Cuenta la leyenda que Gartxot era un bardo navarro de Izalzu que vivió en la Edad Media y que gustaba de cantar trovas sobre la batalla de Roncesvalles, en la que el Emperador Carlomagno sufrió, allá por el año 778, su primera derrota conocida a manos de los vascones. Además, trabajaba como collazo en la cercana abadía de Roncesvalles, por entonces regentada por los monjes franceses de Santa Fe de Conques. Los clérigos quedaron prendados de la prodigiosa voz del hijo de Gartxot, Mikelot, y decidieron convertirlo en un monje cantor en lengua culta. Para alejarlo de las rudimentarias composiciones de su padre, planearon retener al hijo intramuros y convertir a su progenitor en hombre franco, expulsándolo de la abadía. Gartxot se rebeló, liberó a Mikelot y huyó con él a los Montes de Izalzu. Al ser sitiado por el merino mayor, decidió matar a su hijo antes de que lo capturasen. En castigo por su horrendo crimen, fue condenado a morir en la hoguera. Al final, la pena le fue permutada por vivir emparedado en una cavidad rocosa del Monte de Elkorreta, donde se alimentaba de los granos de trigo que le llevaban las palomas. En abril del año 1110, cuando iba a ser liberado, Gartxot murió de hambre, sed y penalidades.
Esta semana os invito a conocer la ruta que lleva el nombre de este malogrado trovador, una circular por los montes de la vertiente norte del Valle de Anduña y las estribaciones meridionales de la Sierra de Abodi. En total, algo menos de 13 km, con unos 600 m de desnivel positivo y sin dificultad técnica. Se trata de una de las mejores rutas de la frondosa Selva de Irati, el que dicen es el segundo hayedo más grande de Europa. Quizá es menos conocida que las del Valle de Aezkoa, Irabia o el Paseo de los Sentidos, pero es un itinerario mágico y lleno de encanto, que nos cautivará por la belleza de los senderos, hayedos, cascadas y vistas. Lo ideal es hacerla en otoño para disfrutar del cromatismo, aunque fuera de esta época tiene la ventaja de caminar en soledad, todo un lujo.

El recorrido parte de Izalzu (803 m), un pequeño pueblo navarro ubicado a unos 3,5 km de Ochagavía, en la vertiente septentrional del Valle de Salazar y a orillas del Río Anduña. Su nombre, de origen vasco, significa «hondonada de abetos» y en él son de destacar la Iglesia de la Asunción, un bonito templo de estilo gótico que data del S.XVI, el puente de piedra y la Estatua de Gartxot.




El primer tramo de la ruta, de poco más de 1 km, discurre por la carretera N-140 en dirección a Ustzarroz y el Puerto de Larraun. En el punto kilométrico 39,2 vemos a mano izquierda la salida del sendero, que comienza ascendiendo duramente por los Hayedos de Goimendi y Laurribarrea, pasando por una gran haya centenaria y un antiguo nido de ametralladoras.




Sobrepasada la cima del Alto de Goimendi (1132 m), que dejamos arriba a la derecha, la pendiente nos da un respiro en una extensa pradera (1108 m), magnífico Mirador del Pirineo navarro-aragonés.

Al fondo de la misma retomamos la subida, aunque más suave, por una nueva mancha arbórea, el Hayedo de Krutxea, ubicado sobre el Barranco de Artoleta.


Tras la intersección con un sendero que conecta con el Camino de Koleto, la senda gira hacia el O y discurre por la falda sur de los Montes Gaztambidea y Abodi. Por ella se desprenden un par de arroyos, la Regata de Petramberroa y el Barranco de Moive, que en su descenso forman dos preciosas chorreras al borde del camino: la Cascada Ripalda y la Cascada la Salera, respectivamente. Entre ambas, en la zona conocida como La Txeta, hemos de obviar un ramal a la derecha que sube a la cima del Abodi.





Entre los dos chorros de la Cascada la Saleta vadeamos el arroyo con ayuda de una cuerda fija y un poco más adelante nos topamos con una bifurcación. La senda sigue por la derecha hacia Izalzu, pero si queremos pasar por la Cueva de Elkorreta o de Gartxot, que queda unos 200 m más arriba y donde, según la leyenda, paso el bardo su cautiverio, debemos ir por la izquierda.




Para retomar la senda hay dos opciones: deshacer lo andado hasta la bifurcación o, como hicimos nosotros, realizar una pequeña y fácil trepada y reengancharnos a la misma por encima de la cueva. Desde este punto, el más alto de la ruta (1300 m), disfrutamos de una magnífica vista del Valle de Anduña y el Barranco de Moive. Dicen que en los días claros se ve incluso el Moncayo hacia el SO.

El descenso a Izalzu discurre primero por un pinar con bastante pendiente, luego más tranquilamente por una zona de pastos, desde la que podemos divisar hacia el E las cumbres pirenaicas del Parque Natural de los Valles Occidentales, y finalmente por el Hayedo de Betatu Berri y el bosque de Ontxola.







Descubre más detalles acerca del recorrido y de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog y de Wikiloc:
Ruta de Gartxot desde Izalzu (Selva de Irati)
La ruta en Wikiloc

Bonita ruta y bonita Leyenda
Muy interesante, como siempre.
Gracias Ángel, como siempre.