Ibón y Pico de Bernatuara desde el Refugio de Bujaruelo

FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Sierra de Sandaruelo, Valles del Ara y de Bujaruelo, Zona Periférica de Protección del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Huesca, Pirineo Aragonés.
DESDE: Refugio de Bujaruelo (1338 m), Huesca.
CERCA DE: Torla-Ordesa, Broto.
ÉPOCA: junio de 2026.
TIPO DE RUTA: lineal, ida y vuelta.
NIVEL DE DIFICULTAD: alto.
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 15,08 km. Desnivel acumulado positivo: 1356 m. Desnivel acumulado negativo: 1356 m. Cota máxima: 2520 m. Cota mínima: 1330 m. Tiempo empleado: 8 h 21 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 5 h 14 min.
MATERIAL: GPS, senderismo (sin nieve). Piolets, crampones (con nieve y hielo).
AGUA: no hay fuentes. Se cruza el Río Ara y los Barrancos de Lapazosa y Bernatuara.
TIPO DE FIRME: sendero.
SEÑALIZACIÓN: hitos aislados.

ITINERARIO:
Aparcamiento del Camping de Bujaruelo – Refugio de Bujaruelo o Albergue de San Nicolás de Bujaruelo (1338 m) – Ermita de San Nicolás de Bujaruelo – Puente Medieval (Río Ara) – Camino de Gavarnie – Camino de Bernatuara – Barranco de Lapazosa – Refugio de la Plana de Sandaruelo (1680 m) – Plana de Sandaruelo – Barranco de Sandaruelo – Barranco de Bernatuara – Canal de la cara este del Pico de Crapera – Collado (2305 m) – Collado Sur del Ibón de Bernatuara (2310 m) – Ibón de Bernatuara (2275 m) – Collado de Bernatuara (2338 m) – Pico Bernatuara (2517 m), y vuelta por el mismo camino de la ida.

Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Ibón y Pico de Bernatuara desde el Refugio de Bujaruelo

LA RUTA:
La ruta de hoy asciende al Ibón de Bernatuara y al pico del mismo nombre desde el Refugio de Bujaruelo.

Partimos del Valle de Bujaruelo, al que se llega desde Torla por la carretera que va a Ordesa y luego tomando una pista que parte a la izquierda desde el Puente de los Navarros, a tramos hormigonada y a tramos de tierra, pero en buen estado y apta para todo tipo de vehículos. Dejamos el coche en el aparcamiento del camping y arrancamos rodeando la explanada por la izquierda para dirigirnos al Refugio o Algergue de Bujaruelo (1338 m), un lugar con mucho sabor montañero, ideal para tomar algo o pernoctar.

Pasado éste, dejamos a la izquierda la pequeña Ermita de San Nicolás de Bujaruelo, levantada en el S.XIII en honor a San Nicolás de Bari y hoy en ruinas, junto a la que hay un panel informativo del GR-11. Acto seguido, cruzamos el Río Ara por el puente medieval, una preciosa joya del románico pirenaico que data también del S.XIII, aunque probablemente sufrió modificaciones posteriores entre los S.XV y XVII, debido a derrumbes por las crecidas del río o por las guerras fronterizas. Originalmente, el puente estaba estrechamente vinculado a la ermita anexa y al hospital de peregrinos, fundados por la Orden de los Hospitalarios alrededor del año 1150 para dar servicio al paso transfronterizo hacia Francia.

Al otro lado cruzamos el GR-11 o Senda Pirenaica, un sendero de más de 800 km que cruza el Pirineo español de O a E, el cual viene por la izquierda desde el Refugio de Ordiso y Baños de Panticosa, y se escapa por la derecha hacia el Valle de Ordesa y el Refugio de Góriz.

Nosotros seguimos de frente por el Camino de Gavarnie, que tras pasar bajo una imponente pared de roca, asciende trazando zetas por el margen izquierdo del Barranco de Lapazosa*. La subida es exigente, sobre todo porque las piernas están frías, pero por suerte es sombría, ya que discurre por un frondoso bosque poblado por pinos, bojes y alguna que otra haya. Solamente en un par de puntos, la arboleda se abre y nos deja ver fugazmente abajo el caudaloso Río Ara.

(*) El nombre del barranco que cruzamos en controvertido ¿ Lapazosa o Sandaruelo ? Ambos arroyos confluyen más arriba, bajo la Plana de Sandaruelo, y el que mantiene el nombre para entregar sus aguas al Ara varía dependiendo del mapa consultado. A mi me parece más correcto considerar como titular el Lapazosa, que es más largo y baja por el valle principal, y al otro su afluente.

Poco después de pasar una cancela o portillo de madera, divisamos también arriba en la lejanía el Pico Bernatuara, nuestro objetivo final, y hacia el O el Valle de Otal, flanqueado al fondo por el collado y el Pico de Tendeñera.

Superada la cota 1600 m, encontramos una bifurcación señalizada. Aquí abandonamos el Camino de Gavarnie, que continúa por la derecha hacia el Puerto de Bujaruelo. Nosotros seguimos por el Camino de Bernatuara, que enseguida sobrevuela una preciosa cascada y luego pierde ligeramente altura para cruzar el barranco por una pasarela metálica.

En la otra margen unos hitos nos ayudan a retomar la senda, que a partir de ahí sube por un bonito hayedo en el que apenas entra la luz.

A los 300 m salimos definitivamente del bosque. Las torretas del tendido eléctrico afean el paisaje, pero por suerte se van hacia la derecha hacia los Ibones de Lapazosa y de Espécières.

