Ruta de Gartxot desde Izalzu (Selva de Irati)

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Valle de Salazar, Selva de Irati, Navarra.
DESDE: Izalzu (803 m), provincia de Navarra.
CERCA DE: Izalzu, Ochagavía, Ezcároz.
ÉPOCA DE REALIZACIÓN: febrero de 2025.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 12,83 km. Desnivel acumulado positivo: 637 m. Desnivel acumulado negativo: 637 m. Cota máxima: 1309 m. Cota mínima: 807 m. Tiempo empleado: 4 h 19 min (con calma y paradas para fotos y para marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 2 h 54 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: fuente en Izalzu y fuente de Petranberroa. Cascadas Ripalda y la Salera. Se cruzan los Barrancos de Petramberroa y de Moive, así como varios arroyos.
TIPO DE FIRME: senda, camino.
SEÑALIZACIÓN: balizas y marcas blancas y naranjas.

ITINERARIO:
Izalzu (803 m) – NA-140 – Hayedo de Goemendi – Hayedo de Laurribarrea – Mirador del Pirineo (1108 m) – Hayedo de Krutxea – Cascada Ripalda, Regata de Petramberroa – La Txeta – Cascada la Salera, Barranco de Moive – Cueva de Elkorreta o de Gartxot – Taxtxa – Borda Intxusta – Hayedo de Betatu Berri – Ontxola – Izalzu.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Ruta de Gartxot desde Izalzu (Selva de Irati)

LA RUTA:
La ruta de hoy es la llamada Ruta de Gartxot, un recorrido circular por los montes de la vertiente septentrional del Valle de Anduña y las estribaciones meridionales de la Sierra de Abodi, en la Selva de Irati (Navarra).

Partimos de Izalzu (803 m), un pequeño pueblo navarro ubicado a orillas del Río Anduña, en la vertiente norte del Valle de Salazar. Su nombre, de origen vasco, significa «hondonada de abetos». Dejamos el coche en el aparcamiento que hay bajo la Iglesia de la Asunción, un bonito templo de estilo gótico que data del S.XVI.

En el parque que hay al otro lado del puente sobre el Anduña, encontramos la Estatua de Gartxot, un trovador navarro que vivió por estos lares en la Edad Media y en cuya leyenda se inspira esta ruta.

El primer tramo de la misma discurre por la carretera N-140 en dirección a Ustzarroz y el Puerto de Larraun. Un poco peligroso, pero inevitable. Tras poco más de 1 kilómetro vemos a mano izquierda la salida del sendero, anunciado por unos letreros que rezan «Elkorreta» y «Gartxot«.

Comenzamos a subir con exigente pendiente por un espeso bosque poblado por robles, acebos, bojes y por supuesto hayas, cuyo protagonismo estelar a lo largo de recorrido es anunciado por un asombroso ejemplar centenario de tronco hueco.

Un poco más arriba, un antiguo nido de ametralladora, desde cuyas inmediaciones vemos fugazmente a la derecha el Alto de Lizarraga, que hace las veces de puerta de entrada al Hayedo de Goimendi y Laurribarrea, al que ni siquiera la desnudez que le imponen los rigores del invierno le restan belleza.

Nada más pasar bajo la cima del Alto de Goimendi (1132 m), salimos temporalmente del bosque y llaneamos por una extensa pradera (1108 m), magnífico Mirador del Pirineo navarro-aragonés. Se trata de una zona de pasto, como atestigua un abrevadero que hay al fondo de la misma.

La tregua es efímera, porque enseguida retomamos la subida, aunque más suave, por una nueva mancha arbórea, el Hayedo de Krutxea, ubicado sobre el Barranco de Artoleta.

Tras la intersección con un sendero que conecta con el Camino de Koleto, la senda gira hacia el O y discurre por la falda sur de los Montes Gaztambidea y Abodi. Por ella se desprenden un par de arroyos que en su descenso forman dos preciosas chorreras al borde del camino. El primero de ellos es la Regata de Petramberroa y la Cascada Ripalda.

