FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Monte de Valsaín, Real Sitio de San Ildefonso, Reserva Natural Fluvial Alto Eresma, Valle del Eresma, Sierra de Guadarrama - Sistema Central.
DESDE: Valsaín (1180 m), Real Sitio de San Ildefonso, Segovia.
CERCA DE: Valsaín, La Pradera de Navalhorno, La Granja de San Ildefonso, Palazuelos de Eresma.
ÉPOCA DE REALIZACIÓN: diciembre de 2025.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 18,73 km. Desnivel acumulado positivo: 313 m. Desnivel acumulado negativo: 313 m. Cota máxima: 1353 m. Cota mínima: 1173 m. Tiempo empleado: 5 h 06 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints) Tiempo en movimiento: 4 h 05 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: 4 fuentes (del Cardo, de la Canaleja, de Maximino y del Cañito de San Pedro). Se cruza el Río Eresma, los Arroyos del Guindo, del Tesoro, de las Pamplinas, Minguete, de Camaliebre, de la Boca del Asno, de Citores y de Peñalara, y algún que otro riachuelo.
TIPO DE FIRME: sendero.
SEÑALIZACIÓN: la Senda Real está señalizada con marcas y flechas azules, pero de forma muy deficiente. Marcas del GR-10.1.
ITINERARIO:
Valsaín (1180 m), Monumento a los Carreteros – Ruinas del Palacio Real de Valsaín – El Parque – Río Eresma, puente sin nombre – Senda del margen izquierdo del Río Eresma – Represa del Río Eresma – Puente de los Canales – Puente de La Playita – Senda de las Pesquerías Reales – El Plantío – Vado de la Reina – Vuelta de los Perales – Pradera de los Piñones, Pinar de Los Asientos – Puente de Navalacarreta – Peña de la Barca, Silla del Rey o El Tobogán de Piedra – Cañón de la Boca del Asno – Mirador de las Pozas del Eresma – Puente de la Boca del Asno – Fuente del Cardo – El Hoyo – Puente de Los Vadillos – Batán de Vargas – Poza o Baños de Venus – Puente sobre el Arroyo Minguete – Carretera Forestal de la Fuente de la Reina y el GR-10.1 – Puente de la Cantina – Fuente de la Canaleja – Senda de las Pesquerías Reales – Batán de Vargas – Área Recreativa Boca del Asno – Mirador de las Pozas del Río Eresma y el Cañón de la Boca del Asno – Área Recreativa Los Asientos – Fuente de Maximino – Puente de los Canales – Puente de Balsaín.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Camino de las Pesquerías Reales: remontando el Río Eresma desde Valsaín hasta el Puente de la Cantina
EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Sierra de Guadarrama
El Río Eresma, otrora llamado “Río Areva”, es un río castellano perteneciente a la demarcación hidrográfica del Duero. Su nombre deriva de la voz ibera «Iri-sama», que significa «que rodea a la ciudad grande», haciendo referencia a la localidad segoviana de Coca (la “Cauca Vaccea“). Nace en el Valle de Valsaín, en la vertiente norte de Sierra de Guadarrama, de la confluencia de varios arroyos que descienden por las laderas de Peñalara, Siete Picos y el Montón de Trigo. En su tramo alto recibe también el nombre de Río Valsaín o Balsaín. Tras un curso de 134 km de longitud, en el que atraviesa las provincias de Segovia y Valladolid, entrega sus aguas al Adaja en Matapozuelos.
