FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4. FOTOGRAFÍA: iPhone. ZONA: Sierra Cebollera, Macizo del Pico del Lobo-Cebollera - Sierra de Ayllón, Sistema Central, Provincias de Madrid, Segovia y Guadalajara. DESDE: Puerto de Somosierra (1445 m, N-I km 92,5). CERCA DE: Somosierra, Robregordo, Santo Tomé del Puerto, Cerezo de Abajo y de Arriba. ÉPOCA: finales de noviembre de 2013. Tiempo: despejado, muchísimo frío. Abundante nieve recién caída. TIPO DE RUTA: lineal, ida y vuelta. NIVEL DE DIFICULTAD: moderado. Datos descargados de GPS GARMIN: Longitud: 15,67 km. Desnivel acumulado positivo: 763 m. Desnivel acumulado negativo: 763 m. Cota máxima: 2122 m. Cota mínima: 1437 m. Tiempo empleado: 9 h 09 min (con calma y paradas para fotos y para comer algo). MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, crampones (nieve, hielo). AGUA: Fuente de Prado Antón. TIPO DE FIRME: Pista forestal, trochas campo a través, senda cimera.
ITINERARIO:
Puerto de Somosierra (1445 m) – Prado Antón – Cabeza del Tempraniego (2069 m) – Cerro del Recuenco (2083 m) – Peña Cebollera Vieja o Tres Provincias (2128 m) – Cerro del Recuenco – Cabeza de Tempraniego – Prado Antón – Puerto de Somosierra.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Peña Cebollera Vieja (Tres Provincias), Cerro del Recuenco y Cabeza del Tempraniego desde el Puerto de Somosierra (invernal)
EL ENTORNO Y LAS MONTAÑAS:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces del blog:
Sierra de Ayllón
Macizo del Pico del Lobo-Cebollera
Sierra Cebollera
Peña Cebollera Vieja o Pico Tres Provincias, Cerro del Recuenco, Cabeza del Tempraniego
LA RUTA:
Preciosa ruta invernal que partiendo del Puerto de Somosierra asciende a Peña Cebollera Vieja pasando por Cabeza del Tempraniego y el Cerro del Recuenco. La hicimos un precioso, soleado y gélido día a finales de noviembre. La semana previa había nevado e hicimos todo el camino con muchísima nieve. De haberlas tenido, habríamos utilizado raquetas.

Partimos del Puerto de Somosierra (1445 m) cogiendo una pista que sale a la izquierda de la Estación de Servicio (por entonces de Cepsa). Tras obviar un temprano ramal a la derecha, comenzamos a subir por el PR-23 por la zona de Prado Antón, donde está la fuente del mismo nombre. A los 2,9 km de ruta, dejamos el PR-23 para coger un ramal a la izquierda que discurre por la falda de Peña Belesar.






Tras 1,2 km, a unos 1750 m de altitud, abandonamos la pista para subir campo a través hacia la derecha por una trocha cubierta de nieve, por la que realizamos una más que exigente ascensión de 800 m de longitud y 243 m de desnivel (pendiente media del 30%). De esta forma alcanzamos la senda cimera del cordal de Sierra Cebollera, a casi 2000 m de altitud.

Siguiendo por la pista cimera hacia la izquierda (dirección N-NE), en un suave sube y baja y hundiéndonos en la espesa nieve, pasamos sucesivamente por la cima de Cabeza del Tempraniego (2069 m) y el Cerro del Recuenco (2083 m).

Pasado este último, abandonamos la pista para seguir por la cuerda hasta la cima de la Peña Cebollera Vieja o Pico de las Tres Provincias (2128 m). Al ser totalmente redondeada, no es de las cumbres más bonitas de Ayllón, pero las vistas de las provincias de Guadalajara, Segovia y Madrid, el Macizo del Pico del Lobo y las lejanas cumbres nevadas de la Cuerda Larga y Peñalara son impresionantes.




Aparte de adornar nuestra ruta con un bucólico y hermoso manto blanco, la otra ventaja de la nieve fue que tapó por completo el horripilante solado de la cima de La Cebollera, absurda idea de algún iluminado político, que con sus «Sebago» no ha pisado el monte en su vida y no entiende que el mejor homenaje que se le puede hacer a una montaña es pasar sobre ella de puntillas, disfrutando de forma silenciosa y respetuosa de sus vistas. Ellas han sobrevivido millones de años a pesar de los hombres. Nos acercan al cielo, nos muestran lo maravilloso que es nuestro planeta y sobre todo, son un altar perdurable, dónde unos han dado gracias, otros han llorado, soñado, se han dicho te quiero, han recordado a los que ya no están, o simplemente han disfrutado de un instante de paz. Que no las toquen, así un lejano día otros podrán venir a pisar, ver y sentir lo que hoy vemos y sentimos nosotros y quien sabe…quizá haciendo eso, nos recordarán fugazmente y nos sentirán cerca.

La vuelta la hicimos con un intenso frío por el mismo camino de la ida.

Podríamos decir como siempre que la dureza de la ruta vino determinada por la distancia recorrida (casi 16 km), el desnivel acumulado positivo de casi 800 m y la ascensión campo a través hasta alcanzar la senda cimera. Pero no fue así. Lo más duro fue el intenso frío y que al no llevar raquetas, nos hundíamos hasta media pierna con cada paso, sobre todo a partir de la cota 1750 m. Si no hay nieve es una ruta técnicamente fácil.
