El Negredo

El Negredo es un pequeño pueblo segoviano, pedanía de Riaza. Está ubicado a unos 1119 m de altitud, en la llamada Tierra de Ayllón. Hay quien dice que su nombre deriva de «El Nebredo«, su presunta antigua denominación, que haría referencia a los muchos enebrales que hay en sus inmediaciones. No obstante, lo más probable es que tenga más que ver con el color oscuro que tenían sus casas, construidas en su mayoría con pizarra. Esta característica lo convierte en uno de los representantes de la  Arquitectura Negra, condición que comparte con los vecinos El Muyo, Serracín y Becerril. De todos los pueblos «rojos» y «negros», El Negredo es el que tiene mayor número de casas catalogadas.

El pueblo cuenta con dos templos: la Ermita de la Virgen del Rosario y la Iglesia de Nuestra Señora de Vallehermoso. La primera está en el casco urbano, cerca de la Plaza de San Benito. Se trata de un modesto edificio de planta rectangular y cubierta de madera a cuatro aguas, reedificado en 1699 sobre otro precedente. En el interior, además de un humilde coro de madera, destaca su retablo barroco, que está presidido por una imagen de San Benito, motivo por el cual hay quien se refiere a este templo como «Ermita de San Benito». A la izquierda del retablo hay una hornacina, también barroca, que alberga la imagen de Nuestra Señora del Rosario. En los últimos años, esta ermita ejerce la función de iglesia parroquial, pues es en ella donde se celebran las misas, a excepción de la que se oficia con motivo de la fiesta de Nuestra Señora de Vallehermoso.

La otra iglesia, la de Nuestra Señora de Vallehermoso, está a las afueras, alzándose sobre la margen derecha del Arroyo de Valdileja, muy cerca de donde éste entrega sus aguas al Río Cobos. A pesar de su pórtico renacentista, el templo es de origen románico. Aunque todo apunta a que se levantó en varias fases constructivas, data del S.XVII. Así lo atestigua una inscripción presente en el primer cuerpo de la espadaña “En el año 1684, siendo cura el licenciado Francisco Alcalde, se hizo esta obra”.

Cuenta una vieja leyenda, transmitida de generación en generación, que un pastor, que apacentaba sus cabras a no mucha distancia de El Negredo, se encontró una imagen de la Virgen María. Quiso el cabrero, una vez recuperado del susto inicial, llevar la talla al pueblo para que fuera contemplada por todos, pero le resultó imposible, pues la imagen estaba adherida al suelo. Los vecinos acudieron al paraje, pero ninguno de ellos logró asir la escultura. Aquel extraordinario suceso se divulgó por toda la comarca, llegando a oídos de un marqués por entonces preso en el castillo de Sigüenza, quien interpretó el hecho como un signo divino para que en el lugar de la aparición se levantara una iglesia. El cautivo costeó la obra, siendo milagrosamente liberado a la finalización de los trabajos. La iglesia sigue hoy acogiendo la imagen de «Nuestra Señora de Vallehermoso», como la bautizaron los negredinos. (Modificado de: El Negredo, la Iglesia lejos, la Ermita cerca. El Adelantado de Segovia, enero de 2025)

Los vecinos celebran dos fiestas. El último domingo de agosto, la de la Natividad de la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora del Vallehermoso. El sábado por la tarde se baja, en procesión y al ritmo de jotas, la imagen de Ntra. Sra. del Vallehermoso desde la Iglesia hasta la Ermita. Al día siguiente, el domingo, se devuelve la Virgen a la Iglesia, y se celebra en ésta la Misa Mayor. El primer fin de semana de octubre también se celebra la Virgen del Rosario con una pequeña procesión por el interior del pueblo.

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