La Senda de las Pesquerías Reales es una calzada construida en el margen izquierdo del Río Eresma por orden del Rey Carlos III (1716-1788), con el fin de poder dar rienda suelta a su afición a la pesca de la trucha. Apodado «el Político» o «el mejor Alcalde de Madrid», Carlos era hijo de Felipe V, el primer Rey Borbón de España, al que le debemos, entre otras cosas, las fuentes y la decoración versallesca del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso. Las obras comenzaron en 1767 y fueron costosas, ya que hubo que talar árboles, levantar muros de piedra para la contención del terreno, hacer pontones y pesqueros a modo de escalinatas, y construir represas para oxigenar el agua y mejorar las condiciones de crianza de las truchas. El camino fue inaugurado en el año 1769 y originalmente tenía 9 km de longitud, los que había entre el Puente Nuevo de Segovia y la confluencia de los Arroyos del Telégrafo y Minguete. Tal y como está definido en la actualidad, el recorrido tiene 13 km de longitud y va desde el Puente de Nuevo de Segovia, que cruza el Embalse del Pontón Alto a las afueras de La Granja de San Ildefonso, y el Puente de la Cantina, ubicado al inicio de las Siete Revueltas de la carretera que sube al Puerto de Navacerrada (CL-601). Discurre en su práctica totalidad por el margen izquierdo del Eresma (definido siempre en el sentido de la corriente), a excepción del pequeño tramo, de poco más de 1 km, que va desde el Puente de Balsaín hasta el Puente de los Canales, en los que la senda va por el margen derecho siguiendo las trazas del Camino de la Máquina. En teoría está señalizada con marcas y flechas azules e incluida como «RV 15.1 Pesquerías Reales» en el directorio de itinerarios oficiales del Área de La Acebeda-Valsaín del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. No obstante, a día de hoy, la señalización es muy deficiente y obliga a tirar de GPS y a llevar la ruta descargada para no confundirse.
LA RUTA:
La ruta de hoy remonta el cauce del Río Eresma por la Senda de las Pesquerías Reales desde Valsaín hasta el Puente de la Cantina, volviendo luego por sendas del margen derecho. El recorrido es circular, por lo que se puede hacer en ambos sentidos. Nosotros lo hicimos en sentido anti-horario, yendo por el margen izquierdo del río y volviendo por el derecho. De esta forma se ven todos los puntos más emblemáticos y hermosos del río a la ida, pues la Senda Real va pegada al mismo, mientras que la vuelta es más anodina, ya que el camino del margen derecho discurre en gran parte por el pinar, algo alejado del cauce. Además, haciéndolo así, el caminar es más dificultoso de ida, pues la senda es más enrevesada, pedregosa y enraizada, y más relajado a la vuelta. Nosotros seguimos fielmente el trazado de la Senda de las Pesquerías a excepción del tramo entre el Puente de Balsaín y el Puente de los Canales, en el que fuimos también por el margen izquierdo del río, por ser más bonito. El tramo final de la senda, entre el Batán de Vargas y el Puente de la Cantina, lo hicimos de bajada, ya que a la ida dimos un rodeo por la Poza de Venus y el Arroyo Minguete, por donde puede que fuese el trazado original de Carlos III.
Partimos de Valsaín o, como se llamaba clásicamente, Balsaín, un pueblo segoviano adscrito al municipio del Real Sitio de San Ildefonso. Dejamos el coche en la calle que hay frente al Monumento a los Carreteros, ubicado en el extremo norte del puente que cruza el Eresma hacia La Pradera de Navalhorno. Comenzamos dirigiéndonos al pie de las ruinas del Palacio de Valsaín, construido por orden de Felipe II y que está en estado deplorable desde el S.XVII debido a un terrible incendio.
En época romana el entorno de Valsaín se denominaba "Vallis Sabinorum". Siglos más tarde fue lugar de caza para la realeza. Alfonso XI (1311-1350) levantó en el lugar una primera construcción con fines cinegéticos, que fue posteriormente ampliada en tiempos de los Trastámara por Enrique III (1379-1406), quien la convirtió en un pabellón de caza llamado la "Casa del Bosque de Segovia". Posteriormente, Enrique IV (1424-1475) la transformó en una fortaleza mudéjar, añadiéndole nuevos edificios menores. Tras varios años sin grandes cambios, Carlos I tuvo la idea de construir allí un palacio para el descanso y recreo de la Corte. El proyecto fue ejecutado por su sucesor, Felipe II (el Rey prudente), concluyéndose en 1562. El complejo, de estilo herreriano, conservaba muy poco del primitivo edificio medieval. A finales del S.XVII, el 22 de octubre de 1682, se produjo un incendio que destruyó el palacio, dejando solo en pie una torre. Aunque hubo planes para reconstruirlo, Felipe V prefirió hacer un nuevo palacio de estilo francés en la vecina Granja de San Ildefonso y el lugar quedó abandonado a su suerte. Aunque recientemente se han estudiado proyectos para reconstruirlo, están a la espera de la decisión administrativa.
