FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Valle de Sajambre, Macizo del Precornión, Parque Nacional de los Picos de Europa.
DESDE: Soto de Sajambre (930 m), León.
CERCA DE: Soto de Sajambre, Ribota de Sajambre, Oseja de Sajambre.
ÉPOCA: agosto de 2026.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 17,92 km. Desnivel acumulado positivo: 1088 m. Desnivel acumulado negativo: 1088 m. Cota máxima: 1914 m. Cota mínima: 904 m. Tiempo empleado: 7 h 34 min (con calma y con paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 4 h 55 min.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Raquetas, crampones, piolets (con nieve o hielo).
AGUA: 5 fuentes (2 en Soto, Refugio de Vegabaño, Riega Seca y Majao). Se cruzan los Ríos Agüera y Buseco o de las Arenas, así como el Arroyo Turégano.
TIPO DE FIRME: sendero, pista forestal.
SEÑALIZACIÓN: marcas blancas y amarillas del PR-PNPE 9.
ITINERARIO:
Soto de Sajambre (930 m) – PR-PNPE 9 – El Piquero – La Cavada – Majada de Vegabaño (1321 m) – Refugio de Vegabaño (1317 m) – Riega Seca – Campera Llarella – Cabaña Llarella (1511 m) – Collado Boa Neón – Pico Jario (1914 m) – Las Llampas – Braña de Las Llampas – Llabeño – PR-PNPE 9 – Mirador de los Porros – PR-PNPE 9 – Soto de Sajambre.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Pico Jario desde Soto de Sajambre por Vegabaño, bajando por Las Llampas, Llabeño y el Mirador de los Porros
EL ENTORNO:
Descubre más detalles acerca del pico y la zona en los siguientes enlaces de nuestro blog:
Pico Jario
Valle de Sajambre
Macizo del Precornión
LA RUTA:
La ruta de hoy asciende al Pico Jario desde Soto de Sajambre por Vegabaño, bajando por Las Llampas, Llabeño y el Mirador de los Porros.
Partimos de Soto de Sajambre (930 m), uno de los 5 pueblos del Valle de Sajambre, al que se llega desde Oseja por una estrecha y enrevesada carretera de montaña. Dejamos el coche en el amplio aparcamiento de la entrada y arrancamos atravesando el pueblo, pasando por un viejo molino, algún que otro hórreo, la Fuente del Toro (año 1901), donde nos podemos aprovisionar de agua, y Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves.
Al llegar al puente de piedra sobre la Riega La Agüera, se separan las 2 principales rutas de senderismo que pasan por Soto: por la izquierda sigue la Senda del Arcediano (GR-PNPE 201) con destino Amieva, y por la derecha, cruzando el puente, el PR-PNPE 9 hacia el Refugio de Vegabaño.
Seguimos por este último, que tras pasar por la curiosa bolera y por otro puente sobre la Riega, deja atrás el pueblo ascendiendo en dirección NE por el Camino Viejo, una vía ancestral utilizada por los lugareños para subir a los prados de Vegabaño. De frente vemos la cara sur de Peña Beza, una inmensa mole rocosa surcada por su famoso Travesedo, y a la izquierda dejamos un par de cabañas ganaderas, El Piquero y La Cavada, la primera en uso y la segunda en ruinas.
A continuación, nos adentramos en un precioso hayedo, cruzamos el Río Agüera por una pasarela de madera y continuamos hacia la derecha, ignorando un ramal que sale de frente y que conduce a Miraño.
La pista gana rápidamente altura trazando zetas por un mágico bosque, conformado en su mayor parte por infinidad de hayas longilíneas que nos regalan hermosos contraluces. Algunas de las revueltas se pueden saltar tomando atajos, aunque no merece mucho la pena, y a la derecha dejamos unas antiguas tenadas, hoy en ruinas.
A 1250 m de altitud encontramos una bifurcación. El ramal de la derecha conduce al Mirador de los Porros, y es por donde vuelve a Soto el PR-PNP 9. Seguimos por la izquierda, ya con menor pendiente, por la zona conocida como La Pedrona, cruzando un paso canadiense y disfrutando fugazmente de unas muy buenas vistas de la Sierra de Beza. En 1 km llegamos a la idílica Majada de Vegabaño (1321 m), una extensa pradera abierta en el hayedo, que cuenta con hasta 8 cabañas y una fuente, llamada de Navariego.
Unos 700 m más adelante, tras un par bifurcaciones en las que continuamos por la izquierda, encontramos el Refugio de Vegabaño (1317 m), guardado todo el año, con cantina y punto de partida de múltiples rutas hacia el Macizo del Cornión, que vemos tras el vallado.
