En bici por la Vega Media del Jarama (II): de Fuente del Fresno al Puente Verde de San Fernando de Henares

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: iPhone 11 Pro.
ZONA: Área Metropolitana de Madrid, Entorno del río Jarama.
DESDE: Pinar de La Piovera (681 m), Madrid.
CERCA DE: Madrid, Alcobendas, Paracuellos de Jarama, Barajas, San Fernando de Henares y Coslada.
ÉPOCA: enero de 2022.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
Datos descargados de GPS SUUNTO Ambit3: Longitud: 62,48 km. Desnivel acumulado positivo: 453 m. Desnivel acumulado negativo: 453 m. Cota máxima: 689 m. Cota mínima: 549 m. Tiempo empleado: 4 h 41 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 4 h 03 min.
MATERIAL: bicicleta de montaña.
AGUA: fuentes en los parques y en el Anillo Verde Ciclista (AVC-64). Se cruza el río Jarama y los arroyos de los Carboneros, de la Vega y de las Zorreras.
TIPO DE FIRME: sendero, pista, carretera.
SEÑALIZACIÓN: señales de la "Ruta Cicloturista del Jarama", múltiples letreros de "Vía Pecuaria", marcas del PR-M 40.

ITINERARIO:
Pinar de La Piovera, Parque Conde de Orgaz (681 m) – Parque Juan Pablo II – El Jardín del Sol y del Agua – Anillo Verde Ciclista (AVC-64) – Feria de Madrid – Entrada S de la Ciudad Deportiva del Real Madrid – Barquillas Norte – Vereda de Barajas a San Sebastián de los Reyes – Pasarela sobre el Arroyo de Valdebebas – Alto de la Subestación Eléctrica de AENA – Hoya Rasa – Pinar de San Isidro – Ermita de San Isidro – Cerro de la Paz (655 m) – Camino de Escobares, Colada del Camino de Barajas a San Sebastián de los Reyes – Colada del Arroyo de los Carboneros, Ruta Cicloturista del Jarama – Arroyo de la Vega (I) – Colada del Camino de Burgos – Robliza Baja, cruce del Arroyo de la Dehesa o de Quiñones (I) – Colada del Arroyo de Viñuelas – Cruce del Arroyo de Viñuelas (I) – Camino Viejo de Barajas o Colada del Camino de Barajas a Torrelaguna – Llano del Barco – Cruce del Arroyo de Viñuelas (II), Huelga del Arroyo de Viñuelas – Cruce del Arroyo de la Dehesa o de Quiñones (II) – Vado de San Sebastián – Colada del Camino del Monte – Paso bajo la M-50/R-2 – Intersección con la Ruta Cicloturista del Jarama – Camino de Barajas a Torrelaguna – Colada del Camino de Barajas a Torrelaguna – Arroyo de la Vega (II) – Arroyo de Las Zorreras – Puente de El Cervellón (río Jarama) – PR-M 40 – Vaciabotas – Cueva del Río – Colada del Abrevadero de la Pelaya – Quintana – Las Castellanas – Puente Viveros – Camino de Carretas – Prado del Rincón – Puente Verde de San Fernando de Henares – Paseo de los Plátanos – Paseo de los Chopos – Glorieta de Europa – San Fernando de Henares – Coslada – Parque de El Plantío – Puente sobre la vía férrea, Centro Internacional de Transportes – La Abubilla – Túnel bajo la vía férrea – Túnel bajo la M-21 – Cerro de la Mesa (649 m), Parque de Rejas – Parque Lineal del Apartadero de O´Donell – Carril bici de Alameda de Osuna a Ciudad Pegaso o Vía Verde de la Gasolina – El Capricho – Anillo Verde Ciclista (AVC-64) – Barrio de Palomas – Parque del Pinar de Barajas – Pinar de La Piovera.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
En bici por la Vega Media del Jarama (II): de Fuente del Fresno al Puente Verde de San Fernando de Henares

LA RUTA:
La ruta de hoy es una circular que, partiendo de Madrid, recorre la Vega Media del Jarama entre Fuente del Fresno y el Puente Verde de San Fernando de Henares (o Puente del Moco).