Bibliografía: Arquitectura civil. Ruinas del Palacio Real de Valsaín. La Granja, Segovia.
Una puerta abierta en el vallado nos da paso a la zona conocida como El Parque, antesala del Monte de Valsaín. De frente sale un camino que enfila el valle, pero nosotros nos tiramos hacia la izquierda hasta contactar con el río en el punto en el que éste es atravesado por otro puente, hoy clausurado por obras.
Allí encontramos ya una senda de pescadores por la que seguimos a la vera del Eresma pasando por una fotogénica represa.
Unos 200 m más adelante, cruzamos una puerta de torno para acceder al curioso Puente de los Canales. Su estructura de piedra y arco único de amplia luz sustenta parte de los pilares de un antiguo acueducto que servía para abastecer al Palacio de Valsaín. El canal, de madera y recientemente restaurado, tomaba el agua del Arroyo de Peñalara en las inmediaciones de La Máquina Vieja (el primitivo aserradero de Valsaín), ubicado en la otra margen del río. Apoyado en 27 pilares, salva el cauce y luego continúa como un caz a cielo abierto serpenteando por el Parque de Valsaín hasta el palacio. Un escudo, que todavía puede verse en la clave del arco, nos recuerda su vinculación al complejo real erigido por Felipe II.
Pasando bajo sus pilones enlazamos con el Camino de las Pesquerías Reales, que cruza el río por un puente de madera desde la zona conocida como La Playita.
A partir de ahí, la senda discurre agradablemente a la vera del Eresma por la zona de El Plantío, cruzando el Arroyo del Guindo por una pasarela de madera. A la derecha podemos ver, muy bien conservados, los muros de piedra del camino primitivo de Carlos III.
Pasado el Vado de la Reina, donde supuestamente cruzaba el río la realeza, llegamos a la zona conocida como la Vuelta de los Perales, donde el río se bifurca para salvar un pequeño islote de vegetación.
A continuación, frente al Área Recreativa Los Asientos, evitamos tres meandros haciendo un recto por la Pradera de los Piñones, por la que nos adentramos en el Pinar de Valsaín. Su pino silvestre, también llamado pino albar, pino del norte o pino rojo, es el árbol emblemático de la Sierra de Guadarrama. Destaca por su tronco recto y su copa rematada en tonos rojizos, y es una especie muy apreciada por su madera de alta calidad.
De nuevo a la orilla del río y tras un plácido kilómetro, llegamos al rehabilitado Puente de Navalacarreta, con su robusta estructura de piedra y triple arco.
Al pie del mismo, ignoramos un sendero a la derecha que conduce a la Fuente de los Gallegos, hacia el que apunta una flecha roja. Nosotros seguimos de frente pegados al río, que un poco más adelante pasa junto a unos llamativos bolos graníticos antes de llegar a la Peña de la Barca, llamada también en algún mapa la «Silla del Rey» o el «Tobogán de Piedra». Se trata de una curiosa roca granítica, cuya forma recuerda a todas esas estructuras y en la que dicen hay una segunda corona real grabada.
La siguiente estación es La Boca del Asno, donde el Eresma se encañona entre afloramientos de granito, formando pequeños pero enérgicos saltos de agua entre poza y poza. Un tramo de escaleras nos permite encaramarnos a su parte alta y observar la estrecha garganta desde arriba, que otrora le recordó a alguien el interior de la boca abierta de un asno y de ahí el nombre. Un puente, actualmente cerrado por obras, cruza hacia el Área Recreativa de la otra margen, ligada históricamente a la realeza como lugar de ocio y descanso, pero en la que también se han llevado a cabo estudios científicos ornitológicos y botánicos (Castellarnau en el siglo XIX).
