FUENTE DE INFORMACIÓN: Cartografía del Instituto Geográfico Nacional, visor Iberpix 4.
FOTOGRAFÍA: Sony alfa 6700, iPhone 14 Pro.
ZONA: Parque Natural del Macizo del Montgó, Reserva Natural Marina del Cabo de San Antonio, Alicante.
DESDE: Playa de les Arenetes, Les Rotes, Denia, Alicante.
CERCA DE: Denia, Jávea.
ÉPOCA: diciembre de 2025.
TIPO DE RUTA: circular.
NIVEL DE DIFICULTAD: moderado-alto (en mojado).
DATOS DESCARGADOS DE GPS GARMIN FÉNIX 7: Longitud: 5,79 km. Desnivel acumulado positivo: 252 m. Desnivel acumulado negativo: 252 m. Cota máxima: 179 m. Cota mínima: 10 m. Tiempo empleado: 2 h 25 min (con calma y paradas para sacar fotos y marcar waypoints). Tiempo en movimiento: 1 h 32 min.
MATERIAL: GPS, senderismo.
AGUA: no hay fuentes.
TIPO DE FIRME: senda, pista asfaltada.
SEÑALIZACIÓN: marcas amarillas y blancas del PR-CV 355.
ITINERARIO:
Platja de les Arenetes, Les Rotes – Observatorio de cetáceos – PR-CV 355 – Mirador de les Rotes – Entrada a la Cova de l’Aiguadolç – Cova Tallada – Barranco de la Cova Tallada – Plana de la Torre (171 m) – Malonda – Torre del Gerro (130 m) – Platja de les Arenetes.
Descárgate la ruta y accede a más información (mapas, waypoints, altimetrías, fotos) en el siguiente enlace de Wikiloc:
Cova Tallada y Torre del Gerro desde la Playa de les Arenetes (Les Rotes)
EL ENTORNO:
Descubre más detalles acerca de la sierra y el pico en el siguiente enlace de nuestro blog:
Macizo del Montgó
La Cova Tallada es una joya de la Naturaleza y uno de los parajes costeros más hermosos de España. Está ubicada en la alicantina Costa Blanca, entre Denia y Jávea, a los pies del Parque Natural del Montgó y en plena Reserva Natural Marina del Cabo de San Antonio. Se trata de una cueva abierta al Mar Mediterráneo, excavada en un escarpado acantilado de toba calcárea. Su nombre, que en español significa «cueva cortada», hace referencia a su origen «artificial». Desde el S.XIII, el lugar albergó una cantera de piedra tosca o travertino, una arenisca caliza muy porosa empleada ya por los árabes para la construcción de sus castillos, y la cavidad se fue horadando poco a poco a lo largo de siglos. Aunque hay algunas fuentes que afirman que ya se utilizaba con estos fines con anterioridad, en época romana, lo cierto es que no hay restos que lo acrediten. El hallazgo en su interior de dos lámparas cerámicas de aceite de los SS.XI y XII es también un tanto sorprendente, pues hace suponer que pudo estar ocupada o ser al menos visitada en la época andalusí, justo antes de la Reconquista cristiana. Lo que sí es cierto es que algunas de las edificaciones más emblemáticas de la Marina Alta han sido construidas con la piedra extraída de esta explotación, como la Iglesia de Sant Bertomeu en Jávea o el Castillo de Denia. La cueva tiene cerca de 400 m de largo, 75 m de ancho y una altura media de 15 m, aunque en algún recodo llega a alcanzar los 40 m. A su interior, que consta de salas inundadas por el agua del mar y otras secas, se puede acceder en canoa, nadando o andando. El acceso a pie (sin mojarse) es posible solo con marea baja. En las paredes de la gruta todavía se pueden ver las huellas de la antigua actividad minera y hay también cuatro pilas o marmitas que almacenan diferentes goteos de agua dulce procedentes de filtraciones de los estratos superiores. Además, una curiosa y deteriorada inscripción que reza “Felipe III, Rey de España, entró en esta cueva en el año 1599”, nos recuerda que «el Piadoso» gustaba de visitar este lugar mientras disfrutaba de la pesca.
LA RUTA:
La ruta de hoy es una circular entre la Playa de les Arenetes, la Cova de l’Aiguadolç, Cova Tallada y Torre del Gerro.
Partimos de la Playa de les Arenetes, la más oriental de la zona de Les Rotes. A ella se llega desde Denia por la CV-7340. Dejamos el coche en el aparcamiento anexo al Restaurante Mena y arrancamos siguiendo la carretera, dejando a la izquierda el Observatorio de Cetáceos.
Poco antes de llegar al mirador en el que muere la carretera, donde también se puede aparcar, nos desviamos a la derecha por la Calle de la Vía Láctea. Al final de una fatigosa rampa encontramos una bifurcación y una caseta de control de acceso a la Cova Tallada (activa en los meses de verano). El ramal de la derecha sube a la Torre del Gerro y será por donde volveremos. Ahora seguimos por la izquierda sobrevolando la Cala de Aigua Dolç y siguiendo las trazas del PR-CV 355 (Puerto de Jávea – Montgó), cuyas marcas blancas y amarillas vamos a ver a lo largo de toda la ruta.