Partimos del Pinar de la Piovera (681 m), ubicado al lado del Parque Conde de Orgaz. Cruzamos de O a E el pinar y pasando por el Parque Juan Pablo II y El Jardín del Sol y del Agua, conectamos con el Anillo Verde Ciclista (AVC-64).

Antes de El Corte Inglés del Campo de las Naciones, nos desviamos a la izquierda hacia la Feria de Madrid y cruzando la misma, llegamos a Valdebebas. En la glorieta de la entrada S de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, tomamos un sendero que rodea los terrenos de Barquillas Norte. Luego bordeamos el extremo oriental de Valdebebas combinando pista y asfalto (por las obras del Puente de la Concordia no se puede hacer todo por pista) hasta enlazar con la Vereda de Barajas a San Sebastián de los Reyes (también llamada Colada del Camino de Barajas a San Sebastián de los Reyes).

La vía pecuaria cruza inicialmente el Arroyo de Valdebebas por una pasarela de madera en regular estado. Luego se aleja del río en dirección N y sube al Alto de la Subestación Eléctrica AENA (649 m). Desde allí bajamos a Hoya Rasa, terminando en una glorieta donde, hoy por hoy, muere la M-110.

Giramos en la rotonda y continuamos por el lateral de la carretera (sin apenas tráfico) durante casi 1 km hasta entrar en el Pinar de San Isidro, ubicado enfrente del Complejo Deportivo El Estudiante. A los pocos metros, dejamos a la derecha la dura rampa hacia la Cruz del Diablo y seguimos subiendo de frente pasando por la Ermita de San Isidro. Este templo, por donde pasa el «Itinerario Saludable-4 del Ayuntamiento de Alcobendas«, alberga una romería anual (documentada desde 1918, aunque probablemente con siglos de tradición).

En la parte alta del pinar, giramos a la derecha hacia el Cerro de la Paz (655 m), un impresionante mirador sobre el aeropuerto y la Vega del Jarama.

Desde allí, recorrimos la parte alta de los cortados en dirección N por un bonito single-track, para luego bajar hasta cruzar la R-2 por un puente. Al otro lado está el Cerro Carrascosa, desde el que bajamos al Camino de Escobares, por el que sigue la vía pecuaria hacia Alcobendas.

Antes de llegar a la Finca los Escobares, pasamos sobre el Arroyo de los Carboneros e inmediatamente giramos a la derecha por la colada que lleva su nombre, por donde discurre la «Ruta Cicloturista del Jarama«.

Enseguida vadeamos el Arroyo de la Vega en el punto en el que éste recibe las aguas del de los Carboneros y escasos metros después, cruzamos el Camino del Juncal para seguir de frente por la Colada del Camino de Burgos.

Salvamos la M-50/R-2 por un puente y acto seguido, cruzamos el Arroyo de la Dehesa o de Quiñones a la altura de la Robliza Baja. Pasadas Las Terreras, enlazamos con la Colada del Arroyo de Viñuelas, por la que cruzamos el río que le da nombre para llegar a las inmediaciones de Fuente del Fresno.

Allí giramos 180º para seguir por el Camino Viejo de Barajas o Colada del Camino de Barajas a Torrelaguna, por el que volvimos a cruzar el Arroyo de Viñuelas a la altura de la Huelga que lleva su nombre.

Dejando a la izquierda varios picaderos y tras pasar de nuevo sobre el Arroyo de la Dehesa o de Quiñones, nos desviamos a la izquierda hacia el Vado de San Sebastián, donde el Jarama pasa de soslayo el humedal de Belvis.

