Pico dos Tres Bispos desde el Albergue de Ancares (Valle del río da Vara)

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro.
ZONA: Valle del río da Vara, Sierra de Los Ancares, provincia de Lugo, Galicia.
DESDE: Albergue de Ancares (1350 m), Lugar de la Campa de Fieiró, Cervantes, Lugo.
CERCA DE: A Campa da Braña, A Degrada, Piornedo.
ÉPOCA: agosto de 2020. Tiempo cubierto, niebla y orballo intermitentes.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
Datos descargados de GPS SUUNTO Ambit3: Longitud: 16,90 km. Desnivel acumulado positivo: 745 m. Desnivel acumulado negativo: 745 m. Cota máxima: 1797 m. Cota mínima: 1157 m. Tiempo empleado: 5 h 23 min (con paradas para sacar fotos y marcar waypoints).
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, crampones, (con nieve, hielo).
AGUA: Varias fuentes (señaladas con waypoint). Se pasa junto al río da Vara.
TIPO DE FIRME: pista, sendero.
SEÑALIZACIÓN: no.

ITINERARIO:
Albergue de Ancares, Campa de Fieiró – Golada do Medio (1483 m) – Campa de Tres Bispos (1576 m) – Campa das Ovellas (1703 m) – Pico dos Tres Bispos (1794 m) – Campa das Ovellas – Campa de Tres Bispos – A Vereda dos Gnomos – Golada da Vara (1467 m) – Monte da Vara – As Mestas – Ruinas de Cabana Vella (1197 m) – Albergue de Ancares.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Pico dos Tres Bispos desde el Albergue de Ancares (Valle del río da Vara)

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la Sierra de Los Ancares en nuestro blog :
Los Ancares

LA MONTAÑA:
El Pico dos Tres Bispos (1794 m) está ubicado en el extremo SO del cordal principal de la Sierra de Los Ancares, entre Os Penedos de Donis y el Alto da Trapa. Dicen que debe su nombre a que la campa situada a sus pies fue antiguamente punto de reunión de los obispos de Lugo, Asturias y León.

LA RUTA:
La ruta de hoy asciende al Pico dos Tres Bispos desde el Albergue de Ancares (Lugar de la Campa de Fieiró), regresando por la Golada de Vara y Cabana Vella.

Dejamos el coche junto al Albergue de Ancares (1350 m), en la Campa de Fieiró, un enclave mítico de esta sierra, antigua sede del Club Ancares y punto de partida de muchas rutas. Una densa niebla y un leve orballo sembraron algunas dudas, pero decidimos tirar para delante.

Comenzamos a caminar en suave pendiente ascendente por la pista, al principio asfaltada, que sale en dirección SE, a la izquierda del cruceiro dedicado a la Madre Maravillas (carmelita descalza, 1891-1974).

Enseguida llegamos a un paso canadiense, después del cual, el camino se bifurca. Por la derecha será por donde volvamos.

A partir de ahí, la pista, ya de tierra, discurre por la ladera S de la Cuerda del Teso de Fieiró. Después de pasar por un abrevadero y por el Mirador (hoy sin vistas) de Francisco Bernis (ornitólogo, 1916-2003), la pendiente nos da una tregua en la Golada do Medio (1483 m).

Al fondo de la golada, ignoramos un ramal que sube a la izquierda hacia Pena Golosa y el Pico de Bois y retomamos la subida hasta la Campa de Tres Bispos (1576 m).

Nos desanimamos un poco al ver que la cumbre estaba totalmente tapada y que empezaba a lloviznar, pero decidimos continuar. Al fondo de la campa salen dos senderos en dirección S. Continuamos por el de la izquierda, el más evidente. Se trata de un single-track con bastante pendiente que asciende entre piornos, brezo y brotes de carballo, que hoy empapaban nuestras piernas.

A media subida, tras rodear por el S una precima sin nombre (1714 m), tomamos un respiro en la Campa das Ovellas (1703 m), ubicada en la cabecera del Valle del río do Ortigal.