Tras ignorar otro ramal a la derecha que sube también a la torre, llegamos al Mirador de les Rotes (o de las Rotas), desde el que podemos ver al fondo el Cabo de San Antonio.
A continuación, afrontamos un paso equipado con cadena y una fuerte bajada por escaleras de piedra natural hasta la entrada de la Cova de l’Aiguadolç, que dejamos a mano izquierda.
A partir de ahí, el sendero discurre sin apenas desnivel paralelo a la línea de costa. La progresión es a veces fácil pero otras no tanto, ya que hay que lidiar con una gran cantidad de piedras calizas. La caída hacia la izquierda es a veces importante y hay que extremar las precauciones, sobre todo en mojado. De hecho, hay un pequeño tramo algo aéreo asegurado con otra cadena.
Pasado éste, divisamos ya el paraje de la Cova Tallada, que se esconde en un entrante de mar ubicado en la divisoria entre los municipios de Denia y Jávea (Xàbia).
Para acceder a la cueva hay que hacer un pequeño destrepe con ayuda de otra cadena y luego serpentear con cuidado por las rocas. La entrada está señalada con un letrero y el interior es un lugar mágico, sumamente espectacular.
De vuelta en el PR, continuamos subiendo por el Barranco de la Cova Tallada en dirección al Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles, anunciado en un letrero.
La ascensión es dura por la fuerte pendiente y por lo pedregoso del terreno, pero muy hermosa por la soberbia vista atrás del Mediterráneo.
Superados los 100 m de altitud, dejamos de remontar el curso del arroyo para tirarnos hacia la izquierda y completar la subida por la ladera oriental del barranco. Técnicamente, ésta es la parte más complicada, ya que hemos de realizar un par de trepadas con buenos agarres, la más difícil de las cuales está facilitada por una cadena.
Superado este último escollo, la pendiente afloja un poco y ya todo es más fácil hasta terminar la subida junto a un poste del PR próximo a la cima de Els Castellets (160 m). Allí encontramos una bifurcación. Por el ramal de la derecha, que conduce directamente a la Plana de la Torre, podríamos acortar la ruta. Nosotros seguimos de frente por el PR-CV 355, que se abre paso entre matorral bajo hasta llegar casi a la cabecera del Barranco de la Foradada. Junto a un cartel que advierte de las restricciones de acceso a la Cova Tallada, el sendero se vuelve a bifurcar.
Giramos a la derecha y pasando por delante de un cortijo, llegamos a una pequeña explanada que alberga las ruinas de una antigua casa de labranza. Hacia la izquierda sale un camino hacia la Plana dels Molins, pero nosotros continuamos por la derecha hacia la Plana de la Torre (171 m), ubicada en el límite entre los municipios de Denia y Jávea y señalada por un gran hito piramidal.
Seguimos dirección Denia por la zona de Malonda, sobrevolando el barranco del mismo nombre. Al otro lado del mismo vemos la abandonada urbanización El Greco y Les Arenetes, por detrás de las cuales emerge la colosal silueta del Montgó, hoy semitapado por las nubes.
En este punto iniciamos la bajada final, al comienzo de la cual encontramos la Torre del Gerro (130 m), una extraordinaria atalaya desde la que se domina toda la costa norte del Cabo de San Antonio y Denia. Los días despejados se puede ver incluso Ibiza y Formentera, y en las noches es un sitio privilegiado para observar las estrellas, ya que es un punto alejado del casco urbano con muy poca contaminación lumínica. Fue construida como torre vigía mediado el S.XVI, en los años 1553 y 1554, para proteger la costa de los ataques piratas berberiscos, que procedentes del norte de África, mantenían en vilo a la Marina Alta en esa época. Actualmente está considerada como un bien patrimonial de gran valor histórico y cultural. Su nombre hace referencia a su forma de jarra o jarro («gerro» en valenciano). Desde el punto de vista arquitectónico, tiene 13’5 metros de altura, forma troncocónica y tres plantas, siendo la inferior maciza. La puerta de acceso está en la segunda planta, a la cual se accedía mediante una escalera móvil. En el lado que mira al mar, la fachada luce el emblema del Reino de València, cuatro barras y la corona real de Carlos V sobre el águila bicéfala de los Austrias. Debajo están las armas del Duque de Maqueda, quien la mandó construir.
Desde allí completamos el descenso por el PR-CV 355, que zigzaguea con algo más de pendiente hasta la Calle de la Vía Láctea, y regresamos al aparcamiento por el camino de la ida.
Desde el punto de vista técnico, el recorrido dista mucho de ser «cómodo senderismo» y no es apta para niños ni para personas no acostumbradas a la montaña. La razón son las comentadas características del terreno, las trepadas y los pasos aéreos asegurados con cadena. En mojado, como la hicimos nosotros, la dificultad es aún mayor por lo resbaladizo de las piedras.
En resumen, una ruta corta pero demandante, que nos permite descubrir dos de los lugares más destacados y sorprendentes de la Costa Blanca.