FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Sierra de San Lorenzo - Sierra de la Demanda, La Rioja.
DESDE: Estación de Esquí de Valdezcaray (1548 m), provincia de Logroño, La Rioja.
CERCA DE: Ezcaray.
ÉPOCA: julio de 2026.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 16,02 km. Desnivel acumulado positivo: 1070 m. Desnivel acumulado negativo: 1070 m. Cota máxima: 2271 m. Cota mínima: 1553 m. Tiempo empleado: 6 h 10 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 4 h 39 min.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, crampones, piolets (con nieve y hielo).
AGUA: no hay fuentes. Se cruza el Barranco Choricia y otro par de arroyos estacionales.
TIPO DE FIRME: sendero, pista forestal.
SEÑALIZACIÓN: hitos aislados.
ITINERARIO:
Estación de Esquí de Valdezcaray (1548 m) – Pista La Cascada – Telesilla Rehoyo, Cafetería de Valdezcaray – Camino del Collado de Beneguerra – Guilicerra (1929 m) – Collado de Guilzpura (1901 m) – precima (1971 m) – La Cuña (2012 m) – Collado Ormazal (1888 m) – Cabeza Parda (2217 m) – Portillo de Nestaza (2031 m) – Pista Campos Blancos – Telesilla Campos Blancos (2140 m) – Pico San Lorenzo (2271 m) – hombro noroccidental (2141 m) – Telesilla Colocobia (1967 m) – Camino de Colocobia – Collado Porticolato (1948 m) – Camino de Valdezcaray a Tres Cruces – Barranco Choricia – Refugio de Rehoyo (1605 m) – Valdezcaray.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Pico San Lorenzo, Cabeza Parda y La Cuña desde Valdezcaray (Sierra de la Demanda, La Rioja)
EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona en el siguiente enlace de nuestro blog:
Sierra de la Demanda
LA RUTA:
La ruta de hoy asciende al Guilicerra, La Cuña, Cabeza Parda y el Monte San Lorenzo desde Valdezcaray.
Partimos de la Estación de Esquí de Valdezcaray (1548 m), a la que se llega por una carretera que sube desde el precioso pueblo de Ezcaray. Dejamos el coche en la más alta de las varias zonas de aparcamiento habilitadas.
Arrancamos con niebla espesa cruzando un arroyo y subiendo por la pista La Cascada hasta la base del Telesilla Rehoyo, junto al que está la cafetería-restaurante de la estación.
Desde allí continuamos campo a través ladera arriba, paralelos al Telesilla Salegares. Por encima de la caseta superior del mismo, giramos a la izquierda para tomar un estrecha senda que sale en dirección N.
Con otro pequeño arreón de unos 250 m, llegamos a una bifurcación. El ramal de la derecha asciende al Collado Ormazal, por el que luego pasaremos. Continuamos por el de la izquierda, de entrada mal definido, pero que enseguida se torna en un sendero al uso que discurre a media ladera O de La Cuña. Sin apenas desnivel, nos abrimos paso entre brezo y retamas, sobrevolando el Valle del Río Urdanta, afluente por la derecha del Oja.
Tras algo más de 2 km, a la altura de una exigua elevación que vemos a la izquierda, abandonamos el sendero, que sigue de frente hacia el Collado de Beneguerra. A la derecha, un hito en el suelo marca la salida de una estrecha senda por la que encaramos la ladera, trazando zetas y disfrutando cada vez de mejores vistas del valle.
Rondando la cota 1900 m, alcanzamos la cuerda de la Sierra de San Lorenzo, recorrida por una senda cimera. Nuestra circular sigue por la derecha hacia el Cerro La Cuña, pero no nos pudimos resistir a subir al cerro de la izquierda, el Guilicerra (1929 m). La cima, a la que llegamos en poco más de 200 m en ligera pendiente, está coronada por un sencillo hito, un buzón de montaña y 2 placas.
Deshaciendo lo andado, continuamos ahora hacia el Collado de Gulizpura (1901 m), desde el que subimos a La Cuña (2012 m) pasando por una precima anónima (1971 m) y sin más dificultad que la pendiente.
La cumbre del dosmil más septentrional del cordal está recubierta por una pequeña pedrera y alberga su correspondiente hito, un buzón puesto por el Club Mirandés de Montaña en 1975 y una escultura de un antebrazo asiendo una cuerda con mosquetones, puesta en 2014 en recuerdo de un miembro de los «Amigos de Ezcaray».
Desde allí bajamos al amplio Collado de Ormazal (1888 m), a caballo entre Valdezcaray y el Barranco de Escurzuela.
Al fondo del mismo retomamos la subida y enseguida contactamos con la Pista Campos Blancos, que pasa de soslayo por la derecha hacia el Portillo de Nestaza. La ignoramos y seguimos por la cuerda hacia Cabeza Parda (2117 m), la ascensión más dura de la ruta. Son unos 600 m, en los que hay que progresar por un canchal y salvar 187 m de desnivel (pendiente media del 30%). Hay senda pero a veces hay más de una opción, lo que despista un poco. En la cima encontramos un mojón de cemento y un buzón de montaña con una placa con el nombre del pico.