Sin abandonar el margen derecho del río, seguimos por la Colada del Camino del Monte hasta pasar bajo la M-50/R-2. Al otro lado, enlazamos con la Ruta Cicloturista del Jarama, que hacia la izquierda continúa por el Camino de Barajas a Torrelaguna.

La vía pecuaria, ancha y en muy buen estado, discurre en dirección S encajonada entre el río Jarama (izquierda) y las pistas del aeropuerto (derecha).

Tras dejar a la izquierda el humedal de El Reguerón, cruza primero el Arroyo de la Vega por un puente y luego el Arroyo de las Zorreras, que se puede vadear con algo de habilidad o pasar de forma más tranquila sobre unos mojones de cemento.

Apenas 100 m después de pasado este último, abandonamos la colada desviándonos a la izquierda para cruzar el Jarama por el Puente de El Cervellón.

Al otro lado, nos topamos con el PR-M 40, una de las 6 rutas de senderismo homologadas por el Ayuntamiento de Paracuellos de Jarama. Se trata de un sendero de corto recorrido (19,3 km), bien señalizado, que circunvala el municipio y que por ello recibe el nombre de «Circular Paracuellos de Jarama«.

Nos incorporamos a él hacia la derecha para seguir paralelos al río por su margen izquierdo. El camino se va poco a poco estrechando hasta convertirse en un single-track que serpentea a la sombra del bonito bosque ribereño.

Luego, tras pasar bajo la M-111, el PR se separa un poco del río discurriendo por una pista térrea que atraviesa la zona de Vaciabotas y pasa bajo el Cerro de la Cueva.

A la altura de la Cueva del Río, desde donde disfrutamos de una bonita vista del Jarama a su paso por Los Badenes, ignoramos un ramal que sale a la izquierda por el que asciende el PR-M 46 (Ruta «El Valle y Las Peñuelas»).

Unos 800 m después, llegamos a la intersección con la Colada del Abrevadero de la Pelaya. Aquí abandonamos el PR-M 40, que sigue por la izquierda hacia el Alto de Bocas de las Zorras, y continuamos de frente.

La colada sigue acompañando al río cómodamente por la zona de Quintana y Las Castellanas.

La pista muere en el «proyecto de polígono» (nunca se llevó a cabo) que hay al lado del Centro Comercial Camino Real. Cruzándolo por sus abandonadas y descuidadas calles, dimos con un sendero que rodea el «Carrefour» hasta llegar al pie del Puente Viveros (o «de Viveros«).

El Puente Viveros

Este puente histórico, junto a los de Toledo y Segovia, eran los tres principales accesos a la capital en la antigüedad. El que vemos ahora bajo la autovía A-2 es del S.XVI y durante el reinado de Felipe II formaba parte del llamado «Camino de Alcalá«. Sin embargo, hay referencias anteriores que sugieren que ya existía un puente en esta zona en la época medieval, el cual debía conocerse como «Puente Biberos«. De hecho, por este punto pasaba la Cañada Real de la Senda Galiana, utilizada un par de veces al año por los trashumantes para conducir su ganado lanar. En 1775 el puente se ensanchó y adquirió su definitiva fisonomía, con sus características bolas de granito como único adorno. En 1950, al construirse la autovía Madrid-Barcelona (actual A-2), el puente antiguo quedó oculto bajo la carretera y se levantó un puente adicional para pasar el río dirección Madrid.

Curiosamente, el entorno del Jarama a la altura del Puente Viveros fue el escenario del drama descrito en la novela de Rafael Sánchez Ferlosio, por la que le fue concedido el Premio Nadal en 1955 y que lleva el nombre del río.

Hasta hace relativamente poco, se debía poder cruzar por debajo del puente, pero a día de hoy el paso está vallado por obras, por lo que, para seguir por el margen izquierdo del río, es necesario pasar dos veces sobre el puente, primero dirección Madrid y luego dirección Guadalajara. Ello se puede hacer por un estrecho paso que hay entre el guardarrail de la carretera y la valla del puente, al que se accede a través de una brecha abierta en la alambrada. En el medio, sobrevolamos también la A-2 por un paso similar que hay en el lateral de la M-22.

