FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4 y Mapa excursionista y turístico del Alto Sil.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700.
ZONA: Sierra de Gistredo, Alto Sil, Bierzo Alto, Montes de León.
DESDE: Salentinos (1185 m), provincia de León.
CERCA DE: Salentinos, Páramo del Sil, Toreno.
ÉPOCA: junio de 2025.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: alto.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 27,47 km. Desnivel acumulado positivo: 2068 m. Desnivel acumulado negativo: 2068 m. Cota máxima: 2136 m. Cota mínima: 1169 m. Tiempo empleado: 14 h 14 min (con paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 6 h 31 min.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Crampones, piolets (con nieve y hielo).
AGUA: 3 fuentes en Salentinos, Fuente Brañaviechos y Fuente de la Merendiesa. Se cruza el río de Salentinos o de la Tejera y los arroyos de la Bobia, de las Cortichinas, de Sagonis y de las Chávanas.
TIPO DE FIRME: sendero, senda cimera, trocha.
SEÑALIZACIÓN: balizas blancas y amarillas del PR-LE 45. Hitos aislados en la cuerda. Letreros de ls "800 Tseras".
ITINERARIO:
Salentinos (1185 m) – Puente sobre el Río de Salentinos (I) – PR-LE 45 – Cascada de las Chávanas – Refugio de pastores y Fuente de las Chávanas – Puente sobre el Río de Salentinos (II) – Braña de Salentinos – Refugio de la Braña de Salentinos (1420 m) – Teso de Los Griegos (1540 m) – Braña de la Merendiesa – Alto de la Fatirona (1827 m) – Alto de la Carranca (1887 m) – Pico Lago o Chao (2046 m) – Pico Braña la Peña (2096 m) – Precima oriental de Braña la Peña (2062 m) – Peña de Valdeiglesia o Pico Valdeiglesias (2136 m) – Alto de los Grillos (1953 m) – Collado de Terrafracio (1805 m) – Pico de la Rebeza o Peña Carnicera (2034 m) – Boqueta de la Robeza o de la Rebeza (1957 m) – Pico de la Cernella o La Cerneya (2117 m) – Alto de Fana Lisa (2087 m) – Peñas del Infierno (2062 m) – Pico Catoute (2112) – Collado Catoute (2026 m) – Alto de las Calánganas (2049 m) – Alto de Calogán o de la Mayada (2039 m) – Pico de Fana Rubia (2006 m) – Campa de los Corros (1923 m) – Alto de los Corros (1989 m) – Campa del Abranal (1915 m) – Alto del Abranal (1985 m) – Peña Roguera o Noguera (1999 m) – Collado de La Bóveda (1891 m) – Pico Bóveda o Alto de La Bobia (1942 m) – Collado de Sunida o Chonida (1794 m) – Alto de Chonida (1839 m) – El Chamazal – Valle de Sonida – La Campa – Puente sobre el Río de Salentinos (III) – Salentinos.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Ruta ‘800 Tseras’, Integral Sierra de Gistredo desde Salentinos: Valdeiglesia, Cernella, Catoute y otras 14 cumbres bercianas
EL ENTORNO:
Descubre más detalles acerca de la zona y las montañas en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Sierra de Gistredo
Alto de la Fatirona, Alto de la Carranca, Pico Lago o Chao, Pico Braña la Peña, Pico Valdeiglesia, Alto de los Grillos, Pico de la Rebeza, Pico de la Cernella, Pico Catoute, Alto de las Calánganas, Alto de Calogán o de la Mayada, Pico de Fana Rubia, Alto de los Corros, Alto del Abranal, Peña Roguera o Noguera, Pico Bóveda o Alto de La Bobia, Alto de Chonida
LA RUTA:
La ruta de hoy es la Integral de la Sierra de Gistredo, una circular desde Salentinos que recorre 17 cumbres, 9 de ellas de más de 2000 m de altitud. El nombre de «800 Tseras» es en honor al atleta olímpico Saúl Ordoñez, natural de Salentinos y plusmarquista nacional de 800 m, quién junto al Consejo Comarcal del Bierzo ha definido, señalizado y limpiado el difícil recorrido. El objetivo que persiguen con esta iniciativa es promocionar la sierra y presentarla como un magnífico escenario para el entrenamiento de deportistas de alto nivel.