Descendiendo hacia el SO llegamos al Portillo de Nestaza (2031 m), donde ahora sí, nos incorporamos a la Pista Campos Blancos para subir por ella hasta su origen, el final del telesilla del mismo nombre (2140 m). De frente divisamos por primera vez el San Lorenzo, hasta ahora tapado por la niebla, y un poco más a la derecha, su hombro noroccidental.
El ataque final a la cumbre son unos 500 m, exigentes por la pendiente y el terreno, con bastante piedra suelta de pequeño tamaño y un tanto resbaladizos. A medio camino ignoramos una trocha que sale a la izquierda y que conduce al refugio.
El nombre del Monte San Lorenzo no es el original. Las primeras referencias datan de los tiempos de los celtíberos, que lo llamaban «Dercertio» o «Dercetius«. Los pueblos celtas de Hispania y de Europa tenían la costumbre de venerar las montañas, por considerarlas morada de algún dios o espíritu poderoso. En este caso se trataba de «Dercertius«, una deidad urania de la antigua Lusitania y Gallaecia, cuyo nombre parece significar «el visible». Por extensión, a la actual Sierra de la Demanda se la conocía como «Montes Distercios«, que en aquellos tiempos eran la frontera entre celtíberos y berones. Los romanos mantuvieron esta toponimia y no fue hasta la Edad Media cuando el nombre cambia a «Cuculla» o «La Cogolla«, en referencia a la capucha (en latín «cucullus») del hábito que usan los monjes. Posteriormente, en los siglos XVII y XVIII, fruto de la cristianización de la toponimia pagana, surge el nombre de Monte San Llorente, que terminó derivando en el actual San Lorenzo.
La cima (2271 m), en la que dicen hubo en tiempos una ermita en honor a San Lorenzo, alberga a día de hoy 5 elementos. El primero que nos encontramos, viniendo desde este lado, es un altar que tiene por retablo un monolito de la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja, con el pequeño San Lorenzo en brazos. El conjunto fue inaugurado el 19 de julio de 1981 por la Hermandad de Donantes de Sangre de La Rioja, quien guardó en su interior los nombres de más de 10000 donantes.
Unos metros más adelante hay un vértice geodésico y un buzón de montaña, y por debajo de éstos, una cruz sobre un pedestal de piedra, que fue colocada por los «Amigos de Ezcaray» en 1994 y rehabilitada en 2013.
Las vistas hacen honor a su condición de techo de la Sierra de la Demanda y de La Rioja, así como de segunda cumbre más alta del Sistema Ibérico, solo por detrás del Moncayo.
El descenso lo hicimos por la arista NO, recorrida por una estrecha senda. Inicialmente sobrevolamos la Hoya de la Cara Norte del San Lorenzo, un impresionante circo glaciar enmarcado por el pico y por su escarpado hombro norooccidental (2141 m). Por el ascienden las llamadas vías directas, la Canal Estrecha y la Canal Ancha, que vamos dejando a la derecha por ese orden.
Sobrepasado el hombro, al que merece la pena encaramarse para admirar la cara norte, vemos ya abajo nuestro siguiente objetivo, el Telesilla Colocobia (1967 m). La bajada es pendiente y por terreno descompuesto, pero las zetas que traza la senda suavizan el trago.
Una vez abajo, podríamos tomar cualquiera de las pistas que salen a la derecha para regresar a la Estación. Nosotros las obviamos y giramos a la izquierda por el Camino de Colocobia, una cómoda pista que comienza rodeando el cerrillo que vemos de frente hasta el Collado Porticolato (1948 m), y que luego baja suavemente a media ladera de los Cerros Colocobia y Cobetia. A nuestra izquierda disfrutamos de una magnífica panorámica de la Sierra de la Demanda y echando la vista atrás, del San Lorenzo.
Al pie del Cerro Turraguas, desembocamos en el Camino de Valdezcaray a Tres Cruces, una carretera forestal de tierra que conecta la estación de esquí con los Valles de San Millán de la Cogolla, Mansilla, Canales de la Sierra y el cordal de la Cruz de la Demanda.
La tomamos hacia la derecha e iniciamos el último tramo de la ruta, unos cómodos 3 km en suave pendiente descendente hasta Valdezcaray. De entrada vemos desplegado todo el cordal recorrido, luego atravesamos el bonito hayedo que tapiza los márgenes del Barranco Choricia, y finalmente pasamos por el Refugio de Rehoyo (1605 m).
Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad, aunque en condiciones invernales hay que tener precaución y usar el material adecuado.
En resumen, una bonita circular por la Sierra de San Lorenzo, un tanto afeada por las cicatrices y las instalaciones de la estación de esquí, pero aún así no exenta de encanto montañero y que nos ofrece unas vistas increíbles del entorno.