En la trasera del mismo, al lado de la fuente, cruzamos por una pasarela de madera el Arroyo Turégano, un afluente del Río Dobra que nace bajo el collado de Boa Neón y el Pico Jario, cuya cumbre vemos despuntar al fondo del praderío. Al otro lado salen 2 sendas, una hacia el Puerto de Dobres y el Valle de Valdeón y otra hacia el Jario y el Puerto de Panderruedas, que enseguida se separan en una bifurcación señalizada. Continuamos por la segunda, que asciende paralela al arroyo atravesando el Hayedo de Riega Seca, en el que hay otra fuente (sin agua en el estío).
Superada la cota 1500 m, salimos definitivamente del bosque a la Campera Llarella, un amplio pastizal ubicado al pie de los Picos Jario y Neón y presidido por una cabaña de piedra (1511 m).
Desde allí continuamos por la empinada ladera herbosa hacia el collado que separa ambas cumbres, Boca Neón (1771 m), que vemos al fondo. Se puede subir desde el chozo siguiendo el curso del Turégano, o por el margen derecho orográfico del barranco, como hicimos nosotros. El inicio es más o menos inequívoco, pero en el tramo final de la ascensión, de fuerte pendiente, hay varias trochas que salvan de diferentes formas las lomas y el curioso gendarme que anteceden al collado.
Una vez arriba, dejamos a la derecha la cumbre del Pico Neón y de frente la ladera por la que luego bajaremos, y giramos a la izquierda hacia el Pico Jario. El ataque final, que se hace por la arista NO, son unos 500 m sin más dificultad que la pendiente. La senda no es expuesta porque se deja caer ligeramente hacia la suave ladera oeste, pero no obstante, durante la subida hay dos riscos desde los que nos podemos asomar (con cuidado) a la escarpada cara norte.
La cima (1914 m), cómoda y coronada por un sencillo hito, es un descomunal balcón sobre los Picos de Europa. La imponente sucesión de agujas que vemos hacia el NE corresponden en su mayoría al Macizo Occidental o del Cornión, en el que destacan Peña Santa de Castilla y Torre Bermeja, y en menor medida al Macizo Central, del que solo vemos el Llambrión y sus torres anexas. Si bien es cierto que es una vista única y espectacular, y el principal reclamo montañero de este pico, no hay tampoco que desmerecer la panorámica que se tiene hacia el SE del Valle de Sajambre, con las montañas de Riaño, el Mampodre y los Parques Naturales de Ponga y Redes como telón de fondo. Como guinda del pastel, si se tienen ganas, merece la pena descender unos metros y asomarse a los Picos de Valdelafuente y la impresionante caída de la cara sur, la más vertical.
Iniciamos la vuelta deshaciendo lo andado hasta Boa Neón, donde ahora giramos a la izquierda para bajar por la ladera orientada a poniente. En teoría hay senda, pero lo cierto es que casi no queda atisbo de la misma. De todas formas, se baja muy bien campo a través porque el terreno es despejado y muy favorable. De entrada la pendiente es suave, pero luego, pasados los restos de un antiguo corral que dejamos a la derecha, la cosa se empina por una canaleta o barranco algo más rocoso.
Al llegar a la zona conocida como Las Llampas, giramos a la izquierda y encontramos ya una senda bien definida, aunque térrea y algo resbaladiza, que baja en diagonal por la ladera hasta una braña que alberga hasta 8 chozos en ruinas.
Desde allí, ya con menos pendiente, continuamos bajando entre la arboleda y pequeños arbustos hasta Llabeño, una instalación ganadera en la que está la Fuente Majao, utilizada por el ganado. Nos salieron a recibir varios mastines, ladradores, pero para nada agresivos.
El sendero sigue en dirección SE hacia la Horcada de Llabeño, pero nosotros continuamos por una pista forestal que nace a la derecha, la cual discurre inicialmente por terreno llano y despejado, cruzando el Río Buseco o de las Arenas y pasando por las cabañas ganaderas de Regulera.
Tras disfrutar de una bonita vista atrás de la cara O del Jario, nos adentramos en el Hayedo de los Porros, donde, pasada una cancela, recibimos por la derecha al PR-PNPE 9, que viene desde Vegabaño.
Unos 100 m más adelante encontramos el desvío al Mirador de los Porros, que queda ligeramente apartado de la pista y desde el que se tiene una buena vista del Valle de Sajambre y Oseja.
El último tramo hasta Soto, de poco más de 3 km, es una suave y agradable bajada entre hayas, algunas centenarias y de gran porte.
Desde el punto de vista técnico, el recorrido carece de dificultad.
En resumen, una ruta preciosa, dura por el desnivel, pero con dos grandes atractivos: por un lado, el de hacer cima en uno de los mejores miradores de los Picos de Europa; y por otro, el encanto de los hayedos por los que discurre el camino.