FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Parque Natural Montaña Palentina, Palencia.
DESDE: Aparcamiento Pino Llano, km 2,5 de la carretera P-217, que une Puente Agudín con Cardaño de Arriba, provincia de Palencia.
CERCA DE: Cardaño de Arriba, Cardaño de Abajo, Alba de los Cardaños y Velilla del Río Carrión.
ÉPOCA: julio de 2024.
TIPO DE RUTA: lineal, ida y vuelta.
NIVEL DE DIFICULTAD: bajo.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 7,61 km. Desnivel acumulado positivo: 361 m. Desnivel acumulado negativo: 361 m. Cota máxima: 1693 m. Cota mínima: 1358 m. Tiempo empleado: 02 h 48 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 1 h 56 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: no hay fuentes. Se cruzan los Arroyos Mazobre y de la Majada Cimera.
TIPO DE FIRME: sendero.
SEÑALIZACIÓN: marcas del PR-P 006.
ITINERARIO:
Aparcamiento Pino Llano – PR-P 006, Camino de los Chozos – Puente sobre el Arroyo Mazobre – Mirador de la Cascada de Mazobre – Cascada de Mazobre (1605 m) – Cascada de Martín Vaquero (1675 m), y vuelta por el mismo camino.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Cascadas de Mazobre y de Martín Vaquero desde el Aparcamiento Pino Llano (Montaña Palentina)

EL ENTORNO:
Descubre más acerca de la zona y los picos en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Parque Natural Montaña Palentina
LA RUTA:
La ruta de hoy asciende a las Cascadas de Mazobre y de Martín Vaquero desde el Aparcamiento Pino Llano siguiendo el PR-P 006.
Dejamos el coche en el Aparcamiento Pino Llano, ubicado en la carretera P-217, que une Cardaño de Abajo con Cardaño de Arriba. Al lado de un cartel informativo sobre la «Senda de la Cascada de Mazobre» (PR-P 006) sale el Camino de los Chozos, por el que arrancamos nuestra ruta.


Empezamos subiendo suavemente entre matorral bajo, divisando al fondo las cumbres del Circo de las Lomas, pero enseguida giramos a la izquierda para enfilar el Valle del Mazobre, de origen glaciar.



El sendero, ancho y cómodo, se empina un poco bajo la ladera de Pino Llano y luego bajo la escarpada cara NE del Pico Espigüete, cuya blanquecina cumbre casi deslumbra con el potente sol del verano. Al pie de sus dos cimas, este y oeste, distinguimos perfectamente el Refugio de Mazobre, ubicado en la Majada Espigüete.




Tras aproximadamente 1 km, la pendiente afloja, al tiempo que dejamos a la izquierda un ramal que sube al refugio.


Una larga hilera de pisones de piedra nos da paso a una zona más boscosa, en la que podemos encontrar algún ejemplar de haya y acebo. Desde allí divisamos ya bajo el Alto de La Cerezuela la primera de las chorreras del valle, la Cascada de Mazobre, que se desprende por una hendidura rocosa desde una altura de unos 20 m.



A continuación, cruzamos por un pontón de madera el Arroyo Mazobre, que nace bajo el collado del mismo nombre, en la llamada Sima del Anillo.

Enseguida, tras dejar a la izquierda un ramal que asciende a la Hoya de Martín Vaquero (por el que iremos luego), llegamos al Mirador de la Cascada de Mazobre, un balcón de madera desde el que se tiene una buena vista de la cola de caballo filtrándose enérgicamente entre los peñascos. Curiosamente, el que da origen al salto no es el Arroyo Mazobre, sino su primer afluente, el Arroyo de la Majada Cimera, que nace en la escarpada cara S de La Cerezuela.



Una corta y estrecha senda, un pelín enrevesada, nos permite llegar a la poza que hay al pie de la misma (1605 m), un paradisiaco lugar que invita al baño.



De vuelta en la bifurcación, seguimos ahora por la senda que sube hacia la hoya, disfrutando inicialmente de una soberbia vista de la cascada desde lo alto.


Tras unos fáciles 500 m, llegamos a la Cascada de Martín Vaquero (1675 m), con menos fama y menos alta que su vecina, pero para mí más bonita si cabe.





Desde la pradera anexa tenemos una vista magnífica de la cara N del Pico Espigüete.


La vuelta la hicimos por el mismo camino de la ida.
Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad.
En resumen, una ruta fácil hasta dos de las cascadas más bellas de la Montaña Palentina, con grandes vistas del Pico Espigüete.