Partimos de Salentinos (1185 m), un precioso y recóndito pueblecito berciano, ubicado en el fondo del valle que lleva su nombre y final de trayecto de la carretera LE-4313, que lo une a Páramo del Sil. A la entrada del mismo, junto a una fuente, vemos un cartel que anuncia el Pico Catoute, cuya cima asoma tímidamente en la lontananza por encima de la arista de Los Fueyos. La aldea es característicamente longilínea, con sus casas dispuestas a lo largo de unos 500 m por el margen derecho del río. Dejamos el coche en el medio, en un entrante que hay a la derecha junto a un antiguo molino y un puente de madera. Al otro lado de mismo hay un agradable merendero y otra fuente donde nos podemos abastecer de agua.
Al fondo del pueblo giramos a la derecha y cruzamos por otro puente el Río de Salentinos, también llamado de la Tejera. Un panel informativo nos describe el PR-LE 45, una senda que une Colinas del Campo con Salentinos pasando por la cima del Catoute, y cuyas trazas vamos a seguir inicialmente.
El camino arranca como una pista ganadera que remonta el valle por el margen izquierdo del río. Tramos de subida se alternan con otros de descanso, con lo que es muy llevadero. Inicialmente cruzamos los arroyos de la Bobia y de las Cortichinas (secos en verano), entre los que hemos de ignorar un sendero a mano derecha que sube a La Bobia. A continuación, un paso canadiense nos da acceso a la Fuente Brañaviechos, y tras dejar a la izquierda un ramal que baja al río, caminamos a la sombra por un bonito bosque de serbales, robles y abedules.
Al final de una larga recta en la que se abre el valle, obviamos otro ramal que se dirige ladera arriba y pasamos sobre el Arroyo de las Chávanas, también llamado “de Chavanes” o “de las Llávanas” (“lajas de piedra” en leonés clásico). Este riachuelo, que se desprende desde la ladera N de Los Corros y el Fana Rubia, forma en época de deshielo una preciosa cascada al lado del camino, hoy todavía visible.
Escasos metros más adelante encontramos a mano derecha la fuente de las Chávanas (año 1970) y sobre ella, el refugio de pastores del mismo nombre.
Un poco más arriba, tras pasar bajo los canchales de la ladera de Forcada y Abesedo y atravesar otra cancela, llegamos a la vera del río y unos 300 m después, lo cruzamos por un puente que da acceso a la Braña de Salentinos, sobre el que vemos el Refugio de la Braña (1420 m).
Pasado éste, encontramos una bifurcación señalizada. El PR sigue de frente por delante de otro chozo privado en busca del Catoute y nosotros por la izquierda hacia el Valdeiglesia y el Chao.
El nuevo sendero arranca con exigente pendiente, regalándonos una bonita vista atrás de la braña y los picos circundantes. Son apenas 500 m duros, porque al alcanzar el Teso de Los Griegos la cosa suaviza, al tiempo que divisamos al fondo el Pico Lago o Chao, que identificamos, forzando la vista, por el blanquecino geodésico que lo corona.
Progresando por el margen izquierdo de la Reguera de las Caranganas, llegamos a la Braña de Merendiesa, donde encontramos algunas vacas pastando.
En este punto la senda se difumina un poco entre el pasto, pero girando a la izquierda enseguida la reencontramos para pasar junto a una fuente sin caño, delimitada por troncos y piedras.
Desde allí continuamos subiendo por terreno favorable hasta el Alto de la Fatirona (1827 m), señalada por dos hitos gigantes y primera cumbre relevante de la ruta. Desde ella se tiene una gran vista de la cuerda principal de la Sierra de Gistredo totalmente desplegada.
Allí viramos hacia el NO y tras dejar a la izquierda un temprano ramal señalizado hacia Valseco, llegamos fácilmente al Alto de la Carranca (1887 m), una cumbre un tanto anodina, antesala de los grandes dosmiles del cordal.
El primero de ellos es el Pico Chao o Lago (2046 m), cuya cima, señalada por el comentado vértice geodésico, alcanzamos tras unos feroces 600 m. Tanto desde la subida como desde el pico tenemos una muy buena vista hacia el O del Embalse de Matalavilla.
Tras una efímera bajada, retomamos la subida con similar pendiente hasta el Pico de Braña la Peña (2096 m), cabecera de una escarpada arista, denominada Penas de Braña la Peña, que se desprende en dirección N hacia la Peña del Corazón y el Valle de Valseco. Poco antes de la verdadera cima encontramos un pequeño panel solar conectado a una antena de datos.