Desde allí a la cima del Pico dos Tres Bispos (1794 m) restan apenas 400 m, en los que superamos casi 100 m de desnivel, que hoy se hicieron duros por las adversas condiciones meteorológicas. En un día despejado, hay unas estupendas vistas del cordal principal de Ancares, así como del Macizo del Penarrubia, pero hoy no se veía un burro a cuatro pasos 😭.

Volviendo sobre nuestros pasos, descendimos hasta la Campa de Tres Bispos. Un imponente toro, que habíamos sorteado hábilmente al subir, nos bloqueó el paso durante gran parte de la bajada, convirtiéndose en la anécdota de la jornada 😜.

Una vez abajo, giramos a la izquierda para coger un camino que baja hasta la Golada da Vara. Esta senda es para mi una de las más bonitas de Ancares. Hace ya muchos años, con mis hijos pequeños, la bauticé como «A Vereda dos Gnomos«, porque es mágica y realmente parece que detrás de cada árbol va a aparecer un duende.

Un día como el que nos tocó, con la niebla y el orballo empapando las hojas y cubriendo todo de un halo de misterio, es ideal para apreciar su belleza. Hice cien fotos y me ha costado elegir alguna 😜. La bajada no tiene pérdida, aunque a medio camino hemos de ignorar un ramal a la izquierda que va a As Forcadas.

Tras algo menos de kilómetro y medio, terminamos desembocando en la Golada da Vara (1467 m), un pequeño collado a caballo entre los Valles del río de Brego y del río da Vara. Merece la pena descender unos metros por el camino que baja al Refugio y la Campa de Brego para disfrutar de una preciosa vista de este valle.

La humedad nos calaba hasta los huesos, así que nos apresuramos a descender por el camino que sale en dirección NO. Se trata de una empinada bajada hacia las profundidades del Valle del río da Vara, en la que por un auténtico pasadizo verde, atravesamos una de las mayores reservas de acebos de Los Ancares. La gran frondosidad, unida a la alta humedad, favorecen también el crecimiento de abundantes musgos y líquenes.

Tras dejar a la derecha una hermosa fuente, cuyo caño emerge como por arte de magia entre la espesa vegetación, completamos el resto del descenso pegados al río da Vara.

Sin apenas recorrer un metro llano, de nuevo tocó subir. En suave pendiente, nos fuimos alejando del río por la ladera de As Mestas hasta llegar a las Ruinas de Cabana Vella (1197 m).

Este lugar, surcado por el Regueiro do Barcal, fue el antiguo emplazamiento de un aserradero perteneciente a la Maderera Bosques de Cervantes. Esta empresa, fundada en 1942, explotó estos bosques durante varias décadas, siendo Cabana Vella una de sus muchas instalaciones. Al parecer, un teleférico transportaba la madera desde O Portelo hasta este punto. Hoy por hoy, el estado de las construcciones es lamentable, fruto del más absoluto abandono. En el mapa del IGN se nombra a este punto como «Vivac de Cabana Vella», pero nada más lejos de la realidad.

Pasado el rego, el camino remonta, entre robles, abedules y acebos, la ladera S de Os Penales de Ortigoso haciendo varias zetas. Aunque un poco tarde, el sol hizo por fin acto de presencia.

Ya casi arriba, dejamos a la derecha una fuente-abrevadero, poco antes de cruzar entre las dos grandes pilonas que hacen las veces de puerta del Valle del río da Vara.

A partir de ahí, el valle se abre ante nosotros en toda su amplitud, y podemos identificar y valorar desde las alturas el recorrido que hemos hecho, así como las Serras das Maseiras y do Pando.

La pista termina desembocando en el camino de ida, por el que finalmente regresamos al Albergue.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de complicaciones.

Tenía ganas de subir esta ruta. Fue la primera que hice en Ancares, constituyendo un punto de inflexión en mi vida montañera, ya que me abrió la puerta a una sierra que hoy amo. Han pasado muchos años y a pesar de la falta de vistas desde el pico, me ha resultado más bonita si cabe, ya que el bosque está más frondoso y exuberante. Una ruta fácil por un valle espectacular y haciendo cima en uno de las cumbres más emblemáticas de la sierra.