De El Muyo a las Cabezas Grande y Chica por el Valle del Plantío, el Puerto de los Infantes y la Cascada del Arroyo de la Hoz

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 6.
ZONA: Tierra de Ayllón, Sierra de Ayllón nororiental (entre el Parque Natural del Hayedo de Tejera Negra y la Sierra de Pela). Provincia de Segovia, límite con Guadalajara.
DESDE: El Muyo (1285 m), provincia de Segovia.
CERCA DE: El Muyo, Serracín, Becerril, Madriguera.
ÉPOCA DE REALIZACIÓN: julio de 2016.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: bajo.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN: Longitud: 12,16 km. Desnivel acumulado positivo: 441 m. Desnivel acumulado negativo: 441 m. Cota máxima: 1598 m. Cota mínima: 1219 m. Tiempo empleado: 3 h 49 min (con calma y paradas para fotos y comer algo).
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: se cruzan los arroyos de la Hoz, Plantío y de los Pilones de la Dehesa.
TIPO DE FIRME: pista forestal, campo a través en la cuerda entre el Collado Intermedio y Cabeza Grande.
SEÑALIZACIÓN: no.

ITINERARIO:
El Muyo (1285 m) – Valdenegral – Las Laderas – Los Manizales – Collado de las Cabezas (1563 m) – Cabeza Grande (1598 m) – Cabeza Chica (1565 m) – Puerto de los Infantes (1484 m) – Cuesta de Revientaburras – Cascada de la Hoz – Collado de la Solana (1415 m) – El Muyo.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías) en el siguiente enlace de Wikiloc:
De El Muyo a las Cabezas Grande y Chica por el Valle del Plantío, el Puerto de los Infantes y la Cascada del Arroyo de la Hoz

EL ENTORNO Y LAS MONTAÑAS:
Descubre más acerca de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Sierra de Ayllón
Ayllón nororiental

La Tierra de Ayllón
El Muyo
Cabeza Grande, Cabeza Chica

LA RUTA:
La ruta de hoy es una circular entre El Muyo, Cabeza Grande, y Cabeza Chica, subiendo por el Valle del Plantío y bajando por el Puerto de los Infantes y la Cascada de la Hoz.

Partimos de El Muyo (1285 m), uno de los pueblos negros de la Tierra de Ayllón, llamados así por ser la pizarra el elemento fundamental empleado en la construcción de sus muros, tejados y pavimentos. Dejamos el coche en su extremo E, en la confluencia de los caminos de Serracín, Madriguera y el Puerto de los Infantes.

Arrancamos por un camino que sale en dirección E, que inicialmente desciende hasta cruzar los Arroyos de la Dehesa, de la Hoz y del Plantío. El primero, seco, junto a un redil, y los otros dos, un poco más adelante, con muy poca agua en época estival. A continuación, subimos por la zona de Valdenegral y Las Laderas, pobladas de jaras y pinos jóvenes.

Tras pasar una cancilla, el camino da paso a un ancho cortafuegos que conduce al Alto de la Torrecilla, pero nosotros giramos a la derecha en una bifurcación para enfilar hacia la Cuerda de las Cabezas. A partir de ahí, afrontamos una suave pero constante subida por el margen oriental del Valle del Plantío, dejando a la derecha el depósito de agua de Los Manizales. Antes y después del mismo, salen dos ramales la izquierda, que hemos de ignorar.

En la cabecera del valle abandonamos el camino, que continúa por la ladera norte de las Cabezas hacia el Puerto de los Infantes. Por él podríamos acortar la ruta, pero nosotros preferimos ir por la cuerda, que marca el límite entre las provincias de Segovia y Guadalajara. La alcanzamos, con una corta y fácil subida campo a través, en el Collado de las Cabezas (1563 m), que separa Cabeza Grande de Cabeza Erial.

Girando a la derecha y pasando por las ruinas de un antiguo chozo de piedra, coronamos la alomada cima de Cabeza Grande (1598 m), un buen mirador sobre el Valle del Lillas.

Tras bajar a un collado intermedio (1545 m) y con otro arreón, nos plantamos en Cabeza Chica (1565 m), desde la que podemos ver hacia la derecha la Tierra de Ayllón y El Muyo.

Desde allí, paralelos a la valla que hace de linde interprovincial, bajamos al Collado del Puerto de los Infantes (1484 m). Este alto, a caballo entre la Sierra de Tejera Negra (Guadalajara) y la Tierra de Ayllón (Segovia), y de nombre un tanto redundante («collado» y «puerto» significan realmente lo mismo), tiene una curiosa leyenda detrás.

Corría el año 1162, cuando un noble hidalgo ayudó al por entonces rey niño de tan sólo 7 años, Alfonso VIII, a escapar del acoso de su tío y enemigo Fernando II. Para ello, lo sacó con sigilo del Palacio Real de Soria y lo trasladó a villas leales de Castilla, primero al Castillo de San Esteban de Gormaz, luego a Atienza y desde allí a Ávila, que desde entonces se llama “Ávila del Rey” o “Ávila de los leales”. El peligroso traslado desde la localidad arriacense de Atienza a Ávila tuvo parada en Segovia y fue realizado por unos osados arrieros de Atienza en siete legendarias jornadas. En su travesía hacia la llanura segoviana, tuvieron que atravesar forzosamente la Sierra de Ayllón oriental y lo hicieron ni más ni menos que por el hoy conocido como «Puerto de los Infantes”.

A mano izquierda pasa un pista que baja a Cantalojas y al Río Lillas, y de frente, la cuerda continúa hacia el Pico Valdebecerril. Al otro lado de la cancela, llega por la derecha el camino que habíamos dejado anteriormente. Nosotros seguimos por el que arranca en dirección NO, que desciende, primero de forma tendida y luego por la empinada Cuesta de Revientaburras, hasta la Cascada de la Hoz, ligeramente apartada del camino.

El salto está originado por el Arroyo de la Hoz o Río Cobos, que nace un poco más arriba de la confluencia del Arroyo del Horcajo y otro riachuelo que baja por la falda E del Valdebecerril. Tras pasar por el Manantial del Guijo, el arroyo se topa en su descenso con la Peña del Batán y se desliza entre sus rocas originando una chorrera larga y escalonada. El último salto, que es el que vemos, tiene unos 5 m de altura y termina en una sombría poza conformando un rincón de gran belleza, aunque el aspecto del mismo puede variar obviamente en función de la época del año.

Unos 150 m más adelante, cruzamos por un puente el Arroyo de la Hoz y volvimos a subir hasta el Collado de la Solana (1415 m).

Obviando el Camino de la Sierra o de Serracín, que sale hacia la izquierda, continuamos de frente y en poco más de kilómetro y medio de suave bajada, llegamos de vuelta al pueblo.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad.

En resumen, una ruta bonita y fácil para hacer con niños, con el aliciente de visitar una bonita chorrera y con grandes vistas desde los cerros del Valle del Lillas. La idea de la ruta…de Laura y Fernando, excelentes anfitriones en Madriguera.