Esta semana os traigo la primera entrega de una serie de rutas que hemos hecho por Costa Rica, un precioso país centroamericano, humilde desde el punto de vista del desarrollo económico e infraestructuras, pero tremendamente rico por su exuberante Naturaleza y su gente. Con sus 51.100 km2, el país de la «Pura Vida» representa solo el 3% de la superficie terrestre, pero sin embargo aglutina el 6% de la biodiversidad del planeta. Hoy os invito a conocer uno de sus lugares más fascinantes, la Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde, un auténtico edén que alberga el 50% de la biodiversidad costarricense. Está ubicada en el noroeste del país, en las estribaciones de la Cordillera de Tilarán y entre las provincias de Puntarenas y Alajuela. Fue fundada en 1972 por el científico George Powell y el naturalista Wilford Guindon, y debe su nombre a la cercana ciudad de Monteverde. El espacio natural abarca unas 10.500 hectáreas de selva tropical y posee 6 zonas ecológicas, el 90% de las cuales son de bosque virgen. Sus particulares condiciones meteorológicas de alta humedad, nubosidad persistente y abundantes precipitaciones, crean las condiciones idóneas para el desarrollo del denominado «Bosque Nuboso». La Reserva forma además un corredor biológico con el Parque Nacional Volcán Arenal denominado «Complejo de Bosque Nuboso Arenal-Monteverde». Actualmente es privada, propiedad del Centro Científico Tropical (CCT), una ONG científica y educativa costarricense sin ánimo de lucro, que fue fundada en 1962.


Para descubrirla os propongo una travesía de 7 km que enlaza 4 de los 10 senderos del área de conservación: El Camino, La Ventana, Nuboso y Quebrada Cuecha.

Partimos del Centro Científico Tropical, ubicado al final de la Vía terciaria 620, unos 5 km al este del centro de Santa Elena.


Arrancamos por el ramal común a los Senderos Camino y Nuboso, que se enlazan formando una circular entre el Centro y el Mirador La Ventana. A los pocos metros, los senderos se separan. Nosotros decidimos hacer la circular en sentido horario, por lo que tomamos el de la izquierda, el Sendero Camino.


Como por arte de magia nos adentramos en una increíble selva virgen, en la que es imperativo caminar en silencio para poder escuchar el sinfín de sonidos que emiten los animales que en ella se esconden. Los árboles son tan altos que a veces nos impiden ver el cielo.






A ambos lados salen varios ramales que hemos de ignorar. Primero dejamos a la izquierda la salida del Sendero El Puente, por el que también podríamos ir porque discurre en paralelo al nuestro; a continuación sale a la derecha un bypass hacia el Sendero Nuboso; y luego recibimos sucesivamente por la izquierda a los Senderos El Puente y El Roble.






Tras pasar sobre un arroyo y obviar un ramal ciego a la izquierda, encontramos un cruce de caminos. Por la derecha recibimos al Sendero Nuboso, por el que iremos luego y por la izquierda arranca el Sendero La Ventana, por el que continuamos.







En apenas 300 m llegamos al Mirador La Ventana, una plataforma ubicada sobre la División Continental, línea geográfica imaginaria que marca la frontera entre las Vertientes de los Océanos Atlántico y Pacífico. Desde él se puede admirar el Bosque Enano, poblado de árboles bajos y densos, de troncos retorcidos y copas modeladas uniformemente por los fuertes vientos alisios del noreste.



De vuelta en el cruce, continuamos ahora por el Sendero Nuboso, que inicialmente desciende de forma pronunciada pasando por otro mirador, hasta cruzar un arroyo por un puente.






A partir de ahí, en un suave sube y baja, serpenteamos por el frondoso bosque, cruzando otro par de riachuelos por sendas pasarelas de madera. A los lados podemos ver plantas exóticas y asombrosos árboles centenarios, cuyos enrevesados troncos hercúleos sirven de soporte a lianas trepadoras que parecen subir hasta el cielo. Los locales llaman a estas serpientes leñosas «puentes colgantes».




Entre puente y puente, dejamos a la derecha el bypass que conecta con el Sendero Camino.






Tras pasar por otro mirador que apunta a la arboleda, terminamos conectando con el Sendero Camino para llegar juntos al punto de partida.


Junto a la caseta, tomamos ahora el Sendero Quebrada Cuecha, que parte en dirección N-NE con destino a la chorrera del mismo nombre. Son poco más de 800 m de suave sube y baja, en los que hemos de ignorar dos ramales que salen a la derecha: el primero es el Sendero George Powell y el segundo el Jose Tosi. La segunda bifurcación coincide con el cruce de un barranco por un puente.






Al final del trayecto nos encontramos la Cascada Cuecha, un precioso salto de agua de unos 7-10 m de altura, escalonado en dos tramos y que termina en una pequeña poza rodeada de vegetación. Un lugar idílico.




De vuelta en el Centro Científico, pusimos fin a la ruta visitando el vecino Café Colibrí. Allí, atraídos por los varios comederos, acuden multitud de colibríes con su vuelo supersónico y se posan amablemente para ser fotografiados. Esta bellísima ave, endémica del continente americano, es uno de los seres vivos más fascinantes de La Tierra. El colibrí es el ave más pequeña del mundo, la única que puede volar hacia atrás y que puede permanecer en vuelo estacionario durante más de 30 segundos emulando al mejor helicóptero. Su velocidad de aleteo media es de 60 veces por segundo, aunque en el caso del colibrí cornudo amazónico puede llegar a 90 aleteos por segundo. Ello lo consigue gracias a su «gran corazón», cuyo peso representa el 2,5% de su peso total (para que nos hagamos una idea, en el humano esta cifra ronda el 0,45%). Su músculo cardiaco late ni más ni menos que unas 500 a 600 veces por minuto, pudiendo llegar a 1000 si están excitados (en el humano la frecuencia cardiaca media es aproximadamente 70 lpm). Pero el colibrí no solo tiene grande el corazón, sino que también posee el cerebro más grande de las aves en relación a su peso corporal, lo que lo convierte en el ave más lista del planeta. Eso sí, tanta perfección en forma de belleza, corazón e inteligencia tiene un precio, que no es otro que su corta longevidad, ya que en libertad no suelen pasar del año de vida 😢.





Descubre más detalles acerca del recorrido y de la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog y de Wikiloc:
Senderos El Camino, La Ventana, Nuboso y Cascada Cuecha (Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde, Costa Rica)
La ruta en Wikiloc

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