o hielo).
AGUA: 1 fuente en Tejeira y Fuente de Cales. Se cruzan los Regos de Pena Cabalar y de Cales, y se pasa junto al Río de Tejeira.
TIPO DE FIRME: sendero, trocha, pista forestal.
SEÑALIZACIÓN: balizas y letreros del Camino Natural de La Mirada Circular.

ITINERARIO:
Tejeira (1014 m) – Cementerio de Tejeira – Senda del Monte de Cales – Monte de Carballal – Refugio de Cales (1425 m) – Monte de Cales – Laguna de Cales (1550 m) – Penas da Verdía (1762 m) – Pico Penarrubia (1822 m) – Golada de Braña Nova (1724 m) – Os Penedois (1776 m) – O Outeiro (1772 m) – Collado del Pozo do Pau (1636 m) – Pena Cebral (1653 m) – Monte de Pena Cabalar – Pena Cabalar (1681 m) – Collado dos Chairos (1356 m) – Camino Natural de La Mirada Circular – Tejeira.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Pico Penarrubia desde Tejeira por el Monte de Cales, Penas da Verdía, Os Penedois, O Outeiro, Pena Cebral y Pena Cabalar

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Los Ancares
Tejeira

Valle de Tejeira
Pico Penarrubia, Os Penedois, O Outeiro, Pena Cebral, Pena Cabalar

LA RUTA:
La ruta de hoy asciende al Penarrubia desde Tejeira por los Montes de Carballal y de Cales y Penas da Verdía, bajando luego por Os Penedois, O Outeiro, Pena Cebral y Pena Cabalar.

En primer lugar, agradecer a quien haya desbrozado en 2025 la Senda del Monte de Cales, que encontramos decentemente abierta. Siempre criticamos que no se limpien los caminos en Ancares y actuaciones como esta deberían servir de ejemplo.

Partimos de Tejeira, «Teixeira» para los vecinos, un precioso y recóndito pueblo de Los Ancares leoneses. Está ubicado a unos 1014 m de altitud, en la zona media del valle recorrido por el río que lleva su nombre, afluente del Burbia por la derecha, y llegar hasta él ya es una ruta en si misma 😜. Dejamos el coche en una pequeña placita que hay bajo la Iglesia de San Xoán (San Juan), de estilo tradicional ancarés y con una bonita espadaña de doble campana.

Desde allí nos dirigimos a la parte alta del pueblo, donde está el camposanto, cruzando por un puente un arroyo sin nombre que atraviesa el casco urbano de N a S. Allí arranca la Senda del Monte de Cales, por la que discurre la primera parte de nuestra ruta.

Comenzamos subiendo con exigente pendiente por la ladera N del valle, poblada por un bonito robledal salpicado de acebos. Puntualmente, la arboleda se abre y disfrutamos de estupendas vistas, primero del pueblo y después de 3 de nuestros objetivos, el Penarrubia, Os Penedois y Pena Cabalar.

A 1230 m de altitud (km 1,6) atravesamos el Camino Natural de La Mirada Circular, un sendero de largo recorrido por El Bierzo y Los Ancares leoneses, que utilizaremos para volver.

Ahora seguimos de frente, subiendo en diagonal por la ladera S del Alto da Fiosa. A medida que ganamos altura, se nos van abriendo las 3 vertientes que son cabecera del valle y que confluyen al pie del Monte dos Penedois para dar lugar al Río de Tejeira, de N a S: dos Teixos, de Cales y de Pena Cabalar.

Rondando la cota 1400, la pendiente suaviza al tiempo que nos adentramos en la primera de ellas por el Monte del Carballal, sobre el que vemos el picudo alto del mismo nombre, precima nororiental del Penarrubia.

Tras pasar inadvertidamente sobre el Rego dos Teixos, llegamos al Refugio de Cales (1425 m), que cuenta con una fuente y con dos estancias independientes perfectamente acondicionadas a día de hoy (aunque un vecino nos contó al bajar que habían robado la cocina).

Unos metros más adelante nos topamos con una campa, único punto conflictivo de la ruta, ya que cuesta un poco dar con la continuación de la senda. Aunque parece haber un ramal hacia la derecha, lo mejor es tirar de GPS y seguir por la izquierda, que es por donde está desbrozado. En apenas 150 m las dudas se disipan, ya que damos con sendero más ancho por el que seguimos subiendo, pasando por otra pequeña campa y un bonito hayedo.

Saliendo de la arboleda, giramos a la derecha y alcanzamos la cuerda del Monte de Cales, desde la que divisamos al fondo la cumbre del Penarrubia, y a nuestra izquierda el Monte dos Penedois perfectamente extendido. Unos metros más arriba, escondida a la derecha de la senda, está la pequeña Laguna de Cales (1552 m), una de las más desconocidas de Ancares y de extraordinaria belleza en otoño.

A partir de ahí la pendiente se intensifica, pero a cambio mejoran las vistas del valle, al fondo del cual vemos Tejeira.

Sobrepasada la cota 1600, la senda gira bruscamente a la derecha para afrontar el tramo final de la ascensión, unos 500 m realmente duros hasta alcanzar la cuerda del Penarrubia. En el suelo podemos ver infinidad de troncos de brezo cortados recientemente, reflejo de la ardua tarea de desbroce.