Aquí comenzamos el tercio final o alto de las Pesquerías. La senda se torna enseguida un poco más farragosa bajo unos enormes canchos graníticos recubiertos de musgo y el río se vuelve un tanto más vivaracho, regalándonos bonitas estampas.
En el km 6 nos apartamos ligeramente del trazado para visitar la Fuente del Cardo, alimentada por el Arroyo de Navalazarza.
De vuelta en la senda, llegamos a la zona de El Hoyo, donde disfrutamos de un bosque de ribera más florido y colorido, en el que la tiranía de los pinos se quiebra con algún que otro roble y árbol marescente, y en el que vadeamos el Arroyo del Tesoro.
Desde allí rodeamos por su base el Testero de la Fuente que Huele hasta el Puente de los Vadillos, construido en madera sobre pilares de piedra.
Unos 300 m después llegamos al Batán de Vargas, donde juntan sus aguas el Río Eresma y el Arroyo Minguete, que pueden salvarse por respectivos pontones de madera. La senda «oficial» cruza el arroyo y continúa remontando el Eresma por su margen izquierdo hasta el Puente de la Cantina. Nosotros dejamos ese tramo para la vuelta y decidimos dar un pequeño rodeo por el oeste para ver la Poza o Los Baños de Venus. Para ello giramos a la derecha sin cruzar arroyo y seguimos a su vera por una senda perfectamente definida. En apenas 200 m llegamos al bucólico rincón, en el que cuenta la leyenda que la diosa Venus y sus ninfas gustaban de bañarse, pues sus mágicas aguas eran fuente juventud y salud.
Un poco más adelante vadeamos el Arroyo de las Pamplinas y cruzamos el Arroyo Minguete por otro pontón de madera, que muchos confunden con el Puente del Telégrafo. Éste se encuentra un poco más arriba, sobre el horcajo entre los arroyos del Telégrafo y Minguete.
Al otro lado desembocamos el la Carretera Forestal de la Fuente de la Reina, por la que discurre el GR-10.1. Giramos por ella a la izquierda y continuamos por asfalto unos 700 m, hasta tomar un pequeño sendero que sale a mano izquierda y que termina en un torno que da acceso al Puente de la Cantina. Unos metros antes de la puerta giratoria se incorpora por la izquierda la Senda de las Pesquerías Reales. El puente, también llamado «de los Mosquitos» o «de Peña Agudilla», fue construido por Juan de Villanueva a finales del siglo XVIII, reinando Carlos III. A su lado se encuentran los restos de la antigua Venta de los Mosquitos y la Fuente de la Canaleja, también llamada «del Peñón», «de la Cantina» o «de los Tres Caños».
Iniciamos la vuelta deshaciendo un poco lo andado y bajando por el Camino de las Pesquerías Reales hasta el Batán de Vargas, donde ahora cruzamos el Eresma por el pontón.
Al otro lado arranca una senda por la que completamos el descenso, pasando por las Zonas Recreativas de Boca del Asno y Los Asientos. Hasta el Puente de Navalacarreta el camino es ancho y discurre cómodamente por el pinar un tanto alejado del cauce y cruzando los Arroyos de Camaliebre y de Boca del Asno. Del puente en adelante vuelve a ser una senda estrecha por el borde del río, que cruza el Arroyo de Citores y de la que solo nos apartamos ligeramente para pasar por la Fuente de Maximino. Al llegar a La Playita, cruzamos por una pasarela el Arroyo de Peñalara y tras pasar bajo el Puente de los Canales tenemos dos opciones: seguir de frente por el Camino de la Máquina, al que se accede pasando una cancela; o desviarnos a la izquierda por una puerta giratoria para ir más cerca del río. Ambas opciones terminan en el Puente de Balsaín y nosotros escogimos la segunda.
Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad, más allá de que si está mojado hay que tener precaución para no resbalar en raíces y piedras.
En resumen, una ruta preciosa y fácil por el Valle del Eresma, en la que disfrutaremos con la salvaje belleza del río y del Pinar de Valsaín, considerado uno de los más hermosos de España.