Seguimos de frente y la pendiente afloja en la Plana de Sandaruelo, una vasta pradera cubierta de flores en época primaveral, que da nombre al refugio que vemos a la derecha. Otrora abrigo de pastores y hoy de montañeros, el chozo queda ligeramente apartado del camino, por lo que hay que desviarse si queremos visitarlo. Hacia la izquierda vemos el Valle de Otal dominado por la peña del mismo nombre, que despunta tímidamente tras la Sierra del Turbón, y hacia la derecha el Barranco de Sandaruelo, flanqueado al fondo por el Pico Gabiet y protagonista del tramo medio de nuestra ruta.

Desde el fondo del prado, la senda se empina considerablemente, primero por la ladera de la peña bífida y anónima que vemos de frente y luego enfilando el nuevo barranco. Son unos 800 m bastante duros, aunque siempre podemos tomar resuello volviendo la vista atrás para admirar el Valle de Bujaruelo.

En la ladera contralateral vemos, cada vez más cerca, un arroyo que desciende por las estribaciones meridionales del Soum Blanc Des Especières formando pequeños saltos de agua. Al llegar frente a él la cosa mejora, ya que la senda discurre sin apenas desnivel hacia la confluencia de los Barrancos de Sandaruelo y de Bernatuara. Sobrepasado el horcajo, el segundo de ellos forma una preciosa cascada escalonada, protegida con una valla metálica.

En su parte alta vadeamos el arroyo y retomamos la subida cruzando hasta en otras 3 ocasiones el Barranco de Bernatuara, que en los vados origina nuevos saltos, alguno de bella factura. En época de intenso deshielo, el cruce puede ser complicado por el gran caudal del arroyo. Nosotros en junio no tuvimos gran problema, aunque tuvimos que saltar de piedra en piedra.

Tras el cuarto vado, iniciamos la parte más dura de la ruta, una ascensión de poco más de 1 km en la que superaremos casi 300 m de desnivel (pendiente media del 25%). Inicialmente remontamos en dirección NO la cabecera del Barranco de Bernatuara, que nace del ibón, ascendiendo con fuerte pendiente por un un terreno térreo y con abundantes surcos, que nos atrancan un poco. A la derecha vemos el Collado Sur del Ibón, nuestro objetivo. A juzgar por los hitos, parece haber más de una opción de subida, pero todas acaban confluyendo.

Superada la cota 2250 m, la senda se encañona en un canal de la cara E del Alto de Crapera, el tramo más bonito, para luego girar a la derecha y alcanzar un pequeño collado (2305 m) al pie de la cara SE del Pico Bernatuara, en el que finaliza la ascensión. La vista de los Barrancos de Bernatuara y Sandaruelo es impresionante.

Desde allí, con un largo sin desnivel de unos 400 m, alcanzamos el Collado Sur del Ibón (2310 m), desde el que ya divisamos abajo el lago, de origen glaciar y encajonado en una cubeta de 1-8 a 2,5 hectáreas de superficie, delimitada por paredes rocosas.

La bajada es corta y se hace por una trocha evidente, que salva sin dificultad los 35 m de diferencia de altitud con el Ibón de Bernatuara (2275 m), una auténtica preciosidad. Sus aguas son cristalinas y su profundidad oscila entre los 4-5 m en la orilla y los 23 m en la zona central. Aparentemente carece de desagüe, lo que concuerda con la idea de que el origen del Arroyo de Bernatuara son filtraciones subterráneas.

En condiciones normales es posible rodear el ibón, pero hoy un pequeño nevero en su extremo NE dificultaba el hacerlo por la derecha. Así que lo rodeamos por la izquierda (lo habitual por otra parte), pasando por un vivac rastrero y disfrutando de las vistas de la Sierra de Sandaruelo sobre el mismo.

En su extremo NO arranca una senda que asciende al Puerto de Bernatuara (2338 m), también llamado «collado francés» o «Collado Norte del Ibón». Otro nevero dificultaba la corta ascensión, pero lo salvamos por la izquierda sin problema. En el alto, una placa nos recuerda que estamos en un lugar de paso histórico entre España y Francia. La vista hacia el país vecino es fantástica, con la Pla de la Coume continuándose con el precioso Valle de la Canau.

Girando a la izquierda, dirección O-SO, y tras una pequeña trepada sin apoyos, encontramos una senda por la que en apenas 600 m y sin mayor dificultad que la pendiente, alcanzamos la cima del Pico de Bernatuara (2517 m). Las vistas del entorno son espectaculares y justifican con creces el esfuerzo adicional de llegar hasta aquí. Hacia el SE vemos la Cresta de los Gabietos y el Taillón, por detrás de los cuales asoma el Macizo de Monte Perdido; hacia el SO se desprenden los escarpados riscos del Alto de Crapera, por la derecha de los cuales hay una vertiginosa caída hacia el Barranco del Salto del Pich; hacia el O vemos los Valles de Otal y de Ordiso, sobrevolados por la Sierra de Tendeñera y el Macizo de las Argualas; y hacia el NO, por los Picos de Crapera, arranca un un cordal que se prolonga hacia el Macizo de Vignemale.

La vuelta la hicimos por el mismo camino de la ida.

El recorrido es duro por el desnivel, pero desde el punto de vista técnico carece de dificultad. En condiciones invernales habrá que extremar las precauciones, especialmente en el largo final hasta el Collado Sur, que puede resultar muy aéreo.

En resumen, una ruta preciosa, exigente y con mucho sabor alpino, que asciende a un ibón considerado como uno de los 10 más hermosos del Pirineo oscense y a un pico que es un fantástico mirador de la cordillera.