El arreón culmina en un collado (1754 m) ubicado bajo la cima de Penas da Verdía (1762 m). Merece la pena avanzar unos metros de frente para asomarse al lucense Valle de Brego, al fondo del cual puede verse la aldea de Deva, donde un día terminamos nuestra Integral de Ancares.

Sin apenas esfuerzo coronamos el pico, desde el que vemos abajo la Golada de Cardiadelos y el Alto das Becerreiras, primera estación del cordal que se extiende en dirección NE hacia el Tres Bispos y el Mustallar, que distinguimos en la lejanía.

Nosotros continuamos por la cuerda pero en dirección contraria, hacia el SO, por una bien definida senda cimera que hace de linde entre León y Galicia. De frente vemos el Penarrrubia, con su característica cumbre ganchuda y sumamente rocosa. La aproximación es sencilla hasta la portilla (1786 m) en la que termina el canal de la inexpugnable cara E, pero desde allí hay que hacer una trepada de unos 150 m hasta la cima. Es fácil y no es necesario ayudarse con las manos, aunque con nieve hay que tener mucho cuidado porque la pendiente lateral es acusada. La cima del Penarrrubia (1822 m) tiene unas vistas fantásticas, pero es una de las más peligrosas de Ancares y hay que moverse con precaución, sobre todo con viento o en mojado. Hay sitio de sobra para estar cómodo, pero la caída hacia el E es vertical y cualquier resbalón nos manda al vacío.

Tras el inevitable destrepe inicial, descendimos del pico por una cómoda senda que recorre la arista S hasta la Golada de Braña Nova (1724 m), punto más alto de las Campas de Pena Rubia y en la que es frecuente ver caballos salvajes. Sobre ella vemos nuestros dos siguientes objetivos: Os Penedois (1776 m) y O Outeiro (1772 m). Para llegar al primero hay que salirse del camino y atrochar entre el brezo. Se ve que hay senda y, aunque está bastante tapada por el brezo, se sube relativamente fácil. Desde la cima se desprende hacia el E la rocosa arista del Monte dos Penedois, que separa las Vertientes de Pena Cabalar (a la derecha) y de Cales (a la izquierda). La vista de la cara E del Penarrrubia es espectacular.

Siguiendo unos 400 m por la cuerda entre brezo peleón, llegamos a la segunda cumbre, O Outeiro, menos prominente y cabecera del Valle de Pena Cabalar, que nace justo bajo su cima.

Bajando hacia el SO retomamos el camino, que enseguida se bifurca tras un paso canadiense. El ramal de la derecha conduce a Balboa. Nosotros tomamos el camino de la izquierda, por el que podríamos seguir bajando hasta enlazar con La Mirada Circular sobre la Alzada de Vilar de Acero. Eso supone dar un rodeo considerable, que se puede evitar continuando por la cuerda que cierra la cabecera del valle por el S. Para ello, tras unos 600 m, nos desviamos por un sendero a la izquierda que baja hasta el Collado de Pozo do Pau (1636 m). Desde allí tenemos la opción de bajar por el Valle de Pena Cabalar hasta el Refugio de Fuente Rubia, pero nosotros seguimos de frente hacia Pena Cebral (1653 m), por la que se pasa sin pena ni gloria.

El camino continúa por la ladera del Monte de Pena Cabalar pero no llega hasta la peña, sino que muere al pie de la misma. Los últimos 300 m hay que hacerlos buscando el mejor paso entre el matorral, que está bastante crecido, aunque no es difícil. La cumbre de Pena Cabalar es un cresterío rocoso, que se recorre con relativa facilidad. La cima (1681 m) está ubicada más o menos en su punto medio.

El descenso lo hicimos por la ladera E, siguiendo un cortafuegos que arranca unos metros por debajo de la cumbre. Está tan abandonado que más que un cortafuegos es ya un camino. La bajada es fácil, aunque tiene un par de tramos bastante pendientes, especialmente el final, que termina abruptamente en el Collado das Chairos (1365 m).

Allí enlazamos con La Mirada Circular, pero como ésta da un rodeo hacia la derecha, tomamos un atajo para evitarlo y nos incorporamos a ella un poco más abajo.

La pista baja cómodamente hasta el Rego de Pena Cabalar, atravesando un sorprendente hayedo que tapiza la ladera hacia el fondo del valle.

Pasado el río, dejamos a la izquierda la senda que sube al Refugio de Fuente Rubia y enseguida abandonamos el Camino Natural para tomar un sendero que baja por el margen izquierdo del Rego de Pena Cabalar. Es pedregoso, bastante pendiente y lo encontramos recién desbrozado.

Un kilómetro más adelante llegamos a una bifurcación, en la que seguimos por la izquierda. El nuevo camino, más amplio y cómodo, arranca cruzando por un puente el Rego de Cales, que unos metros más abajo se une al de Pena Cabalar para dar lugar al Río de Tejeira. El último kilómetro hasta entrar en Tejeira es plácido y discurre sin prácticamente desnivel entre el bosque de ribera y soutos de castaños.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido dista en muchos tramos de ser cómodo senderismo, sobre todo los mencionados atroches entre el brezo. Si la Senda del Monte de Cales está abierta, como en nuestro caso, todo es más fácil. Pero si se cierra, unido a su fuerte pendiente, puede ser muy difícil.

En resumen, una preciosa circular por el Valle de Tejeira, uno de los más hermosos y desconocidos de Ancares, espectacular con los colores del otoño.