Las Cascadas del Purgatorio desde El Aguilón (km 29,6 de la M-604)

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro.
ZONA: Valle Alto del Lozoya, Sierra de Guadarrama, Madrid.
DESDE: El Aguilón, entrada desde el km 29,600 de la M-604 (1201 m).
CERCA DE: Rascafría, Oteruelo del Valle, Alameda del Valle, Pinilla del Valle.
ÉPOCA: febrero de 2021. Tiempo: sol y nubes.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: bajo.
Datos descargados de GPS SUUNTO Ambit3: Longitud: 11,54 km. Desnivel acumulado positivo: 276 m. Desnivel acumulado negativo: 276 m. Cota máxima: 1365 m. Cota mínima: 1191 m. Tiempo empleado: 3 h 23 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 2 h 26 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: No hay fuentes. Se cruza por un puente el río de la Angostura y el Arroyo del Aguilón. Se vadean los Arroyos de Peña Grande y de los Robledos, así como pequeños riachuelos tributarios del Aguilón.
TIPO DE FIRME: sendero, pista forestal.
SEÑALIZACIÓN: Letreros en el Camino Viejo de Madrid y señales propias del GR. 

ITINERARIO:
El Aguilón (acceso del km 29,600 de la M-604) – Puente de los Aguilones (río de la Angostura) – Camino Viejo de Madrid (GR-10.4) dirección El Paular – Puente sobre el Arroyo del Aguilón (I) – GR-10.1 – Arroyo de Peña Grande – Arroyo de los Robledos – Mata Moñiguero – Pinar de la ladera de El Canchal – Pozo del Acebo – Pequeños saltos de agua previos a la Cascada – Mirador de la Cascada del Purgatorio y el Hueco de los Ángeles – Pozo del Acebo – Pinar de la ladera de El Canchal – Puente sobre el Arroyo del Aguilón (II) – Ladera de La Umbría – Camino Viejo de Madrid (GR-10.4) – Horcajo de los arroyos de la Angostura y del Aguilón – Puente de los Aguilones (río de la Angostura) – M-604.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Las Cascadas del Purgatorio desde El Aguilón (km 29,6 de la M-604)

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
El río Lozoya
La Sierra de Guadarrama

LA RUTA:
La ruta de hoy accede a las Cascadas del Purgatorio desde la carretera M-604. La ida la hicimos siguiendo el cauce del Arroyo del Aguilón, y la vuelta por La Umbría y el Camino Viejo de Madrid.

Partimos del acceso a El Aguilón que hay a la altura del km 29,600 de la M-604. A la izquierda, según se viene desde Rascafría, hay un entrante donde se puede dejar el coche. Queríamos salir del área recreativa de Las Presillas, que está 1 km antes, pero el acceso al aparcamiento estaba cerrado debido a un derrumbamiento de la pista ocasionado por al desbordamiento del río.

Nada más cruzar el paso canadiense bajo el cercado, el camino se bifurca. El ramal izquierdo conduce a la Casa de los Aguilones. Tomamos el ramal de la derecha, que primero discurre pegado al muro de una finca y luego atraviesa un robledal hasta llegar a la vera del río de la Angostura, precursor del Lozoya.

Unos 100 m más adelante, cruzamos el río por un bonito puente de madera apoyado sobre sillares de mampostería.

Al otro lado, el camino continúa paralelo al Angostura, que escasos metros después recibe las aguas del Arroyo del Aguilón. Desviándose ligeramente a la izquierda por la pradera, se puede visitar el horcajo, un bucólico rincón donde dicen que oficialmente se «rebautiza» el río, que aquí deja de ser «Angostura» para llamarse Lozoya. Nosotros preferimos hacerlo a la vuelta y ahora seguimos de frente hasta llegar a la intersección con el Camino Viejo de Madrid. Esta antigua vía conectaba la Cartuja de El Paular con la Corte madrileña a través del Puerto de la Morcuera. Hoy en día sigue abierto y es recorrido por la Ruta Verde 6 (RV6) del Parque Natural de Peñalara.

Nos incorporamos a él hacia la izquierda (dirección El Paular). Por la derecha, hacia donde reza el letrero «Cascadas del Purgatorio», es por donde haremos la vuelta. Casi inmediatamente, cruzamos el Aguilón por un anodino puente que da acceso a una zona de granjas.

Tras otros 300 m, cerca ya de la Poza de los Pintores, abandonamos el Camino Viejo, haciendo un brusco giro a la derecha por un sendero que sale en dirección SE (GR-10.1). De haber seguido de frente, llegaríamos a Las Presillas, donde queríamos haber empezado la ruta.

Comenzamos a subir suavemente, ignorando dos ramales que salen a la izquierda hacia el Alto del Robledillo (el primero después de una cancela). Si siguiésemos por ellos, llegaríamos al Puerto de la Morcuera y podríamos acceder a las cascadas desde arriba.

Entre robles prácticamente desnudos por lo avanzado del invierno, llegamos a contactar con un caudaloso Arroyo del Aguilón, que tiene el honor de ser el afluente que más agua aporta al Lozoya en su tramo alto.