Desde allí continuamos hacia el O pasando por un cerro sin nombre, precima oriental de Braña la Peña, y tras perder ligeramente altura, afrontamos la ascensión a la Peña de Valdeiglesia o Pico Valdeiglesias (2136 m), techo de la Comarca de El Bierzo y de la Sierra de Gistredo. La cima queda unos 200 m apartada de la senda, que sigue hacia el Catoute, por lo que hay que desviarse ligeramente. Desde ella tenemos una muy buena vista de los vecinos picos que rivalizan con ella en altitud, la Cernella y el Catoute.
El descenso es fácil hasta un gran hito que hay poco antes de que se incorpore por la izquierda el sendero que sube desde Salientes, la aldea que vemos abajo a la izquierda.
A partir de ahí la cosa se complica un poco. Primero, por un paso rocoso que antecede al Alto de los Grillos (1953 m), cuya cima tampoco es cómoda al estar tapizada por una pedrera.
Y después, porque el brezo y las retamas amenazan con tapar la senda durante un tramo, aunque ésta vuelve a mostrarse diáfana en la bajada final al Collado de Tierrafracio (1805 m). Si quisiésemos acortar la ruta, en este punto podemos hacerlo, porque hacia la derecha sale una senda que desciende al Campo de La Veiga y conecta con el PR-LE 45.
Nosotros seguimos subiendo de frente para iniciar el recorrido por la cuerda del Macizo del Catoute, cuya primera cumbre es Peña Carnicera o Pico de la Rebeza (2034 m). La senda no pasa por la cima, sino que ataja en diagonal hasta la Boqueta de la Robeza (1957 m), pero se puede ascender a ella atrochando por la cuerda. Desde arriba divisamos en dirección NE dos preciosos dosmiles de Gistredo que quedan excluidos de la cuerda principal: La Peñona de Brañalibrán y el Tambarón; y abajo, hacia el SE, las Lagunas de la Rebeza o «de la Robeza», como se les llama en los mapas clásicos.
Tras un empinado descenso hasta el collado, desde el que se puede acceder a las lagunas, afrontamos la ascensión al Pico de la Cernella (20117 m) o La Cerneya. Son unos 600 m duros por la fuerte pendiente, pero sin dificultad técnica. La cima, señalada por un sencillo hito y un incompleto vivac, goza también de unas estupendas vistas, que hacen honor a su condición de segunda cumbre más alta de la sierra.
El siguiente tramo de la cuerda es el más espectacular y alpino de la ruta. De entrada transitamos cómodamente por el Alto de Fana Lisa (2087 m), cima secundaria de La Cerneya, desde la que tenemos una vista privilegiada de la cumbre del Catoute, afilada y escarpada desde este lado.
El ataque final a la misma lo iniciamos en un pequeño collado (2019 m) que hay un poco más abajo (2019 m). Entre nosotros y el pico se interponen las llamadas Peñas del Infierno (2062 m y 2087 m), que se salvan por la izquierda con más facilidad de la esperada y entre las que ascienden los canales más atractivos de la cara NO.
Lo más difícil es el final, una trepada de 40 m, facilitada porque hay buenos agarres en la piedra estriada (grado I, II-). Hacia la derecha es un tanto aérea, pero no hay por qué asomarse, y es conveniente no fiarse de algún paso térreo ni del traicionero y resbaladizo cervuno. En condiciones invernales, la dificultad es mayor y hay que extremar las precauciones, ya que es un paso propenso a accidentes.
Lo primero que encontramos en la cima del Catoute (2112 m) al acceder desde esta lado es una pequeña hornacina de piedra, en la que, desde el año 1970, la Peña de Montañeros Gistredo instala un Belén cada Navidad. En el punto más alto hay un vértice geodésico de hierro oxidón con el nombre del pico y un buzón de montaña. Las vistas, se mire a donde se mire, son impresionantes. A nuestros pies, los Valles de Salentinos o de la Tejera (al NO), del Susano (al SE) y de Cercedo Triseo (al S). Hacia el NE, la arista hacia La Cerneya y detrás, el Macizo de las Ubiñas. Y hacia el O, la sucesión de picos que vamos a recorrer a continuación para volver a Salentinos, por detrás de los cuales se divisan en la lejanía Los Ancares.
El descenso lo hicimos por la arista SO hasta el Collado Catoute (2026 m), siguiendo una senda empinada y pedregosa. Desde el alto sale hacia la derecha una senda que baja por el Valle de Salentinos, por la que también podríamos volver al pueblo simplificando la ruta. Nosotros seguimos de frente hacia el segmento occidental de la cuerda, recorrido por una senda cimera. Los dos primeros picos, el Alto de las Calánganas (2049 m) y el Alto de Calogán o de la Mayada (2039 m), se pasan en un visto y no visto.
