Por la Senda del Belelle entre el Muiño do Barreiro y el Área Recreativa de Río Cuberto

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro.
ZONA: Fraga del río Belelle.
DESDE: Lugar de Martín, A Capela.
CERCA DE: Fene, San Marcos, A Capela, Neda.
ÉPOCA: agosto de 2022.
ÉPOCA RECOMENDADA: cualquiera.
TIPO DE RUTA: lineal, ida y vuelta.
NIVEL DE DIFICULTAD: bajo.
Datos descargados de GPS SUUNTO Fénix 7: Long: 8,38 km. Desnivel acumulado positivo: 195 m. Desnivel acumulado negativo: 195 m. Cota máxima: 363 m. Cota mínima: 267 m. Tiempo: 2 h 38 min (con paradas para hacer fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 2 h 05 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: Se cruza el Río Belelle y el Rego da Graña.
TIPO DE FIRME: sendero, pista asfaltada (apenas 200 m).
SEÑALIZACIÓN: marcas blancas y azules de la Senda del río Belelle, y blancas y rojas del GR-55 (Ruta do Medievo).

ITINERARIO:
Lugar de Martín (A Capela) – Muíño de Barreiro, Lugar de Penauguiña – Puente de Penauguiña (río Belelle) – As Galladas – Rego da Graña – Santa María de Cabalar – As Costeiras – O Veigón – Puente sobre el río Belelle – Río Cuberto – Área Recreativa de Río Cuberto, y vuelta por el mismo camino.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Por la Senda del Belelle entre el Muiño do Barreiro y el Área Recreativa de Río Cuberto

EL RÍO:
El Belelle es un río de la provincia de La Coruña. Nace en el Barranco de la Cernada, al pie de O Pico Vello y el Monte Fontardión, en la vecindad de San Martiño de Goente (concello de As Pontes de García Rodríguez). Discurre por los municipios de A Capela, Fene y finalmente, Neda, donde desemboca en la ría de Xuvia-Ferrol. A lo largo de su curso, de unos 27 km de longitud, da cobijo a distintas zonas de gran riqueza paisajística y ecológica. Especial mención merecen su cascada, conocida como «A Fervenza», un espectacular salto de agua de más de 40 metros, y la preciosa fraga por la que discurre su cauce medio y bajo. Históricamente, el río Belelle ha destacado por su idoneidad para la pesca de la trucha y ha sido de gran importancia económica para la comarca ferrolana, al ser fuente de luz (central hidroeléctrica del Monte Marraxón, Neda), de blancura (lavado de las velas de los buques en el S.XVIII), de agua (para Ferrol y otras parroquias) y de pan (molinos harineros para la elaboración del famoso «Pan de Neda»).

LA RUTA:
La ruta de hoy accede al Belelle desde el Lugar de Martín y recorre la senda que acompaña al río entre el Muíño do Barreiro y el Área Recreativa de Río Cuberto.

Partimos del Lugar de Martín, en A Capela, a donde llegamos desde San Marcos por carreteras secundarias. Dejamos el coche en la salida SE de la aldea. Comenzamos dirigiéndonos hacia el centro de la misma, donde abandonamos la pista asfaltada tomando un camino que sale a la derecha en dirección al Belelle.

En la bajada nos encontramos un par de bifurcaciones, en las que continuamos por el ramal de la izquierda. Sobreimpresionadas en los troncos de los árboles, empezamos a ver dos tipos de marcas que nos van a acompañar durante todo el recorrido: las blancas y azules de la Senda del río Belelle y las blancas y rojas del GR-55. Por este último discurre la llamada Ruta do Medievo, una travesía de más de 90 km que une Mandeo (Betanzos) con San Andrés de Teixido (Serra da Capelada), y que en el tramo entre el Muíño de Barreiro y Formariz comparte trazado con la Senda del Belelle. A los 800 m, llegamos a una de las joyas del Belelle, el Muíño do Barreiro, ubicado en el Lugar de Penauguiña, junto a un puente de piedra por el que cruzamos el río.

Muíño do Barreiro

Este molino de agua data de finales del S.XIX (año 1883) y estuvo en funcionamiento hasta 1960 aproximadamente. Se trataba de un molino privado «de Maquía», es decir, los vecinos traían aquí sus cereales (mijo, avena, centeno y trigo) y el molinero les daba la harina quedándose a cambio una parte del grano (la llamada «maquía», generalmente un 10%).

Al otro lado, el camino asciende brevemente por la zona de As Galladas y luego baja para cruzar el Rego da Graña. Pasado éste, encontramos una bifurcación en la que seguimos por la izquierda, hacia donde apunta un letrero de la «Ruta dos Castelos e Mosteiros».

Tras unos 600 m caminando por el margen derecho del río pero sin casi verlo, desembocamos en una pista asfaltada. Continuamos por ella hacia la izquierda y en apenas 100 m, justo antes de un puente que da acceso a la Parroquia de Santa María de Cabalar, nos desviamos por un sendero que sale a la derecha.

A partir de ahí, nos adentramos en uno de los tramos más espectaculares del cauce del Bellelle, plagado de rincones realmente bellos. Primero, por As Costeiras, frente a Os Carballás y Santa María de Cabalar.

Después, por la zona de O Veigón, bajo la ladera del Monte da Chabola.

Luego el río hace un pequeño meandro hacia el S para recibir al Rego do Teixo, que baja a su encuentro desde A Fraga Vella.

Pasado éste, el sendero se bifurca y tomamos el ramal de la derecha, que gana altura alejándose un poco del cauce, para luego volver a su vera y cruzar el río por un puente.

En la otra orilla, continuamos río abajo y enseguida nos topamos con otra bifurcación.

La Senda del Belelle y la Ruta do Medievo van por la izquierda, pero merece la pena ir por la derecha, sobrevolando el río, para no perdernos el curioso fenómeno del Río Cuberto. Se trata de un corto tramo del cauce, unos 150 m, en el que el Belelle no es visible, ya que, incluso en épocas de gran caudal, desaparece bajo unos enormes bolos graníticos.

Bajando por una rampa un tanto resbaladiza, alcanzamos de nuevo el nivel del Belelle, que como por arte de magia resurge entre las rocas.

Y unos metros más adelante, llegamos al Área Recreativa de Río Cuberto, donde el río recibe las aguas del Rego Castelo antes de alejarse bajo el Puente de Formariz.

Aunque se puede volver por carretera haciendo la ruta circular, nosotros preferimos evitar el asfalto y lo hicimos por el mismo camino de la ida.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad.

En resumen, un agradable y bucólico paseo por uno de los tramos más hermosos del río Belelle.