Pasada la misma encontramos la única fuente de la ruta, la de Petramberroa, y escasos metros después salimos a terreno despejado, desde el que podemos admirar abajo el Barranco de Artoleta y el valle.

Al llegar a la zona conocida como La Txeta, obviamos un ramal a la derecha que sube a la cima del Monte Abodi y seguimos de frente bajando al segundo de los barrancos, el de Moive, que origina la Cascada la Salera. Se trata de un par de saltos escalonados, no muy altos pero de gran belleza. Para llegar al segundo hay que progresar unos metros por una resbaladiza y empinada trocha lateral.

Entre ambos chorros vadeamos el arroyo con ayuda de una cuerda fija y un poco más adelante nos topamos con una bifurcación. La senda sigue por la derecha hacia Izalzu, pero si queremos pasar por la Cueva de Elkorreta o de Gartxot, que queda unos 200 m más arriba, debemos ir por la izquierda.

Cuenta la leyenda que Gartxot era un bardo de Izalzu que gustaba de cantar trovas sobre la batalla de Roncesvalles, en la que el Emperador Carlomagno sufrió, allá por el año 778, su primera derrota conocida a manos de los vascones. Además, trabajaba como collazo en la cercana abadía de Roncesvalles, por entonces regentada por los monjes franceses de Santa Fe de Conques. Los clérigos quedaron prendados de la prodigiosa voz del hijo de Gartxot, Mikelot, y decidieron convertirlo en un monje cantor en lengua culta. Para alejarlo de las rudimentarias composiciones de su padre, planearon retener al hijo intramuros y convertir a su progenitor en hombre franco, expulsándolo de la abadía. Gartxot se rebeló, liberó a Mikelot y huyó con él a los Montes de Izalzu. Al ser sitiado por el merino mayor, decidió matar a su hijo antes de que lo capturasen. En castigo por su horrendo crimen, fue condenado a morir en la hoguera. Al final, la pena le fue permutada por vivir emparedado en una cavidad rocosa del Monte de Elkorreta, donde se alimentaba de los granos de trigo que le llevaban las palomas. En abril del año 1110, cuando iba a ser liberado, Gartxot murió de hambre, sed y penalidades.

Fuente: adaptado de la historia de Gartxot contada en el relato «El bardo de Itzaltzu» (Arturo Campión, año 1935), elaborada a partir del testimonio de una campesina y varios salacencos de Izalzu.

Para retomar la senda hay dos opciones: deshacer lo andado hasta la bifurcación o, como hicimos nosotros, realizar una pequeña y fácil trepada y reengancharnos a la misma por encima de la cueva. Desde este punto, el más alto de la ruta (1300 m), disfrutamos de una magnífica vista del Valle de Anduña y el Barranco de Moive. Dicen que en los días claros, que hoy no era el caso, se ve incluso el Moncayo hacia el SO.

Iniciamos el descenso a Izalzu por una senda estrecha y bastante pendiente que se abre paso por una zona de pinar. Luego, tras dejar a la derecha el Camino de Ituzkia, bajamos de forma más suave por una zona de pastos, desde la que podemos divisar hacia el E y en la lejanía algunas de las cumbres pirenaicas del Parque Natural de los Valles Occidentales.

En la zona de Taxtxa nos incorporamos hacia la izquierda a un camino ancho, pero enseguida, a la altura de la Borda Intxusta lo dejamos, desviándonos a la derecha para bajar por el Hayedo de Betatu Berri.

Finalmente, en el bosque de Ontxola, tomamos un último desvío a la derecha para bajar hasta el pueblo.

Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad a excepción del mencionado vado equipado del Barranco de Moive, que en épocas de gran caudal puede ser un pelín complicado.

En resumen, una de las mejores rutas de la Selva de Irati, quizá menos conocida que las del Valle de Aezkoa, Irabia o el Paseo de los Sentidos, pero tremendamente espectacular por la belleza de los hayedos, las cascadas y las vistas. Lo ideal es hacerla en otoño para disfrutar del cromatismo, aunque fuera de esta época tiene la ventaja de caminar en soledad, todo un lujo.