La siguiente cumbre, el Fana Rubia (2006 m), es el dosmil más occidental del cordal. Pasar por su cima supone desviarse ligeramente de la senda combinando pequeñas trochas con campo a través y pedreras, por lo que mucha gente la obvia.
Progresando entre matorral bajo y pequeñas pedreras, retomamos la senda para bajar a la Campa de los Corros (1923 m). Abajo a la derecha, vemos la Vertiente de las Chávanas y la Chagunona o Laguna de las Chávanas, todavía con agua a pesar de lo avanzado del verano.
Desde allí subimos al Alto de Los Corros (1989 m), un precioso pico con una escarpada y vertical cara N, que está precedido por tres precimas.
El paso por la siguiente montaña, el Alto del Abranal (1985 m), es totalmente opcional. La senda la deja a la derecha, trazando una diagonal desde la Campa del Abranal (1915 m) hasta Peña Roguera. Nosotros pasamos por ella, subiendo por una trocha más o menos definida. La cima está coronada por una inestable pedrera y hasta hace poco había 5 curiosos hitos piramidales de gran tamaño, pero a día de hoy solo queda en pie 1. Abajo a la derecha hay otra laguna colmatada, la Chagunina, pero en esta época estaba seca y no se identificaba.
El pico vecino tiene una altitud cruel (1999 m) y un nombre controvertido. En los mapas del IGN aparece como “Peña Noguera“, pero en los mapas clásicos del Alto Sil lo llaman “Peña Roguera“. El corto tramo de cuerda hasta llegar a él es bastante farragoso, ya que hay que atrochar negociando un incómodo canchal y sorteando un par de riscos intermedios.
En el posterior descenso retomamos un sendero al uso, que llegando al collado (1891 m) se torna algo más ancho para subir al Pico Bóveda o Alto de La Bobia (1942 m), una montaña embellecida por la característica pedrera de su cara NE. La cima está coronada por un vértice geodésico y un pequeño buzón de montaña bajo la silueta de un oso.
Desde allí continuamos bajando por un camino ancho y pedregoso hasta el Collado de Sunida o de Chonida (1794 m), a la izquierda del cual vemos el Refugio de Pedrosillo y un depósito de agua. Hacia la derecha sale un sendero señalizado por el que también podríamos bajar a Salentinos por la Braña y el Barranco de La Bobia.
Nosotros seguimos de frente, subiendo fácilmente a la última cumbre de la ruta, el Alto de Chonida o de Sonida (1839 m), un excelente punto para contemplar la larga cuerda que hemos recorrido.
Con la fatiga acumulada, la bajada no es nada fácil, ya que el sendero está tapizado por piedras inestables que ponen a prueba los tobillos. El escollo termina junto a una gran peña, que bordeamos por detrás insinuándonos hacia el pinar.
Unos 600 m más adelante, abandonamos definitivamente la cuerda y continuamos bajando por una estrecha senda que sale hacia la derecha y hacia la que apunta un letrero que reza «Salentinos 3,8 km». Enseguida, en la zona de El Chamazal, obviamos un desvío a la izquierda hacia Campona y giramos a la derecha para completar nuestro descenso por el bosque del Valle de Sonida, desde el que puntualmente podemos ver Salentinos.
Una vez abajo, cruzamos por última vez el Río de Salentinos por el puente moderno que hay bajo la Iglesia de San Tirso, entramos en el pueblo y girando a la derecha por la Calle El Santo, llegamos de vuelta al coche.
Desde el punto de vista técnico, he catalogado el recorrido como de «difícil» por 4 motivos;
- por su dureza (27,5 km y casi 2100 m de desnivel acumulado positivo).
- porque el tránsito por la cuerda dista mucho de ser «cómodo senderismo», al ser el terreno pedregoso, enraizado y no faltar las pedreras (Altos de los Grillos y El Abranal)
- por la mencionada ascensión final por la arista NE del Catoute, que aunque no requiere de alardes técnicos, supone trepar con una acusada pendiente lateral.
- y en nuestro caso por el fuerte calor, con temperaturas en torno a 30º C, que nos complicó mucho la cosa.
En resumen, una travesía fantástica por una sierra tan desconocida como hermosa, en la que todavía se puede disfrutar de la montaña en soledad.