Superado el trámite, continuamos unos metros por una pista por el margen izquierdo del río, pero tras pasar bajo la M-21 y la vía férrea, nos separamos del mismo tomando el Camino de Carretas. La nueva vía pecuaria cruza en diagonal la Vega del Jarama hasta llegar junto a la M-45/M-50 y luego sigue paralela a ésta.

Antes de pasar bajo la M-206, nos desviamos de nuevo hacia el Jarama siguiendo una pista que va paralela a aquella. Nuestra idea era seguir por su orilla hasta el Puente Verde de San Fernando, pero aunque el camino sale en el mapa del IGN, lo cierto es que lo encontramos cerrado por la valla de una finca, así que nos vimos obligados a volver sobre nuestros pasos y llegar al mismo por la pista paralela a la M-50.

El Puente Verde de San Fernando de Henares

También conocido como «Puente del Moco«, cruza el río a la altura de La Huerta Grande del citado municipio madrileño. Su nombre real es «Puente de Casa Quemada«. Lo del «moco» al parecer hace referencia a la forma en la que colgaba el puente antiguamente, cuando bamboleaba y era poco seguro. Actualmente, tras las obras de remodelación realizadas en 2017, es una pasarela peatonal muy segura. Como curiosidad, hay que decir que hasta 1916, fecha en la que se decidió cambiar su apellido fluvial, San Fernando era conocido como «San Fernando de Jarama», lo que tiene más sentido, dado que es el río que bordea su casco urbano por el este.

Al otro lado, enlazamos el Paseo de los Plátanos con el Paseo de los Chopos para entrar en San Fernando de Henares por la Glorieta de Europa.

El tramo urbano por San Fernando y Coslada es tan anodino como inevitable. Siempre que pudimos seguimos el carril bici y el resto, pues callejeando. Una vez en el Parque de El Plantío, lo atravesamos y subimos entre el Puerto Seco de Coslada y el centro Internacional de Transportes salvando la vía del tren por un puente para acceder a La Abubilla.

Al fondo de la misma y tras pasar por dos túneles (bajo la vía férrea y la M-21, respectivamente), iniciamos la subida al Cerro de la Mesa (649 m), en el Parque de Rejas, un buen mirador del aeropuerto.

Bajamos del cerro hacia el O y pasando por el Parque Lineal del Apartadero de O´Donell, enlazamos con el Carril bici de Alameda de Osuna a Ciudad Pegaso (también llamado «Vía Verde de la Gasolina«), por el que llegamos al Parque de El Capricho (no al Jardín histórico, al otro que está al S). Atravesando el parque de E a O, desembocamos en el Anillo Verde Ciclista (AVC-64).

Antes de iniciar la subida al Campo de las Naciones, nos desviamos a la izquierda para cruzar el Barrio Palomas hasta entrar en el Parque Pinar de Barajas, por el que finalmente regresamos al Pinar de la Piovera.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido, muy «pistero», carece de dificultad, por lo que es apto para todos los públicos. La única condición es llevar una bicicleta de montaña, de ciclocross o de gravel. En verano es conveniente ir bien provistos de agua porque, quitando las fuentes de los parques de Madrid y del Anillo Verde Ciclista, no hay donde abastecerse de agua potable.

En resumen, una bonita ruta, fácil pero larga, que recorre el tramo de la Vega Media del Jarama que discurre por el Área Metropolitana de Madrid. En ella descubriremos hermosos rincones y pequeños humedales del río escondidos en su bosque ribereño y la campiña adyacente. Siempre nos sorprende el Jarama, que a buen seguro pierde pureza con respecto al río que arranca en la Sierra Cebollera, pero que, aun amenazado por la expansión voraz de la gran urbe, sigue atesorando una salvaje belleza.