A partir de ahí, el camino remonta el valle por el margen derecho del río, sin apartarse de él hasta llegar a El Purgatorio. Inicialmente, es ancho y discurre por un frondoso bosque poblado mayoritariamente de robles, aunque junto al arroyo abundan los árboles de ribera, como alisos, sauces, arces, fresnos y abedules.

Por causa del deshielo, nos costó un poco cruzar un par de arroyos (Peña Grande y los Robledos) que anegaban el camino.

A la altura de Mata Moñiguero, la pendiente nos da una efímera tregua y podemos contemplar desde lo alto el Valle del Aguilón, que un poco más adelante se estrecha bajo los cortados de Majada Grande.

Escasos metros más adelante, al pasar junto a la entrada de una finca presidida por un chozo, hemos de atravesar una cancela rústica. Al otro lado, dejamos a la derecha un puente de madera, por el que a la vuelta cruzaremos el río. Un letrero nos indica que hasta la cascada solo restan 1,5 km.

A partir de ahí, el camino se transforma en un precioso sendero, en ocasiones pedregoso, que transita pegado al río entre el espeso bosque de ribera. Junto a un muro, un cartel nos informa sobre la cascada y la Ruta al Purgatorio. Arriba a la derecha, los cortados de Majada Grande, bajo los que se va encajonando el arroyo.

Rondando la cota 1300 m, el escenario cambia un poco, ya que los pinos silvestres se vuelven los protagonistas. El sendero, por momentos peor definido y lleno de raíces, sube zigzagueando por el pinar de la ladera de El Canchal, sorteando pequeños riachuelos por pasarelas de madera.

Dejando atrás los pinos, llegamos a la zona del Pozo del Acebo. Confieso que no vi ni el pozo ni el acebo, pero sí hermosos recodos del río que invitan a sentarse, y simplemente escuchar y admirar el embravecido torrente de agua sorteando las rocas.

El tramo final es rocoso y técnicamente un poco más demandante. Apto para todos los públicos, pero si está mojado hay que extremar las precauciones para no resbalar y caerse. Frente a nosotros, empezamos a ver las imponentes paredes verticales de roca que delimitan el Desfiladero del Purgatorio.

Las Cascadas del Purgatorio

El paraje que pone el broche a la ruta, ubicado al fondo del desfiladero, se denomina en plural «Las Cascadas del Purgatorio«, haciendo referencia a que son varias. La más grande es la que se ve desde el mirador, un espectacular salto de agua de unos 10 m de altura, por el que el Arroyo del Aguilón se precipita hacia el llamado Hueco de los Ángeles. Antes de llegar a la plataforma de madera, encontramos otros saltos de agua, más pequeños, pero no exentos de encanto. Y más arriba de la cascada principal, hay otra de menor tamaño a la que se llega cuando se accede desde la parte alta del desfiladero.
El origen del nombre del lugar es incierto. Se cree que muchos de los monjes cartujos del vecino Monasterio de Santa María de El Paular, «purgaban» sus pecados en este apartado rincón, que sin duda invita a la meditación.

Según el IGN, el GR-10.1 sigue pegado al arroyo hasta la parte alta del desfiladero, pero lo cierto es que este tramo solo es accesible para los practicantes del barranquismo y el rápel. Nosotros terminamos en la plataforma de madera que hace las veces de mirador de la Cascada principal y el Hueco de los Ángeles.


Con algo de gente pidiendo paso para ocupar nuestra posición de privilegio, iniciamos el regreso volviendo sobre nuestros pasos.

Al llegar al segundo puente sobre el Aguilón, el de madera, abandonamos el camino de ida cruzando el arroyo.

Al otro lado arranca un camino que, tras una breve subida, desciende por la ladera de La Umbría hasta el Camino Viejo de Madrid (GR-10.4). Son unos 1700 m, en los que se disfrutan de unas magníficas vistas del Valle Alto del Lozoya y Peñalara.

Una vez en el GR, giramos por él a la derecha.

En poco más de 1 km en suave descenso, conectamos con la ruta de ida justo antes del primer puente sobre el Aguilón.

Giramos en el cruce a la izquierda y ahora sí, nos desviamos momentáneamente del camino para visitar el horcajo de los arroyos de la Angostura y del Aguilón, donde ambos funden sus aguas para que el primero cambie de nombre y se convierta en el Lozoya. Otro lugar con mucho encanto que bien merece la visita.

Finalmente, tras reengancharnos al camino, volvimos al coche siguiendo la ruta de ida.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido no deja de ser un paseo, más allá del comentado último tramo al mirador, que es un poco más farragoso.

En resumen, una ruta obligada dentro de la Sierra de Guadarrama. Eso sí, mejor buscar un día entre semana o que haga malo para evitar el gentío 😭. Desde mi punto de vista no es la cascada más bonita de la sierra, y es mejor el entorno del Aguilón y el desfiladero que la cascada en sí, pero aún así es un paraje sumamente espectacular. El acceso desde este punto de la M-604 es una buena alternativa cuando esté cerrado o lleno el de Las Presillas. La ruta se puede hacer en los dos sentidos, pero para mi es mejor en sentido horario porque la subida por